Star Wars ya pertenece al selecto grupo de los mitos universales, de las grandes historias de la humanidad: la importancia de la saga imaginada por George Lucas solo puede medirse con la misma vara que utilizaríamos para calibrar la importancia de la Ilíada, de ciertas obras de Shakespeare, de la Biblia o incluso de personajes como Santa Claus o Mickey Mouse, a los que Darth Vader no envidia nada en cuanto a conocimiento universal. Star Wars es mucho más que una serie de películas y una engrasada máquina de merchandising: también es un complejo producto de cultura popular cuyas interpretaciones nos pueden explicar la historia y el mundo actual, y nos plantean con eficacia los grandes temas que importan al ser humano: el amor, la guerra, la familia, el poder, el sacrificio. Al menos, así lo entiende Cass R. Sunstein, una de las mayores autoridades en derecho en Estados Unidos, antiguo miembro del gabinete del presidente Obama durante su primer mandato, y secretamente fascinado por los acontecimientos que sucedieron, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana. Para Sunstein, Star Wars es una fuente de interpretación inagotable para temas como la infancia, la paternidad, el Lado Oscuro (esto es, las tentaciones y las malas decisiones), la rebelión y la búsqueda de la paz interior. Es un obra con la que podremos entender mejor por qué el pueblo se rebela contra sus líderes, por qué prolifera el terrorismo o hacia dónde puede ir la economía. Sunstein parte de la idea de que en el mundo de Star Wars hay un bien supremo –el derecho a elegir libremente–, y que es nuestra libertad la que nos empuja a actuar de manera correcta.
UNA NUEVA VACUNA MENTAL CONTRA LA ADICCIÓN
La revolución educativa, social y cultural necesaria para recuperar la libertad
Si queremos ser libres, ¿por qué nos enganchamos a aquello que constantemente nos lo impide? ¿Podemos conseguirlo en una sociedad adicta? ¿Nos pueden ayudar la ciencia y la filosofía?
José Antonio Marina disecciona el fenómeno de la adicción desde sus raíces más profundas en la biología, la cultura y la psicología. Partiendo de una tesis provocadora, a saber, que las adiciones no son un problema sino una mala solución, propone una alternativa esperanzadora: crear una vacuna mental que nos proteja contra nuestra tendencia natural a la dependencia.
Con rigor científico, mirada filosófica y vocación educativa, el autor nos guía por un recorrido interdisciplinar en el que no solo nos ofrece una interpretación reveladora sobre nuestras conductas compulsivas, sino que también crea un proyecto transformador: educar cerebros capaces de resistir y elegir con libertad.
En una sociedad cada vez más pegajosa y demandante, este libro es un soplo de aire fresco urgente que nos llama a la sabia prevención dándonos herramientas para comprender nuestros impulsos y aplicar los antídotos necesarios. Una obra urgente para una sociedad cada vez más adictiva. Un llamamiento claro a la prevención y, así, regular nuestros impulsos, entender qué nos empuja a buscar estímulos constantes y fortalecernos antes de que la dependencia se imponga.
Desde la antigüedad greco-egipcia y durante muchos siglos, se atribuyó a Hermes Trismegisto una revelación filosófica y un mensaje espiritual trascendental. Como un profeta pagano, algunos hombres del Renacimiento creyeron reconocer en él al padre de una sabiduría primordial e inmemorial muy anterior al cristianismo. La autora reconstruye en este libro la identidad polimorfa de Hermes, el mensajero divino, y pone de manifiesto la importancia de hermetismo en la historia de pensamiento occidental. Una pormenorizada introducción de los diferentes aspectos del pensamiento hermético, su historia y la influencia que este ha tenido en grandes mentes de la filosofía, las ciencias y la literatura.
¿Por qué Europa logró superar al resto del mundo a finales de la Edad Media? Las explicaciones más comunes citan la superioridad geográfica, comercial y tecnológica de Occidente. Para Stark, la creencia popular de que el éxito occidental dependía de la superación de las barreras religiosas al progreso es un completo disparate. En este libro defiende que el cristianismo y sus instituciones son los responsables de los principales avances intelectuales, políticos, científicos y económicos del último milenio.
Lo que ha impulsado a Occidente no es la tensión entre la sociedad secular y la no secular, ni la oposición entre ciencia y fe. La teología cristiana, afirma Stark, es la fuente misma de la razón: mientras que otras grandes creencias enfatizaban el misterio, la obediencia o la introspección, solo el cristianismo abrazó la lógica y la razón como camino hacia la iluminación, la libertad y el progreso. Stark logra un libro hondo, “divertido de leer, lleno de anécdotas, que deleita e instruye” (Wall Street Journal).
En diálogo y contraste con pensadores como Nietzsche o Hegel, de la mano de autores como Milan Kundera, Walter Benjamin o José Ortega y Gasset, que en sus teorías de la novela han meditado sobre las relaciones entre literatura y filosofía a partir del horizonte abierto por la crisis de la modernidad, este libro traza una genealogía más matizada de ambas esferas, destacando sus afinidades electivas. Por sus páginas desfilan Don Quijote, Gargantúa, Tristam Shandy, Wilhelm Meister, Gregor Samsa y Tomás y Teresa, los personajes de La insoportable levedad del ser; pero también los metarrelatos y la risa de Dios, la teodicea y el nihilismo, el Bildungsroman y la novela picaresca, la teoría viquiana del mito y el humanismo retórico, la vanguardia y la pintura de Friedrich, el posmodernismo y la nostalgia estética, apuntando así a un sustrato hermenéutico común, motor del pensamiento contemporáneo.
Cómo el conocimiento se abre paso incluso en las circunstancias más extremas y cómo el saber puede ayudarnos y sanarnos.
Lee, el hermano de Andy West, entró y salió de prisión durante bastante tiempo, su padre tampoco fue trigo limpio y su tío también pasó al otro lado de la ley. Pero Andy decidió cruzar las rejas para enseñar filosofía. Su
experiencia nos acerca a la dureza la vida carcelaria y la rutina de los funcionarios, al mismo tiempo nos ofrece una perspectiva de cómo se ven los criminales a ellos mismos y como los contempla la sociedad.
Una obra intima que entrelaza con fuerza un relato sobre la importancia de la filosofía y el pensamiento crítico en los centros penitenciarios con la historia de su propia familia, creando unas memorias intelectualmente
apasionantes sobre la libertad y la coacción.