Puerto Plata es un trozo de nuestra isla ubicado entre el mar y la montaña. Es un espacio abierto como la mentalidad de su gente, a todos recibe, a todos acoge, a todos integra, como simboliza el Cristo con los brazos extendidos que se encuentra en la cima de la Loma Isabel de Torres. Se le conoce como "La Novia del Atlántico", como "Costa de Ámbar" o como "Tacita de Plata". Con estos nombres se enlazan sus atributos, con un indiscutible toque de cercanía y de ternura. Sin duda alguna, es una ciudad romántica, cultural, turística e histórica. Por la riqueza de su historia, por su belleza natural y arquitectónica, por sus recursos naturales, por sus playas, por su gente, Puerto Plata ha sido parte esencial del proceso de desarrollo del turismo en la República Dominicana.
Para Santo Domingo Times es motivo de gran orgullo presentarle 101 Razones por las que República Dominicana es Grandiosa, un libro que nació con el objetivo de celebrar a la siempre hermosa República Dominicana. Un proyecto en el que trabajamos con desbordante amor por esta tierra bendita y generosa, habitada por gente amable, ocurrente y simpática, y movidos por el entusiasmo de saber que al presentar las razones por las que consideramos que nuestra media isla es grandiosa, apelamos al orgullo por lo nuestro y contribuimos con la promoción del país.
Le invitamos a ser nuestro cómplice y compañero en esta aventura en la que tenemos el privilegio de descubrir paraísos escondidos en nuestra geografía, identificar lugares en los que el buen sazón criollo alcanza su máxima expresión y sacar del baúl de los recuerdos esas tradiciones que merecen ser rescatadas.
Dividimos este viaje por la República Dominicana, que comienza en enero y termina en diciembre, en cuatro temporadas. El número asignado a cada razón nada tiene que ver con una menor o mayor importancia. Las ubicamos de acuerdo al momento en que alcanzan mayor relevancia. Algunas aplican para todo el año y, en esos casos, nos permitimos hacer sugerencias. Disfrute de estas primeras 101. Esperamos que vengan muchas más.
Este libro te va a permitir recopilar todos los colores de tus rotuladores y lápices. Con solo abrirlo, podrás buscar y encontrar los tonos para colorear tus dibujos o elegir el que mejor encaja con tus personajes de los cuadrados mágicos. Puedes crear tu carta de colores personalizada como prefieras: - Por referencia/marca de rotuladores o de lápices de color. - Por tipo de color, indicando como referencia el nombre del rotulador o del lápiz de color. - Y si estás acostumbrado a dibujar a tal o cual personaje, recoge los colores que prefieras para darle vida: el tono de la piel, del pelo, de la vestimenta, etc.
Barahona, nuestra Perla de Sur, es una agradable sorpresa para quien se acerca a ella. Playas y montañas, agricultura e industria, tradición y modernidad, conviven en un espacio coronado por un sol ardiente, pero refrescado por el viento. Barahona se enorgullece de su historia. Sus hombres y mujeres, cada uno desde su perspectiva, han aportado generosamente su talento, su energía y su entusiasmo para hacer de ella una provincia de progreso bienestar. Es tiempo de que los capullos empiecen a florecer, de que los proyectos se hagan realidad. Barahona se lo merece. A su modo y a su ritmo delinea el camino para acceder al desarrollo.
Los platos nacionales por excelencia de los dominicanos son el sancocho, «espantahambre cotidiano del campo», los «frijoles con arroz». El sancocho no siempre es de gallina. El más estimado es el de carne de cerdo, de preferencia si es de espinazo. Hay también el llamado «sancocho de frijoles», que es un guisado caldoso de este grano con plátano picado a ruedas y pedazos de tocino, aderezado, como el otro, a base de «recao» en el que no debe faltar el «cilantro sabanero». El sancocho lo reserva la ciudad para los días de lluvia. El mejor aliado del sancocho es el aguacate. Este libro contiene los más diversos platos distintivos de la cocina criolla dominicana. Estos platos les son familiares a nuestras abuelas y provocan el paladar de cualquier dominicano o dominicana, resida en el país o en cualquier lugar del mundo.
«Recuerdo el día en que, por casualidad, vi el programa de Julia Child en la televisión. Estaba fascinado por el modo en que se expresaba, el modo en que te hacía creer que el pollo que tenía delante era lo más importante de la historia de la humanidad. Esta es la persona que enseño a América cómo cocinar y cómo disfrutar cocinando.»