Los sueños también brotan desde lo más profundo de la tierra. Los sueños atraviesan la roca, el fuego y el metal... Suben como flechas y conquistan la luz. Eso le ocurrió al protagonista de este cuento: el gran Dante Grafito, un trozo
mineral de carbono purísimo como el diamante, que un buen día, armado de una voluntad firme, el deseo de ser útil y un anhelo profundo de cambiar su destino emprendió el más fenomenal de los viajes, uno que lo sacaría de la mina que había sido su hogar y lo convertiría en un instrumento para que otros soñaran también: un tipo singular, un amigo genial para dar rienda suelta a las delicias de la imaginación. ¿Quieres tener un amigo así? ¿Te gustaría saber en qué se convirtió Dante Grafito? ¡Acompáñame a leer este cuento y así te enterarás!
Daniela está supernerviosa porque empieza el instituto... Por si eso fuera poco, el primer día le comienzan a pasar cosas de lo más extrañas... ¡nada más empezar ya se está metiendo en líos!
Y es que pronto se da cuenta de que en aquel instituto sucenden una serie de misterios que nadie más conoce... ¿Nadie? Bueno, por suerte encuentra dos chicas allí que tienen un secreto mágico muuuy bien guardado.
Padme ha vivido durante toda su vida en el pueblo de Asfil. Es una chica normal, buena. O eso parece. En el fondo tiene varios secretos, y uno de ellos se llama Damián. Es su peculiar vecino, que siempre le dio la impresión de estar ocultando algo y a quien ella trató de descifrar sin éxito. Un día, Damián desaparece y su vida sigue un curso corriente, pero meses después vuelve, y con él regresa la peligrosa curiosidad que Padme tanto intentó reprimir. Ella decide, finalmente, seguirlo. Es entonces cuando descubre eso que tanto Damián como Asfil, han intentado... ¿esconder? ¿Y si te preparas para adentrarte en este perverso mundo? Aquí no existen la moral ni la cordura. Si decides dejar eso atrás, entonces ellos te recibirán...