El arte estoico: Sabiduría de Epicteto para una vida plena es una guía indispensable para quienes buscan vivir una vida más intencional y virtuosa. Basado en las enseñanzas de Epicteto, uno de los más grandes filósofos estoicos, este libro destila una sabiduría atemporal que ha influido en líderes, atletas y pensadores a lo largo de la historia. Los principios estoicos de aceptación racional, virtud inquebrantable y resiliencia clara ofrecen una claridad profunda para navegar las complejidades de la vida moderna. Este libro presenta las enseñanzas de Epicteto de manera accesible, acompañadas de reflexiones estimulantes que conectan estos principios estoicos con el mundo actual. Ya sea que seas nuevo en el estoicismo o busques profundizar tu comprensión, este libro sirve como una guía para vivir con virtud y una fuente de valiosas perspectivas modernas. Es un compañero esencial para quienes buscan tanto orientación práctica como profundidad filosófica en su vida diaria.
Hay un gran desorden bajo el cielo; la situación es excelente», dice una célebre sentencia de Mao Zedong. Su mensaje es que cuando el orden social se está desintegrando, el caos resultante ofrece a las fuerzas revolucionarias una gran oportunidad para actuar con decisión y tomar el poder político. Pero en las convulsiones de hoy en día, dadas las crisis que nos acechan, ¿la situación sigue siendo excelente, o el peligro de autodestrucción es demasiado alto?
¿Qué es la ética? ¿De dónde vienen nuestros valores morales? ¿Se basan en emociones, en la razón, o más bien en una especie de sentido innato de lo correcto e incorrecto? Para muchos científicos, la clave para responder a estas preguntas reside exclusivamente en la biología, y en especial en las teorías darwinistas sobre evolución y supervivencia. Pero si la evolución no es sino una constante lucha por sobrevivir, ¿por qué existe el altruismo? En su ya clásico estudio "El círculo en expansión", Peter Singer defiende que, aunque el altruismo tiene su origen en el impulso transmitido genéticamente de proteger a nuestros semejantes y a los demás miembros de nuestra comunidad, se fue desarrollando hasta dar lugar a una ética consciente que impulsa un círculo moral en expansión. Así, y partiendo tanto de la filosofía como de la psicología evolutiva, el autor demuestra que la ética humana no puede explicarse sin trascender la biología, puesto que es nuestra razón la que posibilita el progreso moral. Esta edición presenta un nuevo epílogo en el que, a la luz de los recientes descubrimientos en el campo de la evolución de la moral, Singer retoma y actualiza algunos de sus argumentos.
Antígona, la famosa insurgente del Edipo de Sófocles, ha sido durante mucho tiempo un icono feminista de rebeldía, pero la cuestión es si escapa de las formas de poder a las que se opone. Resulta ser una figura más ambivalente para el feminismo de lo que se ha reconocido, ya que la forma de rebeldía que ejemplifica la conduce a la muerte. Butler sostiene que Antígona encarna una forma de representación feminista y sexual que está plagada de conflictos y muestra cómo las normas del parentesco normativo deciden injustamente lo que es o no una existencia aceptable. Butler analiza las interpretaciones de filósofos como Hegel, Lacan e Irigaray, se pregunta cómo habría sido el psicoanálisis en su origen si en lugar de a Edipo hubiera recurrido a Antígona y relaciona las hazañas de esta con las reivindicaciones de aquellos cuyas relaciones de parentesco no son consideradas apropiadas, humanas.
En este ensayo, Byung-Chul Han relee a Heidegger en todas sus etapas como la reivindicación de un mundo cordial.El corazón, según certera aclaración de H¶lderlin, es el órgano que permanentemente hace fluir y refluir, desencontrarse y reencontrarse en asimilaciones y emisiones, en apropiaciones y enajenaciones, esas corrientes de vida que son los flujos sanguíneos canalizados por arterias y venas.Ya en terminología de Heidegger, el corazón sería una metáfora de esa intersección de cercanía y lejanía en la que temporalmente se hacen consonar las disonancias para hacerlas amables: el mundo como una confluencia habitable, pero que constantemente hay que estar construyendo, del sepultador cerramiento de la tierra y la inhóspita apertura del cielo. Si Ser y tiempo, la primera obra capital de Heidegger, se suele leer como un redescubrimiento del mundo y de la vida pensados del hombre, en este ensayo Byung-Chul Han relee al filósofo alemán en todas sus etapas como la reivindicación de un mundo cordial. En este canto a la afabilidad, Han pone a Heidegger en fecundo diálogo con la tradición filosófica alemana, la fenomenología francesa y la literatura contemporánea.
El volumen empieza con un prólogo, «Los funerales», y acaba con un capítulo sobre «La posteridad». Entre ambos se cuenta la historia de un héroe proletario, desde su infancia en una pequeña ciudad del norte de España hasta las «siete muertes» de Durruti, que nunca han sido aclaradas. El autor justifica por qué decidió narrar esta vida basándose exclusivamente en documentos: reportajes, discursos, octavillas, folletos; así como memorias y entrevistas con testigos oculares que sobrevivieron. Esta vida no está escrita por nadie, y por una razón poderosa: ningún escritor se habría arriesgado a escribirla: «se parece demasiado a una novela de aventuras» (Enzensberger citando a Ehrenbourg). Novela-collage, pues, reconstrucción siempre fragmentaria, a la vez incompleta y demasiado rica, «contradictoria», siempre vinculada a las centelleantes incertidumbres de la tradición oral: novela de Durruti donde la Historia aparece como «ficción colectiva». La necesidad de este procedimiento narrativo se manifiesta en cada página. Está muy centrada en la persona de Durruti, el cual, antes de convertirse en uno de los líderes militares de la guerra civil, participó en España y fuera de ella en muchos atentados, atracos a bancos y secuestros, actos clandestinos por definición, y de los cuales sería inútil esperar la relación exacta. Pero también gira en torno a la naturaleza misma de la lucha anarquista. En una entrevista reciente en Barcelona, Enzensberger afirmó: «Fue un trabajo apasionante porque me permitió hablar con un tipo de personas que en el mundo actual ya no serían reales, porque la pureza de aquella gente ya no existe», y calificó esa etapa del anarquismo español como «una de las aventuras más fascinantes del siglo XX».