CLEO (sí, la famosa Cleopatra) es transportada a un remotísimo futuro y descubre una antigua profecia según la cual está destinada a salvar la galaxia de la tiranía de Xayo Octaviano.
Pronto ingresa en la Academia de Yasiro, una escuela llena de tecnología,en la que se enseña álgebra, biología y lenguas alienígenas (para aburrimiento de Cleo) y donde los alumnos aprenden el arte de la lucha (cosa que, en cambio, le interesa mucho).
Con la ayuda del maestro Khensu y de sus nuevos compañeros, Cleo aprenderá a ser una gran líder, ¡mientras se las apaña para ponerse con los deberes, hacer amigos y evitar que la castiguen!
Los dueños de una conejita se ausentan por un día y la dejan en el balcón. Ella entra sigilosamente en la casa y… ¡Empieza la aventura! Se sienta a comer, ve una película de dibujos animados, se maquilla frente al espejo, se disfraza con un bonito traje,… hasta que se queda dormida. Por la mañana, regresa al balcón, ¡pero deja pistas de su travesura! Una historia moderna que evoca al famoso cuento clásico Ricitos de Oro. El artista coreano Ho Baek Lee tiene un estilo delicado, etéreo, despojado de artificios. Crea un personaje entrañable, tan tierno que dan ganas de sacarlo del libro y achucharlo. Los niños se divertirán mucho con este libro y se sentirán identificados con el personaje transgresor. Además, los que sufren al separarse de sus mascotas por un rato, temiendo que lo pasen mal, ya pueden imaginar que, a veces, los muy pillos, convierten la casa en un parque de atracciones.
La gata Ro-Ro y su hermano Silver viven a sus anchas en una casa londinense. Ro-Ro es casi completamente ciega y aprendió a usar sus instintos gracias a un maestro gato-ninja italiano que le enseñó todos sus trucos. Durante el día Ro-Roy Silver son gatos comunes, pero por la noche viven las aventuras más locas.
Cuando una noche anuncian en las noticias que una cobra gigante ha escapado del Zoo de Londres, llega el momento de que Toto y Silver pasena la acción. Con la ayuda de un gato muy aristocrático y dos hambrientos tigres, ¿conseguirán encontrar a la serpiente a tiempo?