A New York Times BestsellerFrom the author of the New York Times bestseller All the Bright Places comes a heart-wrenching story about what it means to see someone—and love someone—for who they truly are.Everyone thinks they know Libby Strout, the girl once dubbed “America’s Fattest Teen.” But no one’s taken the time to look past her weight to get to know who she really is. Following her mom’s death, she’s been picking up the pieces in the privacy of her home, dealing with her heartbroken father and her own grief. Now, Libby’s ready: for high school, for new friends, for love, and for EVERY POSSIBILITY LIFE HAS TO OFFER. In that moment, I know the part I want to play here at MVB High. I want to be the girl who can do anything. Everyone thinks they know Jack Masselin, too. Yes, he’s got swagger, but he’s also mastered the impossible art of giving people what they want, of fitting in. What no one knows is that Jack has a newly acquired secret: he can’t recognize faces. Even his own brothers are strangers to him. He’s the guy who can re-engineer and rebuild anything in new and bad-ass ways, but he can’t understand what’s going on with the inner workings of his brain. So he tells himself to play it cool: Be charming. Be hilarious. Don’t get too close to anyone. Until he meets Libby. When the two get tangled up in a cruel high school game—which lands them in group counseling and community service—Libby and Jack are both pissed, and then surprised. Because the more time they spend together, the less alone they feel. . . . Because sometimes when you meet someone, it changes the world, theirs and yours.Jennifer Niven delivers another poignant, exhilarating love story about finding that person who sees you for who you are—and seeing them right back."Niven is adept at creating characters. . . . [Libby's] courage and body-positivity make for a joyful reading experience." --The New York Times“Holding Up the Universe . . . taps into the universal need to be understood. To be wanted. And that’s what makes it such a remarkable read.” —
Princesa. Prisionera. Huérfana. Rebelde.
Un trono arrebatado. Ella deberá luchar para devolvérselo a su pueblo.
Llega la segunda parte de Princesa de Cenizas.
Theo ya no lleva la corona de cenizas, ha recuperado su título y con él, un rehén: Prinz Soren. El pueblo sigue bajo la terrible dictadura del Kaiser, y ella está a miles de kilómetros de distancia de su trono.
Theo sabe que la libertad tiene un precio, pero está decidida a encontrar un camino para salvar al pueblo sin perderse a sí misma.
¿Alguna vez te has sentido fuera de lugar, incluso en tu propia piel?
Ava sabe bien lo que es ser diferente. Con 16 años, es víctima de un brutal incendio en el que pierde a sus padres, del que ella sobrevive, pero que le deja el cuerpo lleno de cicatrices y quemaduras que le desdibujan una cara que ya no reconoce.
Tras un año de recuperación, es hora de volver al instituto, pero Ava teme las miradas de sus compañeros, no quiere ver en ellos el reflejo de lo que ahora es: una chica desfigurada que solo quiere desaparecer.
Pero el instituto no es el infierno que imaginaba. Y es que, después del fuego, más allá del dolor, hay lugar para sanar las heridas. Y en el camino existen también amigos con quienes volver a reírse hasta de sí misma, ver el lado bueno de las cosas y -por encima de todo- aprender a quererse tal y como es.
Si Clary Fray pudiera dejar atrás el mundo de los cazadores de sombras, tendría más tiempo para Simon, su mejor amigo, que se está convirtiendo en algo más. Pero ni el mundo subterráneo ni ese apuesto y exasperante Jace están preparados para dejarla ir. Además una ola de asesinatos sacude la ciudad. Clary cree que Valentine está detrás, pero Jace parece dispuesto a traicionar todo en lo que cree para ayudar a su padre.
Una promesa inocente, un engaño, una noche de borrachera, una decisión crucial y una confesión son suficientes para cambiar una vida entera. Él se ha preparado durante veintiún años para ser el amor literario de las chicas que le rodean y su mayor objetivo es hacerlas felices. Ella ha pasado sus dieciocho años enamorada del único chico al cual nunca podrá tener y lucha para sacarlo de su cabeza. Y eso la lleva a cometer un gran error. Una noche todo cambia para los dos y tras eso tendrán que decidir si vale la pena continuar o dejarlo como un desliz inocente, ya que sus familias están en juego. Para él, ella es la equivocación más hermosa de su vida. Para ella, él es la mayor prueba a la que se tendrá que enfrentar y en el proceso descubrirá que muchas veces los tabúes pesan, por más que una mente aprenda a modernizarse. Ambos creían que amar lo prohibido no siempre es un pecado, pero les importaba lo que sus familias pensarían.
Para Jenna Brown, su primer año en la Universidad suponía alejarse de su familia y sus amigos y enfrentarse al mundo por primera vez en su vida.
Su novio le había dejado claras sus intenciones: a partir de ese momento, tenían una relación a distancia y abierta. Ambos podían hacer lo que quisieran porque sabían que se querían el uno al otro.
Así que no pasaba nada si no dejaba de acercarse al mejor amigo del novio de su compañera de habitación, ¿no?
De todos modos, ¿qué importaba si estaba con él en ausencia de su novio? Todo volvería a la normalidad en diciembre. ¿Cambiaría algo?
Tenía hasta entonces para descubrirlo.