Antes de Hasley Weigel, existió Bella Adams: el primer amor de Luke, la chica que creyó que el tiempo podía construir un «para siempre».
Durante casi dos años, Bella peleó contra el muro que Luke levantó para no sentir, hasta que se cansó de romperse en silencio y decidió dejarlo ir...
Esta historia demuestra que el destino no se mide en tiempo ni en promesas. A veces, puede llegar una persona y hacerte sentir en un instante lo que no habías sentido en años.
Luke Howland, lleno de problemas y sumido en una desesperación profunda, y Hasley Weigel, tan despistada como optimista, no se ajustan al prototipo de pareja perfecta. Como si cada uno fuese un cielo, uno es tormenta y el otro, un día soleado. Él es oscuridad; ella, un rayo de sol. Y, sin embargo, juntos decidieron ponerle nombre a lo que habían creado: un boulevard teñido de tonos grisáceos y de azules celestes y eléctricos preparándose para la tormenta.
El primer amor no se olvida, solo se supera y se aprende a vivir con su recuerdo.
Hasley debe seguir con su vida, pasar página y mirar hacia adelante. Cuando su madre le dice que es hora de continuar y dejar el pasado atrás, esas palabras se le clavan como puñales en el alma.
Ella es joven y tiene todo el tiempo del mundo para rehacer su vida. Una vida que está llena de oportunidades, aunque todavía no pueda verlas.
Todo cobra un nuevo sentido con la aparición de Harry Beckinsale, licenciado en Derecho y unos años mayor que ella.
¿Será esta la nueva oportunidad para que sus sueños con Luke puedan descansar junto a su memoria?