Esta historia inspira a niños y adultos a vivir con esperanza, esfuerzo y amor. Al igual que ofrece una valiosa oportunidad educativa para reflexionar sobre temas como: la identidad cultural, los valores humanos, la importancia de soñar y el poder de creer.
Una noche tormentosa, la bruja sale volando con su gata en la escoba, pero, con tanto viento... ¡se le vuelan las cosas! Menos mal que los animales acuden en su ayuda y encuentran los objetos perdidos. Levanta las solapas para encontrarlos... ¡y descubre un pop-up final!
A Luan no le gusta que su abuela le pellizque las mejillas ni jugar en el tobogán solo porque lo dice su amigo Víctor. Pero, cuando no le salen las palabras y los demás no la escuchan, Luan se frustra ¡y no sabe qué hacer!
En este cuento, Elena Crespi nos trae una historia tierna y sensible con la que muchos pequeños (y no tan pequeños) se sentirán identificados. De la mano de Luan, nuestros peques aprenderán a escuchar su cuerpo y expresar cómo se sienten.