Este libro es imprescindible para todas aquellas personas que deseen conocer con rigor y amenidad lo que Ernst Zürcher llama los «seres de madera», desde las antiguas tradiciones mitológicas o las diversas observaciones seculares hasta los más recientes descubrimientos de la ciencia. Aborda asuntos asombrosos como los baños forestales que toman los japoneses para mitigar el estrés; la autolimpieza de la madera para combatir la proliferación bacteriana; la sincronización de los árboles con las mareas gravimétricas; las pulsaciones de los brotes en invierno de acuerdo con las posiciones de los astros; las técnicas agroforestales que transfieren a la agricultura la autofertilización propia de los bosques; la previsión meteorológica basada en la inclinación natural de las ramas del abeto; el papel de la leña como antídoto contra la creciente artificiosidad de la vida contemporánea, o el encanto de los árboles ancianos. Los árboles han de convertirse en nuestros mayores aliados frente a la catástrofe climática. Y el presente libro nos acerca a estos portentosos organismos tanto en sus características visibles como en su naturaleza invisible, como sucede con el lenguaje de los aromas, la electrofisiología o el geomagnetismo.
¿Por qué las nubes más abundantes en los cuadros son las típicas de algodón? ¿Han tenido alguna influencia las erupciones volcánicas en las pinturas de Turner, Van Gogh o Munch? ¿Qué secretos encierran los llamativos cielos velazqueños? ¿Cómo han pintado el viento los grandes maestros a lo largo de la historia? ¿Son las pinturas una fuente de información climática? La respuesta a estas y otras muchas cuestiones las encontrará en Los cielos retratados, un original y sugerente recorrido por la pintura universal, con la meteorología como hilo conductor.
Los dragones del Edén es ya todo un clásico, fue publicado por vez primera en 1977 y galardonado con el premio Pulitzer. Casi cuarenta años después, conserva toda su frescura e interés. En una impresionante ojeada panorámica que abarca desde la prehistoria hasta la época actual, Carl Sagan explica la evolución intelectual y mental del ser humano, habla de nuestros antepasados y sus antagonistas, describe la mecánica de nuestro cerebro y la de otros animales y dilucida el papel que han desempeñado los ordenadores en el conocimiento de los mecanismos de nuestro cerebro y en el almacenamiento de la información en nuestra memoria. Hallamos también en estas páginas fascinantes incursiones en los terrenos del mito y la leyenda, así como atrevidas especulaciones sobre los cauces futuros por los que parece va a discurrir la evolución del hombre.
Isaac Asimov dijo de este libro: «Carl Sagan posee el toque del rey Midas. Nunca había leído hasta ahora un relato tan interesante y cautivador sobre el tema de la inteligencia humana.»
Este ensayo transita a lo largo de cinco siglos de descubrimientos en el mundo vegetal a traves de las extraordinarias vidas de naturalistas, genetistas y botánicos apasionados por las plantas, los árboles, la agricultura y la genetica. Por ejemplo, Charles Darwin, que identificó una especie de mariposa que sólo podía polinizar un tipo de orquídea. O Leonardo da Vinci, que se dedicó a estudiar la filotaxis, la disposición de las hojas en el tallo de una planta para captar la luz del sol. Y cómo no mencionar la trágica historia del genetista ruso Nikolái Ivánovich Vavílov, que aisló en su laboratorio el supergrano de trigo que alimentaría a millones de campesinos sólo para caer víctima de las purgas de Stalin y morir en una de sus prisiones.
No hay prácticamente ningún tema de los importantes que no se trate en este libro: la vida y la conciencia, el espacio y el tiempo. Y el modo en que el momento que nos toca vivir nos obliga a repensar casi todo lo que creíamos saber acerca de nosotros mismos y del universo.
Un recorrido antropológico por los secretos más ocultos y reveladores de los números. Una aproximación distinta a esos aliados esenciales para el desarrollo de las civilizaciones a lo largo de la historia. Los números pueden ser tan perversos como misteriosos. En un inicio surgen con sencillez, de forma «natural»: 1, 2, 3 Luego, con la misma simplicidad, se dividen: 1/2, 2/3, 3/5 Y, a partir de aquí, se vuelven irracionales, complejos, imaginarios. Los números llevan a sus espaldas una poderosa historia y podríamos atribuirles incluso un rostro humano, sobre todo si, en lugar de mirarlos de frente, se miran de reojo o desde perspectivas curiosas. El 0, por ejemplo, que tuvo que esperar mil años antes de que Occidente lo tuviera en cuenta, se ha convertido en el dígito más utilizado del mundo. Menos afortunados aún fueron los números negativos, considerados como ficticios por Descartes e inaceptables para Pascal.