CÓMO DEVOLVER LA PROSPERIDAD A LUGARES ABANDONADOS
Incluso en los países más desarrollados del mundo podemos encontrar regiones que se han quedado atrás: desde Yorkshire del Sur, un lugar que fue fundamental durante la Revolución Industrial y que ahora es el condado más empobrecido de Inglaterra, hasta Barranquilla, antaño la puerta de salida de Colombia al Caribe y que hoy se enfrenta a serias dificultades. Y todavía resulta más alarmante observar cómo han aumentado las desigualdades entre estas áreas y el resto del mundo a lo largo del último siglo. ¿Por qué nos hemos olvidado de estos lugares? ¿Y qué podemos hacer al respecto?
Paul Collier, aclamado economista que ha dedicado toda su vida a trabajar con comunidades desfavorecidas, ofrece en este libro un sincero diagnóstico de cómo algunos territorios se están desmoronando por culpa de estrategias no intervencionistas y burocracias centralizadas, pero también nos propone un mensaje esperanzador: hay forma de recuperarlos. Partiendo de alentadores estudios de caso —como el del País Vasco, anteriormente separatista y desgarrado por el terrorismo y la división, y hoy en día considerado una joya nacional, o Bangladés, convertido ahora en un mercado de gran dinamismo y en rápido crecimiento—, Rezagados muestra que la regeneración económica es alcanzable a través de una combinación de aprendizaje colectivo, liderazgo moral y acción local.
Con agudeza y perspicacia, Collier extrae lecciones de campos tan aparentemente dispares como la psicología del comportamiento, la biología evolutiva y la filosofía moral para compartir una visión audaz y estimulante de un mundo más inclusivo y próspero.
¿Intervencionismo o liberalismo? El duelo entre dos titanes de la economía
En 1966, dos insignes economistas ficharon como columnistas para la revista Newsweek. Su labor: debatir sobre la actualidad de la economía y la empresa. Paul Samuelson era una prominente figura en el ámbito de la economía keynesiana, que abogaba por políticas económicas en la línea marcada por la Teoría General de John Maynard Keynes. Por su parte, Milton Friedman, prácticamente desconocido en aquella época fuera de los círculos académicos liberales, defendía el “monetarismo”, e insistía en que la Reserva Federal mantuviese un estrecho control sobre la cantidad de dinero en circulación.
En Samuelson vs Friedman, el periodista y escritor Nicholas Wapshott elabora un relato ameno y absorbente a partir de la historia de estos dos gigantes de la economía moderna, sus vidas cruzadas y su colosal batalla intelectual.
Paul Samuelson, un genio deslumbrante de la técnica, creció en una familia relativamente privilegiada y acabaría revolucionando la macroeconomía. Fue el autor del libro de texto de economía más vendido de todos los tiempos y en 1970 fue el primer estadounidense en conseguir un Nobel de economía.
Su amigo y adversario durante décadas, Milton Friedman, Premio Nobel de Economía en 1976, siguió el camino marcado por Friedrich Hayek escribiendo un exitoso tratado, Capitalismo y libertad, que apostaba por el libre mercado y las políticas económicas liberales, en una potente argumentación que aún hoy marca el ideario del liberalismo económico.
Con su ágil prosa, Wapshott nos abre una puerta a la polémica que durante décadas mantuvieron Samuelson y Friedman en materia económica y sobre el papel y alcance de los Estados para dirigir el rumbo de sus políticas.
Pequeña guía para el Gran Descenso.
Pandemia, crisis de suministros, falta de chips, inflación, guerra, sequía, cambio climático, crisis energética... Las noticias son cada día más preocupantes; parece que hemos entrado en una espiral de decadencia y miseria. ¿Cuánto más podremos aguantar? ¿Es cierto que el colapso es inevitable? Tal como anunciaba Antonio Turiel en su primer ensayo, el Petrocalipsis ya está aquí. Lo notamos al llenar el depósito del coche, cuando nos lo pensamos dos veces antes de encender el aire acondicionado, cuando cierran negocios pero, sobre todo, lo notamos a final de mes. Y esto no se ha acabado: estamos entrando en una fase de aceleración. El descenso energético es una realidad apremiante y que anticipa un futuro muy oscuro. Si queremos prevalecer, si queremos evitar el colapso, necesitamos hacer muchos cambios, desde el sistema productivo hasta el modelo de sociedad. Y tener una guía para entender qué está pasando ahora mismo, por qué y cómo evitar lo peor. Por lo demás: todo normal y bien.
La civilización se enfrenta a una grave crisis existencial en la era del Antropoceno, en la que la actividad económica destruye con saña la Tierra y condena a la humanidad a la catástrofe medioambiental. Si no se toman medidas contra el cambio climático, el mundo volverá a un estado de barbarie. No existe un plan B para el planeta Tierra.
Para evitar la debacle, es necesario acabar con la obsesión capitalista por la búsqueda ilimitada de beneficios. Pero ¿puede la civilización prosperar renunciando al capitalismo? Por supuesto. Existen soluciones para sortear la crisis, y las pistas para alcanzarlas llevan ciento cincuenta años esperando en el pensamiento del último Karl Marx. Hay una única salida posible: conseguir la abundancia a través del decrecimiento económico. Es la oportunidad para lograr una sociedad más justa.
Un recorrido por la lucha hacia la igualdad: qué hemos conseguido y qué falta por hacer
Existe una evolución tendencial, desde finales del siglo xviii, hacia una mayor igualdad social, económica y política. Esta evolución se ha basado en el desarrollo de una serie de mecanismos institucionales concretos, como la igualdad jurídica, el sufragio universal y la democracia parlamentaria, la educación gratuita y obligatoria, y muchos más. Cada uno de estos mecanismos, lejos de haber alcanzado un estadio final y consensuado, adolecen de múltiples deficiencias y deben ser constantemente repensados, complementados y sustituidos por otros porque, pese a todo, la desigualdad se mantiene en niveles extremadamente altos, incluso insoportables.
Con una mezcla de historia y ciencias sociales, este libro muestra el proceso de aprendizaje colectivo sobre instituciones justas y cómo éste se ve a menudo debilitado por la amnesia histórica, el nacionalismo intelectual y la compartimentación del conocimiento. Una lectura optimista que anima a la movilización ciudadana y que busca transcender las fronteras nacionales y disciplinarias para que la igualdad siga su curso.
El nuevo ensayo del economista más influyente del momento, autor de los best sellers El capital en el siglo XXI y Capital e ideología, con más de 3 millones de ejemplares vendidos.
En la medida en que todo individuo procura en lo posible invertir su capital en la actividad nacional y orientar esa actividad para que su producción alcance el máximo valor, todo individuo necesariamente trabaja para hacer que el ingreso anual de la sociedad sea el máximo posible. Es verdad que por regla general ni intente promover el interés general ni sabe en qué medida lo está promoviendo. Al preferir dedicarse a la actividad nacional más que a la extranjera sólo persigue su propia seguridad; y al orientar esa actividad de manera que produzca un valor máximo busca sólo su propio beneficio, pero en este caso como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no entraba en sus propósitos. El que sea así no es necesariamente malo para la sociedad. Al perseguir su propio interés frecuentemente fomentará el de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho intentase fomentarlo (The Wealth of Nations, IV, ji).