Feyre, Rhys y su círculo más íntimo de amigos están ocupados
reconstruyendo la Corte Noche y el vasto mundo que la rodea. Pero el
solsticio de invierno finalmente se acerca, y con él, parece que llegará
cierto alivio ganado con mucho esfuerzo. No obstante, esta atmósfera
alegre y festiva no conseguirá detener las sombras del pasado que acechan
sin dar tregua.
Mientras Feyre está a punto de vivir su primer solsticio de invierno
como alta lady, descubre que sus seres queridos tienen más heridas de
las que había imaginado: cicatrices que marcarán de manera irrefrenable
en el futuro de su corte… Una corte que sufre las consecuencias de
una guerra devastadora.
Feyre regresa a la Corte Primavera, decidida a reunir información
sobre los planes de Tamlin y del rey invasor que amenaza con destruir
Prythian. Para esto deberá formar parte de un peligroso, e incluso letal,
juego de engaño. Un juego en el que un simple error podría condenar
no solo a Feyre sino también a todo el mundo a su alrededor.
A medida que la guerra avanza sin tregua, Feyre deberá posicionarse
como alta fae y luchar por controlar y dominar sus dones mágicos;
tendrá que determinar en cuáles de los deslumbrantes altos lores puede
confiar y necesitará buscar aliados en los lugares más insospechados…
Porque llegan tiempos oscuros, en los que la tierra se teñirá de
rojo mientras majestuosos ejércitos luchan por apoderarse del único
objeto que podría destruirlos a todos.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico,
bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de los fae día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin –y a su mundo– para siempre.
Mito por derecho propio, saludada por sus lectores como la obra en español más importante después de la Biblia, Cien años de soledad cuenta la saga de la familia Buendía y su maldición, que castiga el matrimonio entre parientes dándoles hijos con cola de cerdo. Como un río desbordante, a lo largo de un siglo se entretejerán sus destinos por medio de sucesos maravillosos en el fantástico pueblo de Macondo, en una narración que es la cumbre indiscutible del realismo mágico y la literatura del boom. Alegoría universal, es también una visión de América Latina y una parábola sobre la historia humana.
Basada en un suceso real, la reconstrucción literaria, laberíntica y polifónica del ineluctable y brutal asesinato de un hombre en una remota población fluvial caribeña significa la apuesta más arriesgada de Gabriel García Márquez hacia una novela total. Microcosmos trágico, explora el ancestral atavismo de la virgen en la cultura hispánica, donde se entretejen las ideas de la moral pública, el honor familiar y la conciencia de clase, al tiempo que elabora una magistral vuelta de tuerca sobre el indisoluble vínculo entre el amor y la muerte, lo que, junto con el resto de su obra, le valdría a Gabo recibir el Premio Nobel al año siguiente de su publicación.
«El administrador le entregó la correspondencia. Metió el resto en el saco y lo volvió a cerrar. El médico se dispuso a leer dos cartas personales. Pero antes de romper los sobres miró al coronel. Luego miró al administrador. –¿Nada para el coronel? El coronel sintió el terror. El administrador se echó el saco al hombro, bajó al andén y respondió sin volver la cabeza: –El coronel no tiene quien le escriba». Breve obra maestra, esta desolada novela corta ha sido reconocida como el primer triunfo en la trayectoria narrativa de Gabriel García Márquez. Tocada apenas por la fantasía, la historia del coronel veterano de una guerra concluida quince años atrás, quien espera la pensión que habrá de sacarlo de la miseria junto a su esposa enferma, es un profundo canto de esperanzas perdidas que nos sumerge en la atmósfera opresiva de un tiempo ya ido, cuando América Latina emergía apenas a la modernidad entre los restos humeantes del siglo XIX
Ambientada entre 1880 y 1940 en una ciudad portuaria innombrada, pero que se ha identificado con la legendaria Cartagena colombiana, donde Gabriel García Márquez escribiera sus primeros textos, la apasionada historia que aquí se cuenta está entre las más recordadas de la literatura contemporánea. En una sociedad enfrentada entre el convencionalismo y la vanguardia, la costumbre y el progreso científico, el romance de Florentino Ariza y Fermina Daza está destinado a permanecer en la memoria de sus lectores en un tiempo idílico.
En la primavera de 1995, Nate Cartwright lo ha perdido todo: sus padres han muerto, su hermano mayor no quiere saber nada de él y lo han despedido de su trabajo como periodista en Washington D. C. Sin nada más que perder, regresa a la cabaña de verano de su familia, en las afueras del pequeño pueblo montañés de Roseland, Oregón, con la esperanza de encontrar un nuevo rumbo.
La cabaña debería estar vacía. Pero no lo está.
Dentro lo espera un hombre llamado Alex. Y con él, una niña extraordinaria que se hace llamar Artemis Darth Vader.
Muy pronto, Nate entiende que debe tomar una decisión: dejarse arrastrar por los fantasmas de su pasado… o luchar por un futuro que jamás imaginó posible. Porque la niña es especial. Y fuerzas oscuras están acechándola, dispuestas a hacer lo que sea con tal de controlarla.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico, bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de los fae día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin –y a su mundo– para siempre.
El Brillo la reclama. Los Solares la acechan. El amor la pondrá en riesgo.
En la costa mediterránea de los años noventa, una joven de dieciséis años, Alex Héspero, crece entre las Tías, diosas Lunares desterradas de sus reinos por los dioses Solares, antiguos señores del orden, la luz y la conquista. Ocultas bajo identidades humanas, las Lunares sobreviven gracias a un pacto de adoración y silencio, el codiciado Brillo, mientras su poder se erosiona con el tiempo. Alex ha aprendido que lo divino también se pudre y que los mitos nunca mueren. La llegada al pueblo de Zoe, heredera bastarda de un linaje marcado por la fuerza de las diosas, reactiva una guerra olvidada entre luz y sombra, deseo y dominio.