El libro en el que se basa la nueva película de Lionsgate.
El verano de estudio de Ever da un giro inesperado cuando el estricto programa educativo, por el que viaja a Taiwán, resulta ser otra cosa. Vivirá un verano de libertad donde abundan los romances, los adultos hacen la vista gorda, el sake de sangre de serpiente fluye sin fin y la vida nocturna no se detiene. Ever estudia para ser médico, pero en realidad adora bailar. Rick Woo es un niño prodigio destinado a Yale, pero su perfección oculta un secreto. Sophie Ha, loca por los chicos y obsesionada con la moda, al final es más de lo que parece. Y, bajo el caparazón del sexy Xavier Yeh, hay enterrada una vergonzosa verdad que nunca admitirá.
Greg, un joven muy peculiar, verá cómo su vida cambia cuando su madre le obliga a visitar a una chica con leucemia.
Según Greg Gaines, el secreto para salir airoso del instituto es no ser amigo de nadie pero llevarse bien con todos. Su lema es «sin amigos no hay enemigos». Solo tiene a Earl, con quien se dedica a grabar versiones terribles de sus películas favoritas.
Hasta que vuelve a ver a Rachel.
Rachel tiene leucemia, y a la madre de Greg se le ocurre la brillante idea de obligar a su hijo a que sea su amigo. Greg tiene claro que esto no va a ser una de esas típicas historias de amor entre una chica en estado terminal y un chico que de repente se enamora de ella. Pero, de todos modos, hay algo especial entre Greg, Rachel y Earl...
Cuando Rachel decida dejar su tratamiento, Earl y Greg le harán un homenaje: grabarán para ella La Peor Película de la Historia. Y Greg tendrá que dejar la seguridad de su anonimato para darle a Rachel justo el final que su historia necesita.
¿Cuál es el mejor lugar para trazar un plan de espionaje?
El malhumorado Xiant Silver no tiene nada en común con la impulsiva Preswen Ellis.
O tal vez sí.
Cuando se quedan atascados en el elevador del lujoso edificio Obsidiana, una rápida enemistad se forma entre ellos. Sin embargo, esa extraña coincidencia los obliga a trabajar en equipo para resolver un misterio que podría cambiar la vida de ambos para siempre.
Si quieren tener éxito, deberán aprender a lidiar con sus diferencias y, en ese camino, quizás descubran que muchas veces aquello que rechazamos es exactamente lo que mejor nos complementa.
CLEO (sí, la famosa Cleopatra) es transportada a un remotísimo futuro y descubre una antigua profecia según la cual está destinada a salvar la galaxia de la tiranía de Xayo Octaviano.
Pronto ingresa en la Academia de Yasiro, una escuela llena de tecnología,en la que se enseña álgebra, biología y lenguas alienígenas (para aburrimiento de Cleo) y donde los alumnos aprenden el arte de la lucha (cosa que, en cambio, le interesa mucho).
Con la ayuda del maestro Khensu y de sus nuevos compañeros, Cleo aprenderá a ser una gran líder, ¡mientras se las apaña para ponerse con los deberes, hacer amigos y evitar que la castiguen!
Sueños, amor,
amistad y aventura...
Es la hora de la verdad y Olympia prepara sus últimos Juegos Olímpicos. Pekín espera su despedida del tapiz, pero antes tendrá que superar varias pruebas: los controles y
competiciones de la Federación, las decisiones de su entrenadora y sus propios sentimientos.
Olympia tiene ante sí una oportunidad única y sabe que ha llegado el momento
de enseñar la gran gimnasta en la que se ha convertido.
Vas por la vida pensando que hay tantas cosas que necesitas tener…
hasta que te quedas solo con tu teléfono, tu cartera y una foto de tu madre.
Marin no ha vuelto a hablar con nadie de su antigua vida desde el día que decidió dejar todo atrás. Nadie sabe la verdad. Ni siquiera su mejor amiga, Mabel. Pero incluso a miles dekilómetros de la costa de California, en Nueva York, Marin todavía siente el peso de la tragedia de la que ha tratado de huir.
Ahora, meses más tarde, a solas en un dormitorio vacío, durante las vacaciones de invierno, Marin espera. Mabel está a punto de llegar, y con su llegada, Marin se verá forzada a enfrentar todo aquello que ha tratado de olvidar.
¿Estamos okey? Un verano para recordar es Nina LaCour en su máximo esplendor, con una representación del duelo magníficamente elaborada y dolorosamente honesta. Imprescindible.