Definir el «progreso» es reivindicar el futuro.
Slavoj Žižek, uno de los pensadores más influyentes y controvertidos de la contemporaneidad, nos presenta una serie de reflexiones en las que interroga las visiones antagónicas que conforman los horizontes de la posibilidad humana para que nos planteemos cuestiones como ¿puede mejorar la situación actual, aunque nunca haya estado peor?, ¿cómo sería un mundo mejor? o ¿cómo podemos avanzar en medio de una crisis ecológica, social y política sin precedentes cuando, además, nos asedian constantemente los catastrofistas, los decrecentistas y los relativismos desorientadores?
«Intercesor, más que intermediario, el maestro nunca deja de sentirse inferior a su misión. Tantas noches en vela, tantas oraciones, tantas promesas, tantas llamadas… y el Mesías sigue sin venir. Tantos sufrimientos, tantas pruebas… y el cielo sigue cerrado. Ni siquiera entonces la Shejiná se digna abandonar su destierro». También el pueblo judío, en un exilio que ya dura siglos, ¿logrará librarse de la tentación de la tristeza y del dulce hechizo de la resignación?
Contra la melancolía recoge algunas de las conmovedoras historias de nueve rabinos tan singulares como Pinjás de Koretz, Baruj de Medzebozh o el Vidente de Lublin. A través de sus relatos, Elie Wiesel invita a descubrir el misterioso nacimiento de la esperanza en el pueblo judío cuando, paradójicamente, las circunstancias históricas invitan a sumirse en el abandono y la desesperanza. Cada maestro utiliza su mejor cualidad contra esta melancolía mortal: la compasión, el fervor, la cólera, el silencio, la risa…
Pero ¿será suficiente? Bastará con esperar apenas un siglo, cuando este mismo pueblo sea reunido en los campos de concentración, para conocer parte de la respuesta.
A principio de los años treinta, los comunistas ortodoxos tomaron erróneamente a Weil por «trotskista». Sintió aprecio por el hombre, incluso cierta admiración, pero rechazaba el fondo de su idea de revolución, sus análisis y sus estrategias políticas. El desacuerdo se manifiesta, además, en lo referente a la situación de Alemania en 1933 y especialmente frente a la ambigu¨edad de los socialdemócratas y la pasividad de los comunistas ante el ascenso del nazismo. Al contrario que Trotski, Weil sospechó que el establecimiento de los nazis en el poder sería duradero. Por lo demás, como es sabido, tampoco se hacía ilusiones respecto a la naturaleza totalitaria del régimen bolchevique. Por todo ello, los textos que componen este breve volumen aportan matices necesarios para comprender la esencial vocación política del pensamiento de Simone Weil.
El presente volumen recoge la correspondencia de dos de los filósofos más importantes del siglo XX durante el periodo más convulso del mismo siglo.
Heidegger y Jaspers se conocieron a principios de 1920 en casa de Husserl, en Friburgo. A partir de ese momento, primero hasta 1936 y posteriormente desde 1949 hasta 1963, mantuvieron una correspondencia de la que se conservan un total de 155 cartas, que se recogen en este volumen.
Los primeros años de la correspondencia son una muestra de la común esperanza de ambos pensadores por encontrar en el otro un amigo y compañero de batalla en la formación de la Filosofía y la transformación de la universidad. Sin embargo, los acontecimientos políticos y las posiciones que cada uno toma ante ellos, irán ensanchando la distancia y el silencio entre ellos. El lector podrá trazar a través de estas cartas, la historia de un periodo que marcó un antes y un después tanto en el curso de la política como de la filosofía. A través de ellas , se evidencia que su amistad es también prueba del doloroso devenir de la Alemania de entreguerras y su posterior debacle.
El primer volumen de una serie que tendrá por objeto difundir lo más importante del archivo de Anagrama.
La muerte de Hans Magnus Enzensberger el pasado mes de noviembre [2022] me causó un fortísimo impacto. No en vano había sido uno de mis primeros autores en Anagrama y, después, uno de mis mejores amigos del mundo editorial.
Empecé a publicar a Enzensberger de una manera, digamos, casual. Él y Gabriel Ferrater habían trabado una buena amistad como brillantísimos asesores de sus respectivos editores en el Premio Formentor. A raíz de ello, Ferrater persuadió a Barral, con mucho énfasis, para que publicara Einzelheiten. Sin embargo, en la primera visita como editor novato que hice a Carlos, me comentó que en nueve años Ferrater no había entregado ni siquiera una página de la tan deseada traducción y me propuso si yo lo quería publicar para aplacar las iras de la editorial Suhrkamp y del propio Enzensberger. Enseguida le dije que sí, entusiasmado, puesto que yo, que no leo alemán, había comprado la traducción francesa del libro, Culture ou mise en condition?, y me había gustado muchísimo. Con el título de Detalles lo publicamos en 1969 como el primer número de la muy veterana y persistente colección «Argumentos». Es decir, para mí, happy end.
¿Es racional sentirse orgulloso de tu país? ¿Es verdad que la izquierda tiene una mayor sensibilidad social que la derecha? ¿Cabe hablar de un ecologismo conservador? ¿Puede un católico criticar al Papa? ¿Son los cristianos mejores personas? Estas son sólo algunas de las preguntas a las que da respuesta el filósofo Miguel Ángel Quintana Paz, en esta selección de los mejores artículos que ha publicado a lo largo de la última década.