Xi Jinping ha sido reelegido por unanimidad presidente de la República Popular y secretario general del Partido Comunista para un tercer mandato. Nadie acumula tanto poder desde Mao Zedong. ¿Cómo piensa y a qué aspira el líder supremo de la mayor dictadura del planeta?
Hijo de uno de los héroes de la guerra civil, Xi creció como vástago de la «nobleza roja», pero su padre cayó en desgracia y fue encarcelado. Él sufrió humillaciones públicas durante la Revolución Cultural y fue deportado al campo, donde vivió en cuevas y tuvo que convertirse en el más maoísta para sobrevivir. Se rechazó su entrada en el partido diez veces, hasta que fue aceptado en 1973 y logró prosperar.
Xi es hoy mucho más popular que sus predecesores y abandera un robusto nacionalismo. China está muy cerca de convertirse en la primera potencia mundial y su motor ideológico es el «pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era». Sin maniqueísmo, el libro de Stefan Aust y Adrian Geiges analiza en qué medida el «sueño chino» de Xi aspira tan solo a la prosperidad nacional o también al dominio mundial.
El último emperador azteca, Moctezuma II, dicta sus recuerdos a Orteguilla; el paje de Hernán Cortés —que más tarde morirá en la retirada conocida como la «Noche triste»—, evocando su vida antes de la llegada de los españoles y describiendo los hechos que le condujeron a su decisión de corvertirse al cristianismo. Esta es, pues, la historia de la conquista de México en la voz del primero de sus protagonistas indígenas, cuya mentalidad, magníficamente reconstruida por el autor, retrata de un modo apasionante y vivísimo la época y las situaciones que hicieron posible uno de los episodios más extraordinarios de la historia universal. Hugh Thomas, uno de los historiadores extranjeros que mejor conocen el mundo hispánico, bajo el disfraz de un relato novelesco ha hecho en este libro una rigurosa y admirable pintura del fin del imperio azteca y de la fascinante personalidad del gran Moctezuma.