Los Caballeros Radiantes deben volver a alzarse.
Los antiguos juramentos por fin se han pronunciado. Los hombres buscan lo que se perdió. Temo que la búsqueda los destruya.
Es la naturaleza de la magia. Un alma rota tiene grietas donde puede colarse algo más. Las potencias, los poderes de la creación misma, pueden abrazar un alma rota, pero también pueden ampliar sus fisuras.
El Corredor del Viento está perdido en una tierra quebrada, en equilibro entre la venganza y el honor. La Tejedora de Luz, lentamente consumida por su pasado, busca la mentira en la que debe convertirse. El Forjador de Vínculos, nacido en la sangre y la muerte, se esfuerza ahora por reconstruir lo que fue destruido. La Exploradora, a caballo entre los destinos de dos pueblos, se ve obligada a elegir entre una muerte lenta y una terrible traición a todo en lo que cree.
Ya es hora de despertarlos, pues acecha la eterna tormenta.
Y el asesino ha llegado.
La primera hija es para el trono. La segunda hija es para el lobo. Red y Lobo al fin han logrado contener la amenaza que se cernía sobre el reino, pero a cambio de perder a Neve. La primera hija ahora se encuentra perdida en las Tierras Sombrías, un lugar maldito donde dioses legendarios llevan atrapados durante siglos. Pero Neve tiene un aliado, aunque se trata de alguien con quien preferiría no haber tenido que volver a hablar jamás: el rey rebelde Solmir. Solmir quiere acabar con las Tierras Sombrías y cree que ayudar a Neve podría ser la clave para conseguirlo. Para hacerlo deberán atravesar juntos una peligrosa ruta npara encontrar el misterioso Árbol del Corazón y reclamar los poderes de los dioses oscuros para sí mismos.
Cuando la gente ve fantasmas, siempre se ve primero a sí misma», afirma Stephen King, y pocas reflexiones servirían mejor que esta como moraleja de sus historias: el mundo de la fantasía está poblado por las sombras de la conciencia.
Los relatos de Pesadillas y alucinaciones II son otros tantos retazos de esas sombras, las que enturbian los límites entre el sueño y la vigilia, la realidad y el horror que subyace en lo real.
They were promised for marriage since birth, and raised to bring down kingdoms, but the triplet princesses of Bessemia’s true destiny has always been to die—and one already has. Since Sophronia’s murder Princesses Daphne and Beatriz have discovered the truth: that they are pawns in their mother’s game. A scheme that will see her empress not just of Bessemia, but the entire continent of Vesteria. But the princesses have their own plans.
Beatriz and Daphne are still separated by a continent, and there are enemies everywhere, but now they have allies, and they stretch across the borders of Vesteria. Sophronia’s husband, the deposed King Leopold; Violie, a former spy for Empress Margaraux; and Beatriz’s missing husband, Pasquale and his lover, Ambrose. Now, with their help and the magic of the stars above, the princesses are ready to make their final stand.
UN ARTEFACTO PERDIDO.
UNAS VACACIONES FORZOSAS.
... Y TODO ESTO, POR NO MENCIONAR AL PERRO.
Segundo libro de la serie Historiadores de Oxford.
Ned Henry necesita urgentemente un descanso. Obligado por su insoportable jefa a saltar continuamente en el tiempo en busca de un misterioso objeto que constituye una pieza clave en la reconstrucción de la catedral de Coventry, está empezando a perder el norte.
La Inglaterra victoriana de 1888, con sus atardeceres ociosos, el té de las cinco, partidos de croquet en el césped y la tranquila vida campestre, prometen el paraíso. Pero descansar será lo último que hará Ned, dado que tendrá que apañárselas para salvar el continuo espacio tiempo de un colapso total, entre mayordomos victorianos, gatos, espiritistas y detectives aficionados...
SIETE DESCONOCIDOS. UNA NAVE ESPACIAL Y TODO EL UNIVERSO BUSCÁNDOLOS.
El sol se está muriendo y con ello todos los planetas de la galaxia: la única posibilidad de sobrevivir es una estación espacial y el artefacto alienígena que contiene. Los encargados de salvar la galaxia son siete protagonistas: una princesa, un mercenario, un artista, un prisionero, un estafador, una sacerdotisa y una persona con pocas luces, que está a cargo de la nave. Este último, en un arranque de locura, hace volar la estación espacial.
Unidos por la desesperación, tienen que trabajar juntos para sobrevivir. Cada rincón de la galaxia está buscando la nave espacial y ellos tan solo están en un lugar parcial de la nave quemada.
Solo hay una oportunidad para salvar el mundo. Todo depende de ellos.
Todos conocen a Sonya Kantor. Su imagen fue usada en un cartel como propaganda por parte de la Delegación, un Gobierno que controló durante décadas a la población a través de la Clarividencia, un implante ocular que premiaba o castigaba cada acción. Sin embargo, se produjo un levantamiento y todos sus miembros y simpatizantes fueron llevados a la Abertura, una prisión en la que cumplen cadena perpetua. Ahora, tras diez años encerrada, un viejo conocido le ofrece a Sonya un trato a cambio de su libertad: deberá encontrar a una niña desaparecida. Sonya acepta el reto sin saber que su investigación la llevará a bucear en su propio pasado familiar y a desenterrar oscuros secretos. ¿Hasta dónde será capaz de llegar para conseguirlo?
Inquietante y absorbente, Poster Girl explora los límites de la naturaleza humana, los peligros de las nuevas tecnologías y los dilemas morales que estas plantean. Una nueva realidad que todos aceptamos, tal vez, con demasiada facilidad.
Solo lo extraordinario pertenece al reino de Ilya: los excepcionales, los poderosos, los élites. Aquellos que nacieron vulgares son solo eso: vulgares. Y cuando el rey decreta que todos los vulgares serán eliminados para preservar su sociedad de élite, carecer de poder se vuelve un crimen, lo cual convierte a Paedyn Gray en una criminal por destino y en una ladrona por necesidad. Finge ser psíquica en la ciudad real, y pasa desapercibida para seguir viva y fuera de peligro. Cuando Paedyn inesperadamente salva a uno de los príncipes de Ilya, se ve arrojada a las Pruebas de la Purga. La brutal competición existe para exhibir los poderes de los élites, algo de lo que Paedyn carece. Si la Purga y sus rivales no la matan, lo hará el príncipe cuando descubra lo que ella es en realidad...
La lealtad de la heredera del trono de Yithia, Ashbree Aldair, ha cambiado. Tras su estancia en el palacio del Rey de los Elfos oscuros y su acercamiento al monarca, la verdad sobre una guerra centenaria se ha presentado ante ella: solo los que la perpetúan son culpables. Y entre estos se encuentra su padre.
Para Ashbree y Rylen, lo que comenzó siendo odio visceral y cautiverio se ha convertido en algo más que una alianza. Sobre todo desde que vieron cómo la vida de Ilian se les escapaba de las manos. Ninguno de los dos está dispuesto a perderlo ni tampoco a perderse el uno al otro.
A medida que se acerca la batalla que pondrá fin a un conflicto orquestado por los mismísimos dioses, el curso de la guerra empieza a inclinarse en contra de los Efímeros. Será este revés el que los lleve a hacerse una promesa inquebrantable: luchar los tres juntos hasta conseguir la paz, aunque el precio sea sus propias vidas.
EL ENCIERRO
Rhawsin, la cárcel de la que nadie sale con vida, también llamada la Pesadilla de Dybria, es el nuevo hogar de Alessa. Traicionada por las reinas, separada de Derek y de sus amigos, y obligada a luchar cada día por su supervivencia, su única esperanza yace en la fuga. Pero ¿cuántas veces podrá desafiar al destino antes de que todo acabe en tragedia?
LOS SUEÑOS
El único refugio de Alessa son los sueños, en los que las palabras «Que la magia de Dybria nos acompañe» se repiten como un eco. ¿Qué significan? ¿Y quién es la misteriosa mujer que las dice? Quizá la misión de Alessa en Dybria aún no haya acabado y su papel en esta lucha sea mucho más complejo de lo que nunca hubiese imaginado.
EL DESTINO
Pero su destino está ligado al de Derek y Alessa también llegará hasta él, aunque para conseguirlo deba reclutar a todas las criaturas mágicas de Dybria y enfrentarse a los ejércitos de la Corte. Pero, cuando se reencuentren, ¿será el Derek que conocía? Si es que alguna vez llegó a conocerlo de verdad.