Dos generaciones. Dos romances inesperados. Una sola verdad: el corazón manda. MEGAN MAXWELL, la reina de la romántica, vuelve a romper las reglas.
Alma está en la flor de la vida: madurita, divorciada y feliz. Es la dueña, junto a su amiga Nuria, de una bonita tienda de vestidos de novia llamada Divas y Radiantes. Juntas embellecen a las futuras novias, aunque tienen claro que ellas, por motivos personales, nunca pasarán por el altar.
Si algo le ha enseñado la vida a Alma en referencia al amor es que puede ser un invento peligroso. Otra cosa es el sexo, a lo que se ha abonado a disfrutar con quien desea sin promesas ni compromisos. Así que cuando aparece Saem ―alto, asiático, guaperas y dieciséis años menos que ella― decide que la vida son dos días y uno ya lo perdió. Lo suyo es simple: química, risas y nada de promesas. Lo ideal.
Hasta que su hija Natalia, una treintañera que cada vez que se enamora lo hace hasta las trancas, le anuncia que ha conocido a un hombre increíble y maravilloso y que se lo quiere presentar en una comida formal. Alma intenta evitarlo, pero Natalia se empeña. Quiere presentarle a este hombre sí o sí, y al final Alma claudica. Pero el día que llega la esperada comida, lo inesperado la deja con la boca abierta y el mundo decide girar al revés.
Porque el corazón no entiende de normas sociales, ni prejuicios. Y el amor, cuando es de verdad, no se puede ocultar.
Tras un incidente que la obliga a abandonar su antiguo instituto, Ethel Ashbourne se muda a Ebonwick, el hermético pueblo donde viven su abuela y sus tías. Llega con un único objetivo: pasar desapercibida.
Mientras intenta encajar en su nuevo entorno, conoce a Nox Harker. Él encarna todo lo que ella desearía ser: carismático, magnético, peligrosamente perfecto. Pero bajo esa superficie impecable, Ethel percibe grietas. Intuye que Nox oculta algo. Aunque, quizá, ella también.
Su nueva vida se tambalea cuando un cadáver aparece en el bosque en circunstancias inexplicables. El miedo se instala en el pueblo y Ethel no puede acallar la duda que late en su interior: ¿Y si ella no es una espectadora de lo que está ocurriendo… sino su origen
Tres corazones rotos, una mentira y un verano que lo cambia todo.
Giulia entra en Valdelila como quien entra en un ayuntamiento para hacer una gestión, y no en el pueblo de los veranos de su infancia, al que no ha vuelto desde hace diez años. Por eso se siente sobrepasada al descubrir una casa aún marcada por la lavanda de sus abuelos, a una familia que se sostiene como puede y a un niño que pone su mundo patas arriba.
León lleva años aferrado a una rutina autoimpuesta. Se ha ganado a pulso la fama de gruñón oficial del pueblo, y le parece perfecto. Solo quiere la vida que ha construido a base de silencios y que su madre deje de atosigarlo para que se enamore, como si ella fuera un hada madrina y el amor, algo que se pudiera elegir. Por eso ni él mismo se entiende cuando termina fingiendo una relación con la chica que conduce como el diablo y que ha conseguido que todo Valdelila la recuerde por sus fechorías de adolescente.
Entre rutinas caóticas, roces cargados de tensión y una atracción que ambos intentan ignorar en vano, Giulia y León descubrirán que las mejores historias empiezan cuando las barreras caen.
Audrey Barbour has had enough of following the rules. Eighteen years of being the perfect daughter—exceptional grades, enviable college acceptances, tame dating history—and still, her parents don’t trust her enough to let her study her passion, glassblowing, on a prestigious fellowship.
So when her best friend Henry proposes an outrageous fake-dating scheme to win back his ex-girlfriend, it feels like the first step to shaking up her perfect life. And the second? That comes when Audrey’s parents go out of town, sparking a high-risk, high-reward solution to pay for her fellowship—renting out her family’s Connecticut mansion online. With the help of her new fake-boyfriend, it shouldn’t be hard to pull off… right?
But when her best intentions start to unravel, Audrey will have to reckon with who she is, what she wants, and what it really means to play life by her rules—all with her heart on the line.
Ever since the Monster Apocalypse hit town, thirteen-year-old Jack Sullivan has been holed up in his tree house, which he’s armed to the teeth with catapults and a moat, not to mention an endless supply of Oreos and Mountain Dew scavenged from abandoned stores. Apart from the hordes of zombies, Winged Wretches, and Vine-Thingies invading his once-quiet town of Wakefield, Jack is content to treat the apocalypse like one giant video game—achieving Feats of Apocalyptic Success, driving around in his new ride, Big Mama, and dodging evil monsters like the eerily intelligent Blarg, who just so happens to be on Jack’s trail. To take on this ferocious beast, Jack builds a team: his dorky best friend, Quint; reformed bully Dirk; Jack’s loyal pet monster, Rover; and the fiercest girl Jack knows, June. But Blarg isn’t the only threat they face in this new world, and there are brutal horrors around every turn. Can Jack and his friends take on the apocalypse and live to tell the tale?
El problema de buscar la verdad es encontrarla y no saber qué hacer con ella.
Una novela que cambiará tu forma de ver el mundo.
Querido lector,
Tienes en tus manos una novela que plantea preguntas difíciles de responder; una novela que habla sobre esas verdades que, a pesar de buscar, preferiríamos no encontrar. No puedo explicarte de qué trata este libro porque eso rompería su magia, pero te aseguro que, cuando acabes de leerlo, verás el mundo de forma distinta.
Barcelona, 1901. La ciudad vive días de gran agitación social. La oscura miseria de los más desfavorecidos contrasta con la elegante opulencia de las grandes avenidas, donde ya destacan algunos edificios singulares, símbolo de la llegada del Modernismo.
Dalmau Sala, hijo de un anarquista ajusticiado, es un joven pintor que vive atrapado entre dos mundos. Por un lado, su familia y Emma, la mujer que ama, son firmes defensores de la lucha obrera; hombres y mujeres que no conocen el miedo a la hora de exigir los derechos de los trabajadores. Por otro, su trabajo en el taller de cerámica de don Manuel Bello, su mentor y un conservador burgués de férreas creencias católicas, lo acerca a un ambiente donde imperan la riqueza y la innovación creativa.
De este modo, seducido por las tentadoras ofertas de una burguesía dispuesta a comprar su obra y su conciencia, Dalmau tendrá que encontrar su auténtico camino, como hombre y como artista, y alejarse de las noches de vino y drogas para descubrir lo que de verdad le importa: sus valores, su esencia, el amor de una mujer valiente y luchadora y, sobre todo, esos cuadros que brotan de su imaginación y capturan en un lienzo las almas más miserables que deambulan por las calles de una ciudad agitada por el germen de la rebeldía.
El despótico patriarca Esteban Trueba ha construido con mano de hierro un imperio privado que empieza a tambalearse con el paso del tiempo y un entorno social explosivo. Finalmente, la decadencia personal del patriarca arrastrará a los Trueba a una dolorosa desintegración. Atrapados en unas dramáticas relaciones familiares, los personajes de esta poderosa novela encarnan las tensiones sociales y espirituales de una época que abarca gran parte del siglo XX.
Con impecable pulso narrativo y gran lucidez histórica, Isabel Allende ha creado un fresco en el que conviven lo cotidiano con lo maravilloso, el amor con la revolución y los ideales personales con la dura realidad política.
El reino de Lumathyst, sitiado por invasores, está al borde del colapso. Nadie puede salvarlo… excepto los cuatro príncipes dioses e inmortales. Pero solo podrán lograrlo si encuentran a su pareja destinada y aseguran el trono antes de que sea demasiado tarde.
Cinco mujeres lo han intentado.
Cinco han fracasado.
Esta noche, en la ciudad real, los príncipes deben encontrar a su elegida… y rezar para que sobreviva a la transformación que la hará inmortal.
Rylee Gray no debería estar aquí. Se ha infiltrado en el baile por razones personales… y peligrosas. Sin embargo, cuando las miradas ardientes de los príncipes se posan en ella, lo tienen claro: han encontrado a su pareja perfecta.
Lo que no saben es que Rylee esconde un secreto capaz de destruirlos. A ellos y a su reino.
Pero los cuatro príncipes no tienen elección.
Harán lo que sea necesario.
Usarán cada una de sus perversas tentaciones para conseguir que Rylee caiga rendida ante ellos…
O harán que el mundo arda.
El tiempo cambia las cosas pero, el amor, si es real, permanece.
No hay nada que a Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.
Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe.
Allí, la realidad es perfecta. Hasta que un día las cosas cambian.
La pérdida azota a la familia y la ausencia lo detiene todo y cubre el paisaje de un color distinto.
Entonces, llega Noah y la vida comienza a girar de nuevo.
Noah, el único capaz de traspasar las barreras de los Dallas, poner su mundo al revés y hacerse un hueco en sus corazones.