En el imaginario colectivo, el mentiroso suele asociarse con perfiles extremos: individuos con una doble vida, manipuladores patológicos o estafadores profesionales dignos de documentales y crónicas negras.
Sin embargo, los estudios sugieren que dos personas que se conocen por primera vez se dirán hasta tres mentiras durante los primeros cinco minutos de su conversación. ¿Cómo se explica un dato tan sorprendente? ¿Por qué mentimos, incluso cuando sabemos que no debemos hacerlo? ¿Lo hacemos para proyectar una imagen mejor de nosotros mismos? ¿O acaso existen motivos más profundos tras nuestras mentiras?
En este nuevo libro, Thomas Erikson, experto en comportamiento y lenguaje corporal, nos expone las raíces psicológicas de la mentira y revela el impacto que esta conducta tiene en nuestras relaciones personales y profesionales. Basándose en el exitoso modelo de colores desarrollado en Rodeados de idiotas, nos enseña a identificar a los mentirosos con los que convivimos y, lo más importante, a acabar con sus engaños de una vez por todas.
Los griegos tomaron Troya; Temístocles venció en Salamina; Aníbal mantuvo en jaque al ejército romano... ¿Qué tienen en común estos y otros episodios del mundo antiguo? El uso de trampas, trucos y engaños; en una palabra, estratagemas para dominar al enemigo. La historia antigua está repleta de acontecimientos en los que someter al otro ha sido posible gracias a un destello de astucia decisivo en el fragor del enfrentamiento.
Aunque hicieran creer que eran los enemigos quienes perpetraban contra ellos las artimañas más ambiguas, en realidad, griegos y romanos nunca tuvieron reparos en utilizar medios tortuosos y fraudulentos. Consideraban que la inteligencia era el arma más eficaz, fiable y competente para superar las dificultades, vencer a los enemigos e imponerse en la escena política.