Estamos en 2003, meses después de que Estados Unidos le declare oficialmente la guerra a Irak y de que el panorama político del país haya cambiado.
Shadi mantiene la cabeza gacha con el hiyab puesto. Está demasiado ocupada ahogándose en sus propios problemas como para lidiar con los fanáticos.
Su nombre significa «alegría», pero a ella la persigue la tristeza. Su hermano ha muerto, su padre se está muriendo, su madre se desmorona y su mejor amiga ha desaparecido misteriosamente de su vida. Y luego, por supuesto, está el asunto de su corazón…
La pequeña jirafa ha nacido sin manchas y le preocupa mucho que los otros animalitos se rían de ella en la escuela. Sin embargo, en su clase también hay una cebra sin rayas, una serpiente corta, un león sin melena, un búfalo muy bajito o una suricata miope, ¡y no pasa nada porque pueden jugar todos juntos!
La jirafita está triste, se siente diferente a los demás porque... ¡no tiene manchas! Claro que en su clase también hay una cebra sin reyas, un león sin melena y un hipopótamo que no sabe nadar y eso le va a ayudar a no preocuparse tanto.
Cuando los dioses hacen las reglas, los jugadores deben elegir: ¿sacrificar su amor para salvar el mundo o elegir el amor y dejar que todo arda? Han pasado seis meses desde que Alessa salvó su isla de la destrucción, y la joven ya está deseando disfrutar de su merecido descanso junto a su antiguo guardaespaldas, Dante. Pero Dante está convencido de que los dioses aún guardan más retos para él. Y, sin sus poderes, un simple beso de Alessa podría matarlo. Desesperado, Dante se embarca junto con Alessa y sus amigos en un viaje con el fin de restaurar su poder. Pero Alessa le oculta a todo el mundo la terrible consecuencia de su última batalla: una siniestra oscuridad está consumiendo su mente. En una ciudad perdida, los dioses revelarán su prueba final, y Dante y Alessa serán la última esperanza del mundo. Pero, ¿será su amor el precio a pagar por la victoria?
Tras descubrir que ha sido profetizada para salvar el reino, el deber de Aya debería estar claro: volver a su patria con Will, su antiguo enemigo, para servir a su reina en la guerra que se avecina.
Sin embargo, con la traición acechando, Aya y Will se ven obligados a mentir, manipular y ocultar sus sentimientos mientras luchan por descubrir la verdad antes de que la oscuridad los destruya a todos.
Y con los secretos y engaños que persiguen a Aya allá donde va, la joven no puede sino preguntarse si es la intención de los dioses que salve el reino... o si su destino no será, por el contrario, verlo arder.
Tras el brutal ataque que ha sufrido Dunmeaden, Aya ha desaparecido. Mientras Will la busca con desesperación, se le une Aison, quien se ha dado a la fuga tras utilizar sus poderes prohibidos durante la batalla. Sin embargo, lo que nadie sabe es que Aya ha sido secuestrada por la primera santa, Evie, quien, sedienta de venganza, planea unirse a Kakos para destruir a los dioses que la mataron hace quinientos años.
Ahora, Aya deberá decidir cuál es su verdadero destino: ¿podrá cumplir con la profecía y salvar al reino... o debería dejar que los dioses pagaran por lo que han hecho?