Una princesa caída en desgracia. Traidora. Y ahora reina.Tras renegar de su pueblo y de lo que le correspondía por nacimiento, Elise Lysandeer ocupa su lugar junto al nuevo rey feérico en una tierra dividida. Venerada por algunos y odiada por muchos, la batalla que Elise tendrá que librar por su amor y su libertad no ha hecho más que comenzar.
Cuando los secretos del castillo Aguja del Cuervo salen a la luz, Elise y Valen descubren que sus enemigos tienen en sus manos más poder del que ellos imaginaban. Y hará falta algo más que espadas para vencerlos: ambos tendrán que cumplir la peligrosa petición del hermano encarcelado de Valen, destruir una profecía del destino que custodia la brutal hermana de Elise y establecer una alianza indeseada con un ladrón misterioso de un reino vecino, que puede resultar en la victoria definitiva o en más muerte y destrucción.
Si no estuviera ya muerta, Delphie se moriría de vergüenza. Ha llegado al más allá vestida con el típico pijama raído que una preferiría que nadie viera y se ha topado cara a cara con el hombre más guapo que ha visto nunca. Y él le está sonriendo.
Cuando ambos empiezan a hablar, todo lo demás pasa a un segundo plano... hasta que alguien aparece a toda prisa, les grita que ha habido un error y manda al atractivo desconocido de vuelta a la tierra.
En un giro de los acontecimientos, a Delphie le proponen un trato para volver a su vida anterior y reencontrase con el misterioso hombre que, según ella, es su alma gemela.
¿El problema? Solo dispone de diez días para dar con él.
Diez días para conseguir que se enamore de ella.
Ah, y además él no recuerda haberla conocido...