Una ventana privilegiada a los mecanismos del poder y la comunicación política en el Barroco español.
Manuel Rivero Rodríguez nos sumerge en el mundo de la propaganda política del Barroco a través de tres biografías del conde duque de Olivares, encargadas y supervisadas por el propio valido para moldear su imagen pública durante el reinado de Felipe IV, y que evolucionan con la fortuna política de su protagonista: desde los Fragmentos históricos de Juan Antonio de Vera y Zúñiga (1628), que presentan a un Olivares modesto y dialogante en sus primeros años de gobierno; pasando por el Retrato del privado cristiano político de Virgilio Malvezzi (1635), que lo muestra como estadista ejemplar en tiempos de aparente éxito; hasta el desesperado Nicandro (1643), último intento por defender su reputación tras los desastres de Cataluña y Portugal que precipitaron su caída.
La biografía más completa y documentada de una de las figuras más importantes de la Historia.
«21 de enero de 1924. Lenin ha muerto. Un inmenso país, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, queda sumido en la consternación y el espanto. ¿Cómo vivir sin Lenin?
Un siglo más tarde el mundo se acuerda de él, pero ¿hasta qué punto? Su obra, la URSS, ya no existe, y el Partido Comunista, su otra creación, aunque sobrevive, está exangüe, carente de autoridad. Realmente, ¿qué queda de su figura?».
Así comienza la biografía de uno de los personajes clave de la historia contemporánea, Vladímir Ilich Uliánov, Lenin, escrita por Hélène Carrère d’Encausse, la gran especialista en la historia rusa.
Pocas veces se puede narrar cómo el genio de un individuo cambió el curso de la historia humana a escala global. Lenin. El hombre que cambió el mundo cuenta el periplo vital del creador del primer Estado fruto de un diseño intelectual. Lenin, como nadie antes, supo interpretar el comportamiento y la reacción de las personas y, así, erigir desde la nada un poder político nunca antes visto. Con él nació el primer Estado socialista. A través de su breve vida, el lector descubrirá una época apasionante donde los acontecimientos en torno al protagonista son favorables al gran cambio que tenía entre manos.
Criado en la dura ciudad industrial de Port Talbot, entre hombres que ocultaban sus emociones tras la violencia y el alcohol, Anthony Hopkins parecía destinado al fracaso. Pero una noche, al ver Hamlet, descubrió la pasión que lo alejaría de aquel destino: la interpretación.
Con honestidad brutal y sensibilidad inesperada, Hopkins repasa su vida y su carrera: desde sus días en la Royal Academy bajo la tutela de Laurence Olivier hasta su inolvidable Hannibal Lecter; desde sus encuentros con Richard Burton hasta los fantasmas personales que ha enfrentado durante décadas.
Estas memorias no solo narran la trayectoria de un actor extraordinario, sino también el viaje interior de un hombre que ha aprendido a mirar su propia oscuridad con compasión y claridad. Un testimonio poderoso, acompañado de fotografías personales, sobre el arte, el dolor, la redención y el misterio de estar vivos.
Pilar Cernuda hace en estas páginas un recorrido por sus más de cincuenta años de profesión, en los que ha vivido experiencias que nunca imaginó; ha conocido a personajes a los que jamás pensó conocer por estas páginas pasan, entre otros, Serrat, Massiel, Yves Montand, Geraldine Chaplin, Theodorakis, Miguel Ríos o Melina Mercouri y sido testigo directo de situaciones insólitas y momentos que forman parte de la historia. También ha tratado a los compañeros de oficio más influyentes, a dirigentes de todos los partidos, presidentes de gobierno y, por supuesto, a los reyes. A través de sus recuerdos desvela confidencias que ha guardado durante este tiempo y que explican algunas decisiones de Estado e iniciativas políticas nunca aclaradas.
«Este libro no es una despedida de la profesión. Ni de la profesión ni de nada. Sigo, en todo, al pie del cañón. Mientras el cuerpo aguante, sienta pasión por el oficio y mis jefes sigan confiando en mí, estaré, como siempre, detrás de la noticia».
Como niña católica de familia humilde del norte de Inglaterra, Hilary Mantel creció en un entorno austero y riguroso que, lejos de limitarla, alimentó una imaginación exuberante que le hizo creer que las hazañas más extraordinarias estaban al alcance de su mano; entre ellas, convertirse en caballero andante a los cuatro años.
Estas fascinantes memorias son un intento por parte de la autora de recuperar a esa niña que fue, y de hacerlo antes de que otros comiencen a contar su historia por ella. Son el relato de su difícil infancia y de su adolescencia, momento en el que empezó a sufrir los síntomas de una enfermedad que, ya de adulta, le causaría un gran dolor y le arrebataría la posibilidad de ser madre.
Aunque sería ese mismo dolor el que, más adelante, la abocaría a la escritura como manera de rescatarse a sí misma. Mantel, quizá más conocida por su galardonada trilogía de Thomas Cromwell, escribe con un finísimo oído y una inteligencia furiosa mientras resucita fantasmas de una vida que «tiemblan entre las líneas».