¿Sabías que se han llegado a localizar más de 160 oficios diferentes en las inscripciones encontradas en la ciudad de Roma? Campesinos, ganaderos, artesanos, herreros, orfebres, panaderos o alfareros; políticos, soldados o administrativos, gladiadores, sacerdotisas... todo un universo de oficios que constituían la base de esta fascinante sociedad.
Parece un bosque cualquiera, pero no lo es. Claro que para saberlo hay que prestar atención a lo más pequeño y escondido... ¡Sí, justo ahí! En ese árbol donde bailan las hadas que han invitado a duendes, elfos y gnomos a su fiesta.
Menos mal que el Reino Perdido está perdido, porque si no, seguro que estaría llenos de turistas; es la ventaja de ser un lugar tan apartado al que, según dicen, sólo se puede llegar con la imaginación... Nuestra recomendación es que no te fíes de las habladurías y emprendas este largo viaje dispuesto a dejarte sorprender.
Si cuando piensas en una ciudad te vienen a la mente calles grises llenas de coches y de personas que siempre van con mucha prisa, es el momento de poner un poco de magia en tu vida. La excursión a la Ciudad Encantada será magnífica, entretenida y muy divertida.
APRENDE A LEER EN LETRA MAÝUSCULA CON LAS FANTASTICOTAS. ¡SON MUCHO MÁS QUE MASCOTAS!
En el río y su corriente,
Adela vive algo sorprendente.
Una trucha y un chapuzón,
¡una aventura del corazón!
Con LAS FANTASTICOTAS los niños se divertirán mientras aprenden a leer:
- Frases rimadas para amenizar la lectura.
- Letra mayúscula para facilitar el aprendizaje.
- Vocabulario sencillo para el desarrollo cognitivo.
- Datos curiosos sobre animales, fomentando el respeto y el amor por sus mascotas.
- Aventuras increíbles protagonizadas con niños.
Preparaos para… ¡LEER Y RIMAR SIN PARAR DE IMAGINAR!
Para niños a partir de 5 años que quieran lanzarse a leer solos.
The Humble Pie likes to give others the spotlight. Aw, shucks!—they deserve it!
But when he’s paired with his best friend, Jake the Cake, for a school project, he soon realizes that staying in the shadows isn’t always as sweet as pie. Readers of all ages will laugh along as their new pie pal discovers that letting your voice be heard always takes the cake!