¡Hola, chavales!
Soy ACENIX,
y, si me meto en un solo lío más,
estare castigado ¡TODO EL VERANO!
MISIÓN:
¡no liarla más!
(O, mejor dicho...,
que no me pillen liándola).
DIFICULTAD:
¡EXTREMA!
(Pero no hay nada
imposible para mí).
¿Podre hacer frente a todos los obstáculos
sin destruir el colegio por el camino?
Torak, Renn y Lobo viven unos días apacibles tras superar las azarosas peripecias de su última aventura. Sin embargo, cuando por fin han logrado reunirse, muy pronto se ven enfrentados a la peor pesadilla imaginable: durante una rutinaria partida de caza, los Devoradores de Almas secuestran a Lobo con malévolos designios. Así, para seguir la pista de su entrañable amigo, Torak tiene que recurrir a su recién descubierto poder de trasladar su espíritu al cuerpo de diversos animales, aunque el uso de este portentoso don tiene terribles consecuencias que pueden costarle muy caras a nuestro joven héroe.
El desenlace se librará en el lejano y helado Norte, donde nuestros intrépidos protagonistas deberán recurrir a todo su ingenio y coraje en un entorno inhóspito y plagado de peligros indescriptibles.
«Querida Matilda», escribí.
Dejé que mis palabras, todo aquello que quería decirle, fluyesen sobre el papel.
Y, cuando la tinta se secó, le entregué mi corazón al fuego.
Matilda, una diosa nacida entre las llamas del inframundo, ha sido bendecida con la noble magia de los mensajeros, por lo que es capaz de llevar cartas y secretos a través de los reinos; incluido su propio secreto: un chico mortal que aparece tan solo en sus sueños.
Hace diez años, Vincent de Beckett le escribió una carta a Matilda la noche más aciaga de su vida, suplicándole a la diosa con la que había entablado amistad en sueños que le brindase su ayuda. Pero sus plegarias no obtuvieron respuesta alguna, lo que endureció para siempre su corazón y acabó con su devoción por los dioses. Hasta que esa misma diosa apareció un día con una carta que contenía la promesa de un futuro más allá de los sueños, uno que podría reescribir los oscuros y sangrientos designios de los dioses. o acabar con ellos.