Como asesina rebelde, el objetivo de Raeve es cumplir su misión y que jamás la atrapen. Sin embargo, cuando un cazarrecompensas rival hace añicos su realidad, la joven se ve prisionera del Gremio de Nobles, una organización de elementales poderosos que pretenden dar ejemplo con ella. Solo la muerte podrá liberarla.
Devastado por una terrible pérdida, el jinete de dragón Kaan Vaegor decapitó a un rey y se puso su corona derretida. Ahora, su búsqueda incansable para reunir fragmentos lunares lo conduce a la prisión de la ciudad, donde se topa con una Raeve encadenada, con rabia en la mirada y sangre en las manos. Juntos, deberán descubrir una verdad que amenaza con hacer que su mundo se desmorone... y ellos con él.
Hasta ahora han permanecido en lados opuestos del campo, pero cuando sus dos mundos choquen, nada volverá a ser lo mismo.
Johnny Kavanagh lo tiene todo a su favor. En el campo de rugby es una fuerza imparable. Ha nacido para el estrellato y nada detendrá su camino a la cima. Ni siquiera la tímida chica nueva del Instituto Tommen. La de los ojos tristes y los moratones escondidos. La que lo distrae como nunca nadie lo ha hecho.
La vida nunca ha sido fácil para Shannon Lynch. Acosada y torturada por sus antiguas compañeras, llega a Tommen a mitad del año escolar, rezando por un nuevo comienzo y desesperada por librarse de los demonios de su pasado. En su primer día en la prestigiosa escuela privada, conoce, de forma bastante impactante, al famoso Johnny Kavanagh. Atrapada en un torbellino de sentimientos hacia él y desesperada por pasar desapercibida, Shannon se convierte una vez más en el blanco del acoso, pero la flamante estrella del rugby irlandés resulta ser un aliado de lo más inesperado.
Unidos por su frágil amistad y su innegable química, Johnny y Shannon tendrán que enfrentarse a todos los obstáculos que amenazarán el comienzo de una relación que puede ser mucho más...
¿Es el amor más fuerte que la venganza?Una traición.Todo lo que ha creído Poppy jamás es mentira, incluido el hombre del que se estaba enamorando. Rodeada de pronto por gente que la ve como un símbolo de un reino monstruoso, apenas sabe quién es sin el velo de la Doncella. Pero lo que sí sabe es que nada es tan peligroso para ella como él. El Señor Oscuro. El príncipe de Atlantia. Quiere que ella se enfrente a él, y esa es una orden que está más que contenta de obedecer. Puede que la haya secuestrado, pero jamás la tendrá.Una elección.A Casteel Da'Neer se le conoce por muchos nombres y muchas caras. Sus mentiras son tan seductoras como sus manos. Sus verdades tan sensuales como su mordisco. Poppy sabe bien que no debe confiar en él. La necesita viva, sana e intacta para lograr sus objetivos. Pero él también es la única vía para que ella consiga lo que quiere: encontrar a su hermano Ian y comprobar con sus propios ojos si se ha convertido en un Ascendido desalmado. Trabajar con Casteel en lugar de contra él presenta sus propios riesgos. Él todavía la tienta con cada respiración, le ofrece todo lo que ha querido jamás. Casteel tiene planes para ella. Unos planes que podrían exponerla a un placer inimaginable y un dolor insondable. Planes que la obligarían a mirar más allá de todo lo que creía saber sobre sí misma. Y sobre él. Planes que podrían enlazar sus vidas de maneras inesperadas para las que ninguno de los dos reinos está preparado. Y ella es demasiado imprudente, está demasiado hambrienta, para resistirse a la tentación.Un secreto.Sin embargo, el malestar ha crecido en Atlantia mientras esperan el regreso de su príncipe. Los rumores de guerra se están extendiendo y Poppy está en el mismo centro de todo ello. El rey quiere utilizarla para enviar un mensaje. Los Descendentes quieren verla muerta. Los wolven se están volviendo más impredecibles. Y a medida que sus habilidades para percibir el dolor y las emociones comienzan a aumentar y fortalecerse, los atlantianos empiezan a temerla. Hay secretos oscuros en juego, secretos llenos de los pecados manchados de sangre de dos reinos que harían cualquier cosa por mantener la verdad oculta. Pero cuando la tierra empieza a temblar y los cielos empiezan a sangrar, puede que ya sea demasiado tarde.