Las tres primeras novelas de la saga Ana de Las Tejas Verdes reunidas por primera vez en una edición de lujo para disfrutar como nunca de las peripecias de una de las heroínas más queridas de la historia de la literatura.
Pero es mucho mejor ser Ana de Las Tejas Verdes que Ana de ningún lugar, ¿no?
Conocer a Ana de Las Tejas Verdes es conocer a todas las niñas que alguna vez soñaron trasladar la magia de los libros a su realidad de cada día...
Quizá ese es el secreto de la inmortalidad del personaje creado por Lucy Maud Montgomery: su don para encontrar la belleza en lo común. Convirtiendo a un simple cerezo en la Reina de las Nieves, pero también iluminando con su mirada tan perspicaz como maravillada el pueblo de Avonlea y a sus habitantes, desde el dolorosamente tímido, pero siempre amable, Matthew, hasta la entrometida Rachel Lynde o a la estricta Marilla y su gran corazón.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico,
bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de las hadas día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin ?y a su mundo? para siempre.
El segundo volumen de la serie Empíreo tras Alas de sangre.
El fenómeno juvenil de fantasía del que todo el mundo habla.
Todos esperaban que Violet Sorrengail muriera durante su primer año en el Colegio de Guerra Basgiath, incluso ella misma. Pero la Trilla fue tan solo la primera de una serie de pruebas imposibles destinadas a deshacerse de los indignos y los desafortunados.
Ahora comienza el verdadero entrenamiento, y Violet no sabe cómo logrará superarlo. No solo porque es brutal y agotador o porque está diseñado para llevar al límite el umbral del dolor de los jinetes, sino porque el nuevo vicecomandante está empeñado en demostrarle lo débil que es, a menos que traicione al hombre al que ama. La voluntad de sobrevivir no será suficiente este año, porque Violet conoce el secreto que se oculta entre los muros del colegio, y nada, ni siquiera el fuego de dragón, será suficiente para salvarlos.