Una colección para activar el desarrollo cerebral, fomentar la memoria instantánea, reafirmar la percepción visual y favorecer el vínculo emocional con el bebé. Beneficios cognitivos: desarrollo de la atención y la percepción visual, estimulación de la memoria temprana, fomento de la curiosidad y exploración, coordinación ojo-mano, y habilidades de procesamiento. Beneficios emocionales: fortalecimiento del vínculo emocional, regulación emocional, y refuerzo de la seguridad.
Durante los primeros meses de vida, el bebé aprende a través de los sentidos, por eso es tan importante hablarle y cantarle para desarrollar el sentido del oído, o acariciarle y abrazarle para trabajar el tacto. Su sentido de la vista al nacer tiene tan solo un 5% de la capacidad de un adulto, por lo que es muy aconsejable la estimulación visual temprana a través de libros y fichas de figuras de alto contraste en blanco y negro.
A partir de los tres meses de vida, el sentido de la vista del bebé evoluciona y, además de distinguir el blanco y negro, ya es capaz de percibir los colores primarios rojo, amarillo y azul. Esta práctica tiene múltiples beneficios, como localizar la atención, fortalecer su memoria, fomentar su curiosidad, mejorar su coordinación, ayudar al procesamiento de información y fortalecer el vínculo entre el bebé y sus progenitores.