«He aquí, por fin, el verdadero Jung: el Jung que todos aquellos que se denominan junguianos han olvidado y tergiversado, un Jung que a menudo es demasiado abrumador para comprenderlo. Nada puede ser menos reconfortante que este Jung o este libro, pues ambos apuntan al extraordinario fracaso de la civilización occidental en lo que concierne a retornar a sus raíces, honrar a sus ancestros y escuchar a sus muertos.»
Maggy Anthony, autora de Jung’s Circle of Women
«En este apasionante libro, Peter Kingsley reúne un asombroso conjunto de credenciales: un inigualable corpus de erudición, habilidades literarias insuperables y una rara comprensión de la naturaleza viva de las cosas que se encuentra más allá de los constructos de nuestro pensamiento.»
Frank R. Sinclair, autor de Of the Life Aligned
«Por toda su precisión erudita y sofisticación estilística, Catafalco es un libro peligroso. Porque sostener verdades numinosas a menudo resulta peligroso, y mucho más escribir sobre ellas. Por eso, si puedes ver con los ojos bien abiertos allí donde la magia de Peter te lleva, podrás llegar a tener una idea de tu inconsciente colectivo.»
La Ciencia nueva es una obra clave de la tradición cultural de Occidente. Su concepción es de tal riqueza que se ha considerado a su autor, Giambattista Vico (1688-1744), precursor de los románticos, de Hegel y de Marx; da origen a la Estética moderna, y crea el ámbito necesario para el surgimiento de las ciencias humanas, cimentando los fundamentos de la lingüística y de la antropología actuales. A través del novedoso empeño de una filosofía de la historia, su amplia y compleja visión del mundo ha seguido fascinando a pensadores y creadores contemporáneos tan dispersos como Walter Benjamín y William Burroughs. Con su reivindicación de la retórica, como guía maestra de la transmisión cultural, y la introducción de la jurisprudencia en tanto columna vertebral de la vida de los pueblos, esta obra continúa siendo una ciencia nueva, es decir, capaz de germinar vías de reflexión ante los problemas centrales del mundo contemporáneo: la asunción de la pluralidad, las nuevas migraciones, el papel de la religión en la vida de las naciones, la realización efectiva del sistema democrático y la importancia para ésta de los medios de comunicación. Su lectura incita al diálogo, apela a la creatividad del hombre más allá de la muerte de cualquier arte, y deja sin duda una huella imborrable.
Como dice Jacques Le Rider en el prólogo de este libro, Vincent Piednoir nos ayuda a entender «el caso Cioran», desde su niñez hasta 1949, cuando adopta la lengua francesa. Este ensayo nos sitúa en el momento histórico de Cioran y lo sigue a lo largo de su evolución: desde su infancia, impregnada de cultura alemana y en la que la libertad y la despreocupación dan paso al hastío, pasando por su fascinación por las tesis ultranacionalistas que acompañarán el nacimiento del Estado rumano; su admiración por Hitler y el nazismo; su huida de Rumanía durante la guerra y la confirmación de sus dudas intelectuales y sobre su identidad y, finalmente, cómo abandona su país y su lengua como rechazo de su propia historia.
«Que otros se jacten de las páginas que han escrito; | a mí me enorgullecen las que he leído», decía Borges. Y es que los buenos libros nos transforman; un pasaje, por breve que sea, puede despertar la curiosidad del lector y animarlo a leer una obra que cambie su vida para siempre. He ahí el poder de la literatura, que no sólo nos abre horizontes, sino que deposita en nosotros, de manera lenta pero constante, la clave para entender la vida. Llevado por esta idea, Nuccio Ordine nos invita en Clásicos para la vida a descubrir o recordar a algunos de los clásicos de todos los tiempos, maestros de innumerables generaciones: Platón, Rabelais, Shakespeare, Cervantes, Goethe, Rilke… Pues para el autor la enseñanza, la educación, constituyen una forma de resistencia a las omnipresentes leyes del mercado, a la mercantilización de nuestras vidas, al temible pensamiento único.
Siguiendo la huella de los canes cervantinos, Cipión y Berganza, y de las perras Fina y Franca de Rosario Ferré, Lina Meruane organiza en este ensayo-ficción su propio coloquio sobre las tensiones que asaltan a los feminismos contemporáneos. Sus perras callejeras –la vieja quiltra chilena #Lina# y la joven chucha española #Luna# –debaten qué implica la liberación de los cuerpos: tener o no crías, exaltar o no la desnudez, aceptar y practicar las transiciones de toda especie, e incluso legitimar el perreo vis a vis una violencia sexual, sicológica y simbólica todavía impune dentro y fuera de los libros.
Este diálogo desenfadado, a ratos un fiero contrapunteo generacional, es, sobre todo, un alegato a favor del examen crítico y de la refutación en vez de la cancelación de los argumentos adversos.
En un ejercicio de síntesis brillante y de encomiable calidad literaria, Lucien Febvre descompone el modelo historiográfico imperante de finales del siglo XVIII. De esta erudición estéril, textual y basada únicamente en aspectos políticos, Combates por la historia se convirtió en una de las referencias fundamentales de la renovación de la historia.
Este esfuerzo de reforma no solo consiguió mejorar la calidad científica de la investigación histórica, sinó que aspiró a «organizar el pasado en función del presente» para convertir la historia en un saber relevante para los lectores de su tiempo. Combates por la historia presenta una nueva historiografía, escrita des del presente e inseparable de las demás disciplinas de las ciencias sociales. En ella, Febvre propone relacionar todos los diversos aspectos de la vida humana sin ningún tipo de jerarquización y comprendiendo la armonía entre las condiciones morales, las técnicas y las espiritualidades del pasado.