Deber. Sangre. Honor. Poder.
Saeris Fane no ansía poder. Lo último que necesita es que toda una corte mencione su nombre entre susurros, pero ahora que la han coronado como regente de la Corte de Sangre, acaba de descubrir que una reina no es dueña de su vida. Un gran peso descansa sobre sus hombros. Su distrito y su hermano necesitan que regrese a su tierra natal..., pero los cambios que la han fortalecido también la han debilitado. Nacida bajo soles ardientes, Saeris morirá a buen seguro si regresa a su casa a través del mercurio. Así pues, una vez más debe enviar a alguien en su nombre...
Kingfisher de Puerta Ajun ha derrotado a ejércitos y sobrevivido a todo tipo de horrores, pero puede que viajar de regreso a Zilvaren junto con Carrion Swift le cueste la vida. El contrabandista se niega a cerrar el pico. Los aguardan todo tipo de peligros ocultos en los estrechos callejones de la Ciudad de Plata, secretos que plantean imposibles amenazas. Fisher tendrá que llevar a la fuerza a Carrion y cumplir su misión a toda prisa si es que quiere volver a ver a Saeris.
La oscuridad cae sobre Yvelia. El reino y sus amigos están en peligro. Juntos, Saeris y Fisher tendrán que atravesar fuego y azufre para salvarlos.
Theo Silva, vaquero indomable. Mujeriego empedernido. Un problema seguro envuelto en un cuerpo que corta la respiración.
Y me está mirando como si quisiera devorarme.
Pero por fin estoy a punto de escapar de un matrimonio tóxico y me he prometido que me mantendré alejada de los hombres, así que lo único que veo cuando lo miro es una tentación servida junto a una generosa ración de desamor.
Es difícil confiar en este hombre..., pero aún lo es más resistirse a él.
Más que difícil, es imposible, porque Theo no es de los que se rinden... Y por mucho que intente pasar de él, derrite mi gélida coraza y pulveriza todas mis defensas.
Mientras tomamos una copa en un bar del pueblo, le confieso mis secretos más oscuros y profundos. Y luego paso con él la noche más ardiente de toda mi vida.
Y luego le pido que olvide lo que ha ocurrido.
Se suponía que iba a ser una historia de una sola noche.
Un secreto.
Pero, por culpa de una consecuencia inesperada, va a ser un secreto imposible de guardar.
Hay pocos hombres en el reino de Amarra. Tras un fallido intento de rebelión contra el matriarcado, la mayoría de los nobles del país murieron. Ahora, las mujeres de Amarra deben conseguir a sus maridos (si es que quieren uno) secuestrándolos en otros reinos.
Olerra, una princesa guerrera que aspira al trono, desea probar su valía secuestrando a un marido. Y no a cualquier marido. Para superar a su traicionera prima, debe conseguir al mejor. Por suerte para ella, un joven príncipe, el segundo hijo de su mayor enemigo, es famoso por su atractivo y por su carácter tranquilo y dócil. Es la elección perfecta para que pueda reclamar la corona.
Sanos, el heredero del reino de Brutus, desprecia la mera idea de una sociedad dirigida por mujeres. Entrenado desde su nacimiento para luchar, liderar y seguir los pasos de su padre, su camino ha estado decidido desde la cuna. Hasta que ocupa el lugar de su hermano menor durante una broma estando de borrachera, y de pronto descubre que ha sido secuestrado y llevado al palacio de Amarra. Allí le cuentan que va a convertirse en el marido de la potencial reina Olerra. Sanos necesita escapar antes de que alguien descubra su auténtica identidad, pero cuanto más conoce a su captora, menos seguro está de lo que realmente quiere.
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
Jude debe mantener a su hermano a salvo, y para ello se ha unido al rey malvado, Cardan, y se ha convertido en quien maneja realmente el poder de la corona. Navegar en un mar de traiciones políticas constantes ya es lo bastante complicado, pero Cardan es, encima, terriblemente difícil de controlar. Hace todo lo que puede para minar a Jude, aunque su fascinación por ella permanece intacta. Cuando es evidente que alguien cercano a Jude planea traicionarla, lo que no solo pondrá en peligro su vida sino la de aquellos a los que más quiere, Jude deberá descubrir al traidor, luchar contra sus complejos sentimientos hacia Cardan y mantener el control de Faerie pese a ser mortal.
Mallory Fontaine es una farsante. Aunque proviene de un ancestral linaje de brujas, la única magia que posee es su habilidad para ver fantasmas. Su hermana y ella se encargan del negocio familiar, gracias al que a duras penas subsisten vendiendo hechizos inútiles a clientes crédulos y haciendo de guías en la tristemente famosa mansión Zafiro, donde unos terribles asesinatos tuvieron lugar.
Mallory es una autoproclamada experta en el conde Bastien Zafiro, también conocido como Monsieur Le Bleu, quien asesinó brutalmente a tres de sus esposas hace más de un siglo. Pero la joven jamás pensó que conocería al tataratataranieto de Bastien y heredero de la mansión Zafiro. Armand es atractivo y rico, y está convencido de que las hermanas Fontaine tienen tanto talento como dicen. Son justo lo que andaba buscando. Cuando le ofrece a Mallory una enorme cantidad de dinero para librar a su hogar del fantasma de Le Bleu, ella no se puede resistir. ¿Unas vacaciones pagadas en esa mansión en mitad del campo? Es como un sueño hecho realidad, si no fuera por los fantasmas de las mujeres asesinadas y los monstruos.
Pero cuando un asesinato vuelve a perturbar la Casa Zafiro, Mallory debe descubrir qué ha sucedido, y está casi segura de que el asesino es mortal. Si quiere tener alguna esperanza de cobrar lo que se le ha prometido, deberá resolver el asesinato y desterrar al fantasma, todo ello mientras trata de seguir manteniendo la apariencia de que es una poderosa bruja.
Pero su mayor reto será aprender a confiar en su corazón. Especialmente cuando la persona a la que más desea su corazón quizá sea el mismísimo asesino.
«Pues claro que quiero ser como ellos. Son tan hermosos como una espada forjada en un fuego divino. Son inmortales».
«Y Cardan es incluso más hermoso que el resto, con una cabellera negra tan iridiscente como las alas de un cuervo y unos pómulos tan afilados que podrían arrancarte el corazón de cuajo. Le odio más que a los demás. Le odio tanto que a veces, cuando le miro, me cuesta respirar».
La exiliada reina mortal de Faerie, Jude, ya no tiene poder alguno y aún está recuperándose de la traición que ha sufrido. Pero está decidida a recuperar todo lo que le han arrebatado. Y su oportunidad llega cuando su hermana Taryn le pide ayuda porque su vida está en peligro. Jude deberá regresar a la traicionera corte de Faerie si quiere salvar a su hermana. Pero Elfhame no está como antes de que Jude se fuera. La guerra es inminente. Y Jude va a tener que entrar en territorio enemigo para retomar el sangriento juego de poder de los inmortales. Y, cuando una poderosa maldición se desate y cunda el pánico, Jude deberá elegir entre consumar su ambición o conservar su humanidad…
True love knows no bounds. This premium, dual-sided book includes two novel-length romantasy stories bound together to create one can’t-miss collector’s item.
One half of the book―told from Oro’s perspective―offers a window into his complex identity: that of a king torn between a desire for justice and passion for the woman he loves more than anything. The other half is narrated by Grim and gives readers insight into his past: the motivations and events that cemented his fate as Isla’s eventual love interest.
You must be strong enough to strike and strike and strike again without tiring.
The first lesson is to make yourself strong.
After the jaw-dropping revelation that Oak is the heir to Faerie, Jude must keep her younger brother safe. To do so, she has bound the wicked king, Cardan, to her, and made herself the power behind the throne. Navigating the constantly shifting political alliances of Faerie would be difficult enough if Cardan were easy to control. But he does everything in his power to humiliate and undermine her even as his fascination with her remains undiminished.
When it becomes all too clear that someone close to Jude means to betray her, threatening her own life and the lives of everyone she loves, Jude must uncover the traitor and fight her own complicated feelings for Cardan to maintain control as a mortal in a Faerie world.
Of course I want to be like them. They're beautiful as blades forged in some divine fire. They will live forever.
And Cardan is even more beautiful than the rest. I hate him more than all the others. I hate him so much that sometimes when I look at him, I can hardly breathe.
Jude was seven years old when her parents were murdered and she and her two sisters were stolen away to live in the treacherous High Court of Faerie. Ten years later, Jude wants nothing more than to belong there, despite her mortality. But many of the fey despise humans. Especially Prince Cardan, the youngest and wickedest son of the High King.
To win a place at the Court, she must defy him—and face the consequences.
In doing so, she becomes embroiled in palace intrigues and deceptions, discovering her own capacity for bloodshed. But as civil war threatens to drown the Courts of Faerie in violence, Jude will need to risk her life in a dangerous alliance to save her sisters, and Faerie itself.
Poppy and Alex. Alex and Poppy. They have nothing in common. She’s a wild child; he wears khakis. She has insatiable wanderlust; he prefers to stay home with a book. And somehow, ever since a fateful car share home from college many years ago, they are the very best of friends. For most of the year they live far apart—she’s in New York City, and he’s in their small hometown—but every summer, for a decade, they have taken one glorious week of vacation together.
Until two years ago, when they ruined everything. They haven’t spoken since.
Poppy has everything she should want, but she’s stuck in a rut. When someone asks when she was last truly happy, she knows, without a doubt, it was on that ill-fated, final trip with Alex. And so, she decides to convince her best friend to take one more vacation together—lay everything on the table, make it all right. Miraculously, he agrees.
Now she has a week to fix everything. If only she can get around the one big truth that has always stood quietly in the middle of their seemingly perfect relationship. What could possibly go wrong?