Viajamos con el Escuadrón Cielo a Detritus, el último refugio de la humanidad frente al gobierno hostil de la Supremacía Galáctica. En Escuadrón, Spensa Nitghshade se convirtió en piloto de caza estelar y pasó a formar parte del Escuadrón Cielo de la Fuerza de Defensa Desafiante con el objetivo de combatir la amenaza de la Supremacía. En Estelar, se hizo pasar por la alienígena Alanik para infiltrarse en una estación espacial de la Supremacía y robar sus hipermotores. Y en Citónica viajó a la extraña dimensión conocida como la ninguna-parte para descubrir los secretos de los zapadores -unos seres capaces de destruir planetas enteros- y liberar sus propios poderes citónicos.
Mientras Spensa está atrapada en la ninguna-parte, sus compañeros de escuadrón, FM y Jorgen permanecen en Detritus con nuevas órdenes: averiguar cómo utilizar los hipermotores para que la humanidad pueda huir del planeta y buscar aliados entre las otras especies oprimidas por la Supremacía. Primeror reciben una llamada de emergencia de le ministre Cuna y otres diones desde el puesto de avanzada abandonado de Alcance Solar, pero el pueblo de Alanik en el planeta ReAlba y los kitsen del planeta Orilla Perpetua necesitarán también la ayuda del Escuadrón Cielo en sus desesperadas batallas.
Max y Chaffy están muy emocionados por ir a la fiesta sorpresa de cumpleaños del oficial Alce.
¡Pero el pastel de cumpleaños ha desaparecido!
Max y Chaffy tendrán que buscar pistas y resolver el misterio para que la fiesta pueda celebrarse... ¡y tú puedes ayudarles!
En 1905 Lucy Montgomery empezó a escribir la primera de las novelas de un personaje y una serie que la harían famosa mundialmente, Ana de Tejas Verdes. Envió el manuscrito a varios editores, pero todos ellos lo rechazaron, ella un poco decepcionada, guardó el documento. En 1907 volvió a encontrar ese manuscrito, lo releyó e intentó de nuevo su publicación. Los editores de la Page Company of Boston, decidieron publicar la novela en 1908. Se convirtió en un éxito de ventas inmediato, con seis ediciones en seis meses y marcó el inicio de la carrera de Lucy Montgomery como novelista e hizo de ella la autora canadiense más leída.