El oráculo ardiendo, título de una hermosura vital o de una reconditez existencial, bien pudo llamarse "elegía de mí mismo". El poeta atrapa los elementos, convoca los ciclos humanos y los fusiona en el entorno próximo, invoca los aquelarres del ser más íntimo, recupera en la otredad la noción poética de la materia cantarina, de su inventario inútil y lo hace descender a los infiernos de Rimbaud. El oráculo arde porque la narrativa del hombre es universal. Arde porque sus emanaciones revisten la catarsis del poema. Es la palabra con vida propia la que expropia los roles y las poses secuenciales de sus múltiples personajes, que como en un tiovivo rotan la edad de la infancia, en universo violáceo del tiempo perdido, que en su poética es sumatoria declinante, imposible de enhebrar en la primavera del amor. Tony Raful, Premio Nacional de Literatura 2014 de República Dominicana
A través de las líneas de este libro la autora explica de forma sencilla el nocivo efecto del calentamiento global sobre el clima, aumentando el poder destructiv de las tormentas y ciclones, las lluvias torrenciales y en otro momento prolongadas sequías, que destruyen los cultivos y aumentan el hambre que padece la humanidad.
Estamos ante la peor crisis de valores de todos los tiempos de la existencia de la raza humana. Todas las prácticas del quehacer humano están siendo salpicadas por elementos como: falta de integridad, deficiencia y falta de consideración. Las estrategias seculares, para colocar en la palestra un producto, un artista en particular, un candidato político o una organización, con el fin de que se quede en la preferencia del público consumidor son despiadadas. Si bien, esto puede ser aceptado como parte de las reflas del juego de oferta y demanda, no menos cierto es que, al ver este reflejo a lo interno de la fe cristiana, nos hace pensar en una apostasía, caracterizada por la falta de amor, la deslealtad y la falta de ética. Pescador de mar, es un llamado de atención, que no se quiere quedar del tamaño de un sermón dominical a lo interno de una iglesia local y se impone a ser un llamado global.
Constituye una propuesta creativa en aras de unificar a los ciudadanos productivos, laboriosos y a la juventud progresista que luchan en contra de la degradación, del populismo y del clientelismo con el que pretenden idiotizarnos a los dominicanos desde los estamentos del poder y de los "Organismos Superiore" de los partidos políticos tradicionales. Es un toque de consciencia para despertar a nuevas ideas creativas que nos ayuden a ser más eficaces en la lucha en defensa de una sociedad democrática, pluralista y productiva...
Estas letras de Naiboa son un paso más a un largo camino. Un camino que se inició como encuentros de amigos y amigas para compartir la palabra en debates filosóficos, teológicos y sociales en espacios domingueros en diferentes lugares de la ciudad de Santo Domingo. Esta palabra luego se convirtió en versos, en inspiraciones de diversos compañeros y compañeras que escriben y describen la vida-poesía y la vida-prosa. Pero la vida transcurría y los compañeros de tertulia debían asumir rumbos diferentes en este transcurrir, lo que motivó la creación de un espacio en el que pudiéramos tener la oportunidad de seguir deleitándonos con sus creaciones narrativas y poéticas. Y así nació Naiboa Literaria, como la esperanza última de suprimir distancias... Esta antología es la invitación abierta a acompañarnos a esos espacios domingueros. A escuchar las distintas voces, los distintos estilos. A acortar distancias entre ustedes y nosotros, gracias a la palabra.