La esperada nueva novela de la autora de Rojo, blanco y sangre azul.
August, una joven de veintitres años, no cree en casi nada. Ni en los videntes, ni en las amistades que se entablan con facilidad, ni en encontrar esa clase de amor que sale en las películas. Entonces llega Jane. La misteriosa e imposible Jane. Con mucho carácter, una sonrisa amable y el pelo alborotado, aparece para ayudar a August cuando ella más lo necesita.
Jane es la persona que August sueña encontrarse en el vagón del metro día tras día. Pero pronto se topa con un gran problema: Jane no solo parece una punk de los setenta, lo es. Está atrapada en esa línea de metro y August tendrá que utilizar todo lo que ha intentado dejar atrás para ayudarla. Despues de todo, quizás haya llegado el momento de empezar a creer en ciertas cosas.
Perla, una niña encantadora, obediente y muy creativa; tenía la dicha de ir de vacaciones cada verano como recompensa por sus esfuerzos académicos, pasar de grado y recibir varios reconocimientos por sus sobresalientes calificaciones y buena disciplina. En esta ocasión, las cosas se muestran diferentes para ella porque en un profundo silencio se le oculta el acostumbrado plan de salir a disfrutar de los divertidos paseos que organizan sus padres, Gustavo y Rosa, todos los años.
Una elección que delimita quienes son tus amigos. Una elección que define tus creencias. Una elección que determina tus lealtades... para siempre.
Una sola elección puede transformarte.
En el Chicago distópico de Beatrice, la sociedad está dividida en cinco facciones. En una ceremonia anual, todos los chicos de dieciseis años deben decidir a que facción dedicarán el resto de sus vidas. Beatrice tiene que elegir entre quedarse con su familia... y ser quien realmente es.
Así que toma una decisión que sorprenderá a todo el mundo, incluida ella...
Una elección que se convierte en sacrificio. Un sacrificio que se convierte en perdida. Una perdida que se convierte en carga. Una carga que se convierte en batalla.
Una sola elección puede destruirte.
Con la oleada de disturbios en las distintas facciones, el día de la iniciación de Tris debería haber sido una celebración de la facción elegida. En cambio, terminó con un gran problema.
El conflicto entre las facciones se intensifica y las ideologías se enfrentan. En tiempos de guerra, se eligen líderes, los secretos afloran y cada decisión tiene mayores consecuencias.