Hades, dios del Inframundo, es conocido por reinar con dureza, tener lujosos clubs nocturnos y hacer tratos imposibles.
Acostumbrado a tener el control, no está listo para descubrir que las Moiras ya tejieron su destino: Perséfone, la diosa de la primavera, será su futura esposa y reina.
A pesar de su atracción por el dios, Perséfone está decidida a revelar al mundo los crueles y despiadados métodos de Hades. El dios se encuentra ante lo imposible: demostrar a su futura esposa que está equivocada. Pero hay fuerzas decididas a separarlos, y Hades se dará cuenta de que haría cualquier cosa por su amor prohibido, incluso desafiar al destino.
La relación de Perséfone con Hades se ha hecho pública y ha desatado una tormenta mediática que ha alterado su vida y amenaza con sacar a la luz su condición de diosa. Tampoco ayuda que todo el mundo parezca decidido a alejar a Perséfone de Hades exponiendo el terrible pasado del dios de los muertos.
Las cosas empeoran cuando una horrible tragedia deja el corazón de Perséfone en la ruina y Hades le niega su ayuda. Desesperada, toma el control de la situación y hace tratos que conllevarán graves consecuencias.
Obligada a enfrentarse a una pérdida devastadora y a una faceta de Hades que nunca había conocido, Perséfone se pregunta si realmente podrá convertirse en la reina del Inframundo.
NOAH
Maya Alatorre es la hermana de mi compañero de escudería… y mi nueva obsesión. Mantener las distancias durante la temporada de Fórmula 1 debería ser fácil, pero siempre encuentro la manera de verla. En las ruedas de prensa. En los rituales previos a las carreras. En los eventos de los patrocinadores y en las cenas de gala. Cuanto más tiempo pasamos juntos, más irresistible me parece. Escabullirme con ella de una fi esta es una cosa, pero ¿tener algo más? Ni hablar. Aunque Maya sea una distracción digna de un cuento de hadas, nunca arriesgaré el campeonato por ninguna mujer. O eso he pensado siempre.
MAYA
Noah Slade es la próxima leyenda de la Fórmula 1 y el mayor rival de mi hermano, Santi. Cuando Santi me invita a acompañarlo por todo el mundo en sus carreras, estoy decidida a evitar a Noah a toda costa. Veintiuna carreras. Dos pilotos que se odian. Y una tentación prohibida que no puedo evitar. Sentir algo por Noah no estaba en mis planes. Pero tampoco debía enterarse nadie. El hombre del que me previnieron ha resultado ser el hombre del que no me quiero separar. Incluso si me rompe el corazón cuando se acabe la temporada.