Akenatón, el faraón monoteísta | Arrio contra la Trinidad | Miguel Servet, atrapado por Calvino | Giordano Bruno, sol y fuego | El peculiar método de John Wesley
El hereje fascina por su carga implícita de rebeldía, pues por definición nada a contracorriente de una religión establecida. Reta a una fe, con su doctrina, su casta sacerdotal y su ortodoxia, pero lo hace sin renunciar a las creencias compartidas. Su impulso transformador ofrece resultados inciertos a lo largo de la historia. Muchos herejes han terminado muertos, presos o desterrados. Otros, en cambio, son los padres fundadores de una nueva religión o los nuevos líderes del viejo credo reformado.
Akenatón, marido de Nefertiti, quiso fundar una religión al margen de la casta sacerdotal. Su intento precoz de monoteísmo en Atón, el dios solar, era también una manera de reformar el vasto imperio del Nilo. Arrio fue un líder espiritual del cristianismo primitivo cuando la doctrina aún estaba en discusión, en los años previos al concilio de Nicea. Negar la Trinidad le costó caro, pero estuvo cerca de triunfar. Dos herejes, casi contemporáneos en el tiempo, encarnan la rebeldía intelectual: el español Miguel Servet y el italiano Giordano Bruno. Servet quería una religión que regresara al cristianismo primitivo y se pusiera al servicio de las personas. Para huir de sus inquisidores se refugió en Ginebra, sin sospechar que Calvino era aún más intolerante. Bruno fue un gran pensador cuyo impulso reformista bajo el signo de la tolerancia le acabaría llevando a la hoguera. Por último, sin el peculiar método de transmitir los valores de la iglesia anglicana de John Wesley, que lo llevó a fundar una nueva religión, no podríamos entender la historia de Estados Unidos.
Una vuelta al mundo a través del lenguaje y la nieve
Cada idioma tiene sus propias palabras para los mágicos e hipnóticos copos que caen del cielo. En esta exquisita exploración de la nieve, la escritora y viajera ártica Nancy Campbell, autora de la elogiada La biblioteca de hielo, profundiza en los significados de cincuenta palabras para designar la nieve.
En japonés nos encontramos con yuki-onna, una «mujer de nieve» que recorre a la deriva la tierra escarchada. En islandés tenemos hundslappadrífa, «copos de nieve tan grandes como la pata de un perro». Y en maorí hablan de Huka-rere, «uno de los hijos de la lluvia y el viento».
Desde las cimas de las montañas y los mares helados hasta los parques urbanos y las colinas desérticas, cada uno de estos cristales de nieve lingüísticos ofrece todo un mundo de mitos e historias.
Ciudadanos no es la versión trillada de un régimen muriendo de enfermedad y decrepitud, sino el reflejo de la transformación que cambió la historia de Europa para siempre: el paso de hombres y mujeres de «sujetos» a «ciudadanos». Partiendo de la idea de que la fe de los ciudadanos en la libertad fue la causa más que el producto de la Revolución francesa, Schama dibuja un país en ebullición en el que se derrumban las diferencias entre nobles y plebeyos, en un escenario de hambre, ira, terror y muerte.
A través de la historia social, cultural y política, Schama encuentra el marco de su historia en imágenes y artefactos, cerámicas y calendarios y, con su particular punto de vista, nos acerca más que nunca a la realidad humana de la Revolución Francesa.
¿Qué ha pasado con los lugares que la historia ha olvidado, las ciudades sumergidas, diezmadas por ejércitos invasores o tragadas por las arenas del tiempo? ¿Dónde están y qué pueden decirnos de nuestro pasado?
Descubra capitales abandonadas de otrora grandes imperios, villas lujosas enterradas en ceniza volcánica, redes de moradas en cuevas, ciudades bíblicas perdidas para el mundo, templos y tumbas monumentales, rebeliones y revueltas, puertos comerciales desaparecidos en el mar, sacrificios rituales en ciudades asediadas o la verdadera Troya.
Desde la ciudad hundida de Thonis frente a la costa de Egipto hasta las profundas casas cueva de Derinkuyu en Turquía, se da una nueva vida a las ciudades que el tiempo ha olvidado, y así se exploran yacimientos de Europa, Oriente Próximo y Asia, y se abarcan cuatro mil años de la historia de la humanidad.
La historia de la Antigua Grecia como nunca antes nos la habían contado. Un libro riguroso y absolutamente divertido con el que conocer nuestra historia y entender por qué dice mucho más de nosotros de lo que creemos.
Cómo meter toda la antigua Grecia en un ascensor es un apasionante viaje a través del espacio y el tiempo, desde la prehistoria hasta el final de la antigüedad clásica.
Todo comienza cuando dos perfectos desconocidos se encuentran atrapados en un ascensor. Uno es arqueólogo, el otro no. Una simple pregunta —¿a qué se dedica usted?— se convierte en el trampolín de un diálogo que teje una historia fascinante.
El no arqueólogo, al principio irónico e indiferente, bombardea a preguntas al arqueólogo. El arqueólogo, paciente, erudito, encantadoramente irreverente y divertido, responde. El resultado es un relato espectacular, hilarante y absolutamente absorbente sobre la Antigua Grecia, desde la prehistoria hasta su decadente final.
El Renacimiento fue una época obsesionada por las apariencias: el mundo visual se pobló de desnudos de la mano de artistas como Miguel Ángel y Tiziano y emergió una vibrante escena literaria alrededor de consejos de belleza, cosméticos y adornos. Jill Burke nos lleva desde las bulliciosas plazas del mercado italiano hasta los niveles más altos de la sociedad renacentista para acercarnos a las vidas de cortesanas, artistas, actrices y escritoras que se labraron un espacio propio, así como aquellas que ganaron poder e influencia en el despiadado mundo de la corte o las que se rebelaron contra las restricciones de su época en un momento en el que las valoraciones sobre los cuerpos y el color de la piel estaban en el punto de mira debido al contexto colonial.
Esta vívida exploración de la vida íntima de las mujeres renacentistas nos invita a cuestionar las ideas de tenemos sobre nuestro propio cuerpo a la vez que desentraña los orígenes de los ideales de belleza que todavía nos acompañan en la actualidad.