La Tierra no está en su mejor momento. Y es atractivo imaginar una nueva vida en un lugar lejano sin cambio climático, ni guerras, ni redes sociales. Pero ¿asentarse en un planeta remoto es actualmente una posibilidad? Kelly y Zach Weinersmith, expertos biocientíficos y divulgadores, arrojan luz en esta exhaustiva investigación sobre uno de los proyectos científicos más ambiciosos para la Física: el de la colonización espacial.
Con profundo rigor y un humor irreverente, y haciendo un repaso de la historia, las leyes y la psicología de la empresa espacial, Una ciudad en Marte plantea y responde las preguntas más importantes que la humanidad se planteará jamás a sí misma: si es capaz de imaginar un lugar mejor. Si es sensato buscarlo. Y si es realmente buena idea dejarlo todo atrás, y salir ahí afuera.
La historia de Cartago suele contarse desde la mirada de quienes la destruyeron. Pero durante casi seiscientos años, esta poderosa ciudad del norte de África fue una de las civilizaciones más ricas, influyentes y temidas del Mediterráneo occidental. Hogar de figuras legendarias como Aníbal y Dido, de imponentes elefantes de guerra, de creaciones artísticas de enorme belleza y de una fuerza militar capaz de rivalizar con cualquier potencia, Cartago fue mucho más que la sombra proyectada por Roma sobre su memoria.
En este libro apasionante, la doctora Eve MacDonald reconstruye la cultura perdida de Cartago y la vida de su pueblo. Gracias a nuevos hallazgos arqueológicos y a una lectura crítica de las fuentes, MacDonald rescata del silencio la historia real tras la leyenda: un viaje que se inicia en el Levante fenicio de los inicios de la Edad de Hierro y que se despliega a lo largo de toda la costa africana hasta el Atlántico. Su narración devuelve a Cartago el lugar que le corresponde en la historia mediterránea y muestra cómo su influencia fue decisiva para el mundo antiguo. Recuperada de los romanos, esta es la versión cartaginesa del relato. Una historia que revela una verdad incómoda: sin Cartago, nunca habría existido Roma.
Elaine Pagels revolucionó nuestra comprensión de los orígenes del cristianismo con sus obras Los Evangelios Gnósticos y El Evangelio de Judas. Ahora, en la cumbre de una larga trayectoria, aborda la figura más trascendental: Jesús. En Asombro y milagros emprende la búsqueda de cómo un desconocido joven de Galilea inspiró una religión que cambió el curso de la historia.
El libro se lee como un thriller histórico, en el que cada capítulo descifra un enigma a la luz de los Evangelios: ¿por qué se afirma que Jesús nació de una virgen?, ¿qué significado oculto tienen sus milagros?, ¿cómo surgió la creencia en su resurrección?
La pluma de Pagels despliega un relato vibrante en el que no solo Jesús cobra vida, sino también sus seguidores. De esta forma, entendemos que algunos de los detalles más convincentes de la vida del mesías son en realidad explicaciones que sus discípulos ingeniaron para encubrir hechos incómodos, como, por ejemplo, que Jesús fue un hijo ilegítimo; o que su cuerpo fue abandonado de manera humillante para pudrirse y ser arrojado a una fosa común. El relato oficial dice que resucitó de entre los muertos y se mostró a sus apóstoles con su cuerpo glorificado. Jesús no es un mesías fallido, su reino es una metáfora: él vive en nosotros.
Trascendiendo la investigación histórica Asombro y milagros es una indagación sobre el poder eterno de Jesús para inspirar a la humanidad.
Este ensayo recorre los orígenes de nuestra relación con la naturaleza y lo sagrado: desde las primeras imágenes de lo invisible hasta los mitos y ritos que dieron sentido a los fenómenos naturales, el ciclo de las estaciones, la fertilidad de la tierra o el movimiento de los astros. Entre la antropología, la mitología y la espiritualidad, estas páginas se leen como crónicas de lo sagrado y como un viaje por los mitos primigenios que han forjado el pensamiento humano. Un texto original y cautivador que ilumina la gran aventura común de la humanidad y nos recuerda aquello que aún nos une a nuestros ancestros lejanos: la necesidad de encontrar un sentido a la vida y a la muerte más allá del velo de las apariencias.
Desde la década de 1930, Max Weber fue traducido al inglés, de manera parcial, por Talcott Parsons, sociólogo estadounidense, cuya interpretación del autor influyó indudablemente sobre las traducciones al castellano. Bajo este tamiz, Weber fue leído, incluso hasta hoy, como un “correcto sociólogo liberal”, contrario a Karl Marx. Esteban Vernik discute con esta lectura hegemónica perpetuada durante décadas y busca contribuir a los estudios que escapan a aquel restrictivo marco normativo, como los de José Aricó, Michael Löwy y Bolívar Echeverría a partir de los años ochenta. Plantea que el pensamiento weberiano es laberíntico, rodeado por una serie de interrogantes: ¿cuál es su unidad? ¿Existe algún hilo conductor para sus más diversas contribuciones? ¿Cuál es su “cuestión central”? ¿El destino de la humanidad, la importancia de los factores psicológicos e intelectuales en la vida económica, la acción social, el origen y desarrollo del capitalismo, la ciencia libre de valores y el pluralismo metodológico, o la racionalización y el desencantamiento del mundo moderno por la ciencia y la técnica? En esta dirección crítica, el autor propone un recorrido sobre el surgimiento y el desarrollo del pensamiento weberiano a partir de dos temas centrales: nación y alienación. Con un eje tendencialmente cronológico y analizando una muestra de sus escritos teóricos e intervenciones públicas, examina aspectos específicos del cruce de la obra y la vida de Weber.
Como dice Jacques Le Rider en el prólogo de este libro, Vincent Piednoir nos ayuda a entender «el caso Cioran», desde su niñez hasta 1949, cuando adopta la lengua francesa. Este ensayo nos sitúa en el momento histórico de Cioran y lo sigue a lo largo de su evolución: desde su infancia, impregnada de cultura alemana y en la que la libertad y la despreocupación dan paso al hastío, pasando por su fascinación por las tesis ultranacionalistas que acompañarán el nacimiento del Estado rumano; su admiración por Hitler y el nazismo; su huida de Rumanía durante la guerra y la confirmación de sus dudas intelectuales y sobre su identidad y, finalmente, cómo abandona su país y su lengua como rechazo de su propia historia.
Estamos acostumbrados a ser testigos de violencias extremas, torturas, violaciones y humillaciones en todas las formas del arte. A menudo la crueldad allí desplegada se nos presenta como espectáculo o como propaganda de las ideas hegemónicas. Sin embargo, hay una crueldad que no satisface el morbo del espectador ni corteja sus valores, sino que lo confronta con sus hipocresías y sus miserias. Es ética en el sentido de que pretende una transformación del lector, aunque tenga que agredirle para ello y atentar contra sus certidumbres, adentrándose en ámbitos que rondan el tabú, como la violencia despiadada y el sexo desaforado. La ética de la crueldad, que recibió varios premios y ha sido traducida a diversos idiomas, defiende una literatura contraria a la cultura del espectáculo y a la asepsia posmoderna, una literatura que aborrece lo inocuo y lo complaciente. E ilustra su propuesta teórica con una original exploración de novelas de Bataille, Canetti, Martín-Santos, McCarthy, Kristof, Onetti y Jelinek, autores crueles cada uno a su manera. Después de leerlos, no se puede seguir viviendo como antes de hacerlo. Y lo mismo le sucederá a quien lea este ensayo, que ha sido revisado y ampliado por su autor para esta edición.
Alguna vez te has preguntado por la vida de cada persona con la que te cruzas en la calle, dándote cuenta de que cada uno es protagonista de su propia historia, cada uno viviendo una vida tan intensa y compleja como la tuya? Ese sentimiento tiene un nombre: «sonder». O tal vez has visto una tormenta acercarse y has sentido un anhelo primario de desastre, esperando que sacudiera tu vida. Eso se llama «laquesismo». O estabas mirando fotos antiguas y sentiste una punzada de nostalgia por un tiempo que nunca has vivido. Eso es «anemoia»
Si nunca habías oído hablar de estos términos, es porque no existían hasta que John Koenig se propuso llenar los vacíos en nuestro lenguaje de las emociones. El Diccionario de las tristezas sin nombre crea hermosas palabras nuevas que necesitamos pero que aún no tenemos.
«Winterson dinamita categorías, vocabularios y convenciones tristes. Una escritora maravillosa».Marta Sanz, Babelia
Una mujer lucha por seguir viva cada noche y, para alejar la muerte unas horas más, se inventa un cuento. Todos conocemos la historia de Sherezade, pero nadie ha leído Las mil y una noches como lo haría Jeanette Winterson, que se sumerge en este libro legendario para plantear preguntas y respuestas aún hoy vigentes: ¿cómo influyen nuestros relatos en las creencias sobre el mundo?, ¿cuál es el impacto de la imaginación sobre la realidad?, ¿dónde está el límite entre la honestidad y la mentira?, ¿es el amor, acaso, lo más importante?
Disfrazada de Aladino, la autora que se formó en visitas clandestinas a la biblioteca durante su infancia nos insta a releer lo que creemos conocer y nos presenta dos posibles caminos: la lámpara de lo material, el control y la codicia, o la lámpara de la creación, la empatía y la palabra poética. Ante un mundo injusto e incomprensible, su respuesta es la misma que la de Sherezade: cambiar el relato convirtiéndose en él. Un Aladino y dos lámparas es un entramado de ficción, magia, fantasía, reflexión y memoria, un alegato del poder de nuestras historias y un paso radical hacia un futuro donde imaginar el mundo de nuevo.
«Como los gusanos que, según dicen, fecundan, ciegos, la tierra que atraviesan, las historias pasan de boca a oído y dicen, desde hace mucho tiempo, aquello que ninguna otra cosa puede decir». Con estas palabras describe Jean-Claude Carrière el poder que las historias han ejercido sobre la humanidad desde la noche de los tiempos. En el principio, nuestros ancestros se contaban mitos llenos de realidad, porque su autor era el cosmos. Después llegaron los narradores de cuentos y se inventaron historias: fueron los primeros mentirosos. Pero ¿hay verdad en la mentira si esta ilumina el mundo?
Guionista, dramaturgo y brillante colaborador de Luis Buñuel, Jean-Claude Carrière dedicó veinticinco años de su vida a recopilar relatos anónimos de todas las épocas y tradiciones: zen y sufíes, chinos y judíos, indios y africanos, americanos y europeos, que después transcribió y trenzó en una infinita narración de narraciones. El resultado es este compendio que se convierte en manual de filosofía para explicar el mundo por medio de nuestras historias. Un libro azaroso y placentero, entretenido y reflexivo, donde la oscuridad y la ficción son tanto o más valiosos que la verdad objetiva.