Los aforismos incluidos en estos Cuadernos redactados en París, y decantados durante los años en que José María Ridao ha residido en Nueva Delhi, despliegan una visión del mundo marcada por la ironía, a medio camino entre las evidencias racionales que desmienten creencias forjadas por la tradición y una intuición casi poética que revela nuevas y sorprendentes dimensiones de la realidad. Las ideas más comunes acerca de la filosofía, la historia, la libertad, el arte, la literatura, el periodismo o la política son revisitadas en una obra que, pese al carácter fragmentario que exige el género, mantiene un ritmo constante y una sugerente unidad de fondo.
Desde muy joven, Blondel recogía notas personales a modo de diario. Muchas de ellas se perdieron, siendo la primera que se conserva de 1881, cuando apenas contaba 19 años. Valor especial tienen los cuadernos que escribió desde el 24 de noviembre de 1883 hasta el 6 de noviembre de 1894, con 33 años recién cumplidos.
En estos cuadernos íntimos se levanta acta de una sociedad con la que el joven Blondel desea dialogar para superar malentendidos y buscar la verdad compartida. Pero sobre todo el lector va a conocer de primera mano una vida haciéndose, donde las circunstancias y los sentimientos personales, las creencias y las lecturas, las certezas filosóficas, los interrogantes y los hallazgos reflejan la complejidad de su personalidad y descubren las bases donde se asienta La acción (1893), obra que revolucionó el panorama de la filosofía francesa e influyó en la occidental a lo largo del siglo XX.
Nada tan prodigioso como asistir al nacimiento de un intento coherente de comprender el mundo, preguntarse por la propia existencia y relacionarse con Dios. Porque no otra cosa son estas páginas, donde la brillantez del intelectual se encarna en mil detalles que conforman una vida. De hecho, ninguna teoría que se precie puede desligarse de su creador sin quitarle, hasta vulgarizarla, ese hálito de vida que la hace única, palpitante y fecunda para las futuras generaciones de lectores.
El músico y productor Raül Refree nos ofrece su visión del acto creativo. «La creación artística es un camino apenas señalizado, no hay indicaciones en los desvíos ni un cielo estrellado que ilumine las coordenadas. Pero el final del camino ofrece una inmensa satisfacción». Compositor, músico y productor, Raül Refree ha dedicado gran parte de su trayectoria a colaborar con algunos de los talentos más destacados de la música española e internacional. Reconocido por encontrar caminos inesperados en el proceso artístico, su particular acercamiento al acto creativo lo convierte en una voz indispensable para todos aquellos que en algún momento han sentido la pulsión de dar forma a una obra. En este libro, Raül se propone sacar conclusiones de sus experiencias, y sugiere una aproximación a la creatividad que nos invita a perder el miedo, escuchar a nuestra intuición y confiar en la llegada de ese momento en el que todo encaja.La crítica ha dicho: «Joan Miró decía que él trabajaba como un hortelano y así, con intuición pero con paciencia, lo hace Raül Refree. Como novelista, siempre me interesan los libros sobre los procesos creativos de pintores o músicos. Y aquí Raül enseña la galería de recuerdos que lo ha llevado a ser el músico que es: fuerte a partir de la fragilidad y rebelde desde el esmero. Un libro cálido e inspirador como la galería de cristal esmerilado de la casa de sus padres, donde él tocó el piano por primera vez».
Como científico cognitivo, lo que más fascina a Steven Pinker es cómo pensamos sobre cómo piensan los demás sobre cómo piensan los demás, y, así, ad infinitum. Suena imposible, pero Pinker demuestra que lo hacemos constantemente. Esta conciencia, que experimentamos como algo público o que viene «de ahí fuera», se denomina conocimiento común y tiene un impacto trascendental en nuestras vidas sociales, políticas y económicas.
Pinker demuestra que el conocimiento común puede dar sentido a muchos de los enigmas de la vida: las burbujas y las crisis financieras, las revoluciones que surgen de la nada, las posturas y las simulaciones de la diplomacia, la irrupción de las multitudes que denuncian por redes sociales y de la cultura de cancelación académica, la incomodidad de una primera cita. Pero las personas también hacen todo lo posible por evitar el conocimiento común, para asegurarse de que, aunque todos sepan algo, no puedan saber que todos los demás saben que ellos lo saben. Y así surgen rituales como la hipocresía benigna, los sobornos y las amenazas velados, las insinuaciones sexuales o el autoengaño de no ver lo que es evidente.
En este libro, Adriana Cavarero emprende una fascinante exploración filosófica sobre la relación entre identidad, narración y deseo. Partiendo de la premisa de que cada ser humano es único e irrepetible, argumenta que nuestra identidad se constituye a través de las historias que otros cuentan sobre nosotros. A lo largo de cuatro partes, entrelaza reflexiones sobre figuras clásicas como Edipo y Ulises con análisis de pensadoras contemporáneas como Hannah Arendt y Karen Blixen. Con este innovador enfoque, la autora no solo reinterpreta textos filosóficos y literarios fundamentales, sino que también arroja nueva luz sobre prácticas cotidianas como la amistad y el amor, y muestra cómo el deseo de narración es una característica fundamental de la existencia humana. Una obra a la vez profunda y accesible, que invita a reconsiderar la comprensión de la identidad y la importancia de las historias en nuestras vidas. Una lectura esencial para estudiosos de la filosofía, la literatura y los estudios de género, así como para cualquier persona interesada en explorar las complejidades de la existencia humana y de la narración.
«Como los gusanos que, según dicen, fecundan, ciegos, la tierra que atraviesan, las historias pasan de boca a oído y dicen, desde hace mucho tiempo, aquello que ninguna otra cosa puede decir». Con estas palabras describe Jean-Claude Carrière el poder que las historias han ejercido sobre la humanidad desde la noche de los tiempos. En el principio, nuestros ancestros se contaban mitos llenos de realidad, porque su autor era el cosmos. Después llegaron los narradores de cuentos y se inventaron historias: fueron los primeros mentirosos. Pero ¿hay verdad en la mentira si esta ilumina el mundo?
Guionista, dramaturgo y brillante colaborador de Luis Buñuel, Jean-Claude Carrière dedicó veinticinco años de su vida a recopilar relatos anónimos de todas las épocas y tradiciones: zen y sufíes, chinos y judíos, indios y africanos, americanos y europeos, que después transcribió y trenzó en una infinita narración de narraciones. El resultado es este compendio que se convierte en manual de filosofía para explicar el mundo por medio de nuestras historias. Un libro azaroso y placentero, entretenido y reflexivo, donde la oscuridad y la ficción son tanto o más valiosos que la verdad objetiva.