Nunca salir con deportistas» es su única regla... Él hará todo lo que sea necesario para romperla.
El nuevo sports romance que te dejará sin respiración.
Cuando a Violet le rompe el corazón el capitán del equipo de hockey de su instituto, jura no volver a salir con un deportista. Para demostrar que lo ha superado, acude a la persona menos pensada: el mayor rival de su ex, el famoso capitán de los Ransom Devils.
Reed Darling es guapísimo, misterioso e intimidante; lo único de lo que a la gente le gusta hablar más que de sus habilidades en el hockey, son de sus hazañas como rompecorazones y chico malo. ¿Quién mejor para ser el falso novio de Violet hasta que su ex pille el mensaje?
Pero Violet pronto empieza a preguntarse si hay algo más en Reed de lo que sugieren los cotilleos. Y Reed está decidido a conquistarla y demostrarle que no es el chico que todos creen que es.
¿Conseguirá Violet cumplir su norma? ¿Conseguirá Reed romperla?
Two decades ago, the Bloodmoons ruthlessly murdered Saffron Killoran’s parents, destroying her idyllic childhood. Hell-bent on revenge, she lies her way into Silvercloak Academy—the training ground for her city’s elite order of detectives—with a single goal: to bring the Bloodmoons to justice.
But when Saff’s deception is exposed, rather than being cast out, she’s given a rare opportunity: to go undercover and tear the Bloodmoons down from the inside.
Descending into a world where pleasure and pain are the most powerful currencies, Saff must commit some truly heinous deeds to keep her cover—and her life. Not only are there rival gangs and sinister smuggling rings to contend with, but there’s also her growing feelings for the kingpin’s tortured son, with his vicious pet fallowwolf, his dark past, and the curious prophecy foretelling his death at Saffron’s hand.
Florence era consciente de que podía ser desenmascarada como rebelde, espía, asesina y ser condenada a muerte; lo que nunca esperó fue enamorarse del rey de los vampiros.
Atrapada entre la lealtad que siente hacia su familia y sus sentimientos por Benedict, mientras otro grupo de revolucionarios amenaza con destruirlo todo, Florence intenta desesperadamente reinstaurar la paz en la corte. Sabía que su vida estaba en juego, pero no su corazón.