«El imperio de la ley es la única alternativa al imperio de la fuerza. Sólo bajo el gobierno de las leyes, el ser humano puede vivir en libertad y en paz. Si no nos sometemos al Derecho, la ley del más fuerte, las fauces del totalitarismo acechan y amenazan con devorar la libertad y la convivencia», señala el autor en la introducción a este libro.
El imperio de la ley es un concepto jurídico que somete la acción estatal a una regla fundamental: la Constitución. La dignidad del ser humano es un valor básico de la propia Constitución que está necesariamente relacionada con la libertad, también con la libertad política, es decir, con la democracia.
El imperio de la ley, o lo que es lo mismo, el Estado de derecho, pone de relevancia que el principio del derecho constitucional es proteger la dignidad de los individuos. Sin embargo, para que el derecho incida en la conciencia social, no tanto de los juristas sino de toda la sociedad, es preciso fomentar una cultura cívica a través de la enseñanza y la educación, así como también por parte de las propias instituciones y de las personas. Y si esto fracasa, el Estado de derecho también fracasará, porque, si bien las garantías para proteger al imperio de la ley son, ante todo, jurídicas, también son políticas y sociales.
Un apasionante recorrido por el funcionamiento de la mente de la mano del padre de la psicología conductista y premio Nobel de Economía en 2002: Daniel Kahneman.
En Pensar rápido, pensar despacio, un éxito internacional, Kahneman nos ofrece una revolucionaria perspectiva del cerebro y explica los dos sistemas que modelan cómo pensamos. Daniel Kahneman, uno de los pensadores más importantes del mundo, recibió el premio Nobel de Economía por su trabajo pionero en psicología sobre el modelo racional de la toma de decisiones. Sus ideas han tenido un profundo impacto en campos tan diversos como la economía, la medicina o la política, pero hasta ahora no había reunido la obra de su vida en un libro.
En este libro Kahneman expone la extraordinaria capacidad (y también los errores y los sesgos) del pensamiento rápido, y revela la duradera influencia de las impresiones intuitivas sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta. Toca muchos temas que nos afectan en el día a día: el impacto de la aversión a la pérdida y el exceso de confianza en las estrategias empresariales, la dificultad de predecir lo que nos hará felices en el futuro, el reto de enmarcar adecuadamente los riesgos en el trabajo y en el hogar, el profundo efecto de los sesgos cognitivos sobre todo lo que hacemos, desde jugar en la Bolsa hasta planificar las vacaciones; todo esto solo puede ser comprendido si entendemos el funcionamiento conjunto de los dos sistemas del cerebro a la hora de formular nuestros juicios y decisiones.
La historia jamás contada de los últimos días del papa Francisco y del cónclave que definió el futuro de la Iglesia
El 21 de abril de 2025 el papa Francisco muere en Roma. El mundo entero se conmueve ante la pérdida del primer pontífice latinoamericano y jesuita de la historia. Pero, mientras millones de fieles lo despiden, comienza en el Vaticano un nuevo capítulo marcado por la incertidumbre, la emoción y las intrigas del poder.
Con acceso privilegiado a las fuentes más próximas al Papa y a los cardenales electores, Gerard O’Connell y Elisabetta Piqué —veteranos vaticanistas y amigos personales de Francisco— narran desde el corazón de Roma los días vertiginosos que siguieron a su fallecimiento: las maniobras ocultas, los juegos de influencia y la inesperada elección de León xiv, el primer Papa nacido en Estados Unidos y peruano por adopción.
En forma de diario y crónica periodística, El último Cónclave ofrece un retrato cercano y revelador de la Santa Sede en su momento más decisivo: cuando la Iglesia debe elegir a quien llevará su rumbo en un mundo cada vez más enfrentado.
El presente volumen – en su tercera edición – es el primero de los tres que integran la obra. Tras analizar los fundamentos de la acción humana, el Autor fija su atención en el intercambio (directo e indirecto), en los precios y en el consumo, para abordar seguidamente la problemática de la producción: su estructura, la determinación de la tasa de interés y la determinación general del precio de los factores de producción.
En los siglos transcurridos entre la invención de la imprenta y el nacimiento de los derechos de autor, incluso los hombres y mujeres más ilustrados creían en la necesidad de vigilar la circulación de los libros y reprimir las ideas consideradas perjudiciales para la sociedad. ¿Qué distinguía al sistema de censura romano de los mecanismos de control vigentes en otras partes de Europa? Y, sobre todo, ¿cómo influyó la censura eclesiástica en la evolución de la cultura italiana durante la Edad Moderna? Este libro reconstruye los medios con los que Roma trató de impedir la circulación de libros considerados peligrosos y, al mismo tiempo, las estratagemas con las que autores, impresores y lectores intentaron burlar esos controles. La censura era eliminación, supresión, borrado, pero también sustitución, restitución, reescritura. El éxito de la política religiosa y cultural de la Contrarreforma pasó también por la capacidad de devolver a los fieles una serie de textos en sustitución de los libros que ya no estaban disponibles. El libro desaparecía y luego reaparecía bajo formas diferentes, alejadas, pero no totalmente nuevas al respecto su apariencia original.
EL HOMBRE, LA ECONOMÍA Y EL ESTADO (Volumen II). (3ra edición rústica). El presente volumen – en su tercera edición – es el segundo de los tres que integran la obra. Retomando los últimos capítulos de la primera parte, Rothbard examina aspectos tan sustanciales de la producción como son la función empresarial y los precios de factores e ingresos; más adelante, continúa con una serie de reflexiones sobre la problemática derivada de los monopolios en un mercado libre; concluyen el trabajo dos extensos ensayos, el primero de ellos en torno a dinero y poder adquisitivo y el último sobre las «secuelas» del intervencionismo directo en el mercado. En el prólogo a la edición de 1993 de su Man, Economy, and State señala Rothbard la fragmentación o dispersión a que ha llegado la ciencia económica. Parece haberse abandonado la vieja tradición de los Tratados de Economía destinados a la exposición unitaria de los «principios» de esta ciencia, sustituida por una enorme proliferación de monografías y de estudios sobre aspectos particulares.
¿qué es la pobreza y cuánta hay en el mundo? La persistencia de la pobreza, tanto en países ricos como pobres, es uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad. Una mejor medición de la pobreza es esencial para crear conciencia, motivar la acción, diseñar buenas políticas, medir el progreso y responsabilizar a los líderes políticos por el cumplimiento de los objetivos. Para ayudar a que esto sea posible, Atkinson proporciona un análisis crucial de cómo se mide, y debería medirse, la pobreza. Reuniendo evidencia sobre la naturaleza y el alcance de la pobreza en todo el mundo e incluyendo estudios de caso de sesenta países, Atkinson aborda tanto la pobreza financiera como otros indicadores de privación. Parte de los principios básicos sobre el significado de la pobreza, los traduce en medidas concretas y analiza los datos a los que se pueden aplicar las medidas. Fundamentalmente, integra las mediciones de pobreza de organizaciones internacionales con los análisis nacionales de los propios países. Atkinson falleció antes de poder completar el libro, pero a petición suya, dos de sus colegas, John Micklewright y Andrea Brandolini, lo editaron para su publicación.
Borges babilónico propone un recorrido, desde la A hasta la Z —de “1910, el año del cometa y del Centenario”, pasando por los versos “A fair field full of folk”, los nombres “Dabove, Santiago” o “Keaton, Buster”, los términos “memoria” y “censura”, los lugares “Jardín Botánico” o “Buenos Aires”, hasta “Zunz, Emma”—, por más de mil entradas que permiten descifrar temas, referencias o citas que aparecen en la obra de Jorge Luis Borges. Para algunos lectores y críticos, los cuentos, la poesía y los ensayos del escritor se caracterizan por la invención de geografías imaginarias, lugares fantásticos o animales fabulosos. Otros resaltan su forma singular de aludir al tiempo y a la historia. Borges circuló entre realidades e invenciones, fabulaciones y verdades, y proporcionó distintas e infinitas lecturas.
Esta es la historia de un club fundado en París en 1972, un club de Fanáticos de Borges, único en su género, cuyos miembros ni eran lo que creían ser, ni estaban donde pretendían estar. ¿Por qué razón? Pues muy sencillo: porque leer a Jorge Luis Borges significa ponerse los anteojos que él nos presta para que lo leamos como él quiere que lo leamos, obligándonos a perdernos irremediablemente en lo que él es, en lo que él piensa, en lo que él VE. Esta es la historia novelada de dichao extravío, el del autor de este libro, a caballo entre el relato falsamente autobiográfico, el ensayo chapucero y la invención atolondrada, aplicando así los preceptos enunciados en su día por Macedonio Fernández en su Museo de la Novela de la Eterna, de un texto frangollo (chapuza) que dé decididamente la espalda a la descortesía suprema con el lector, la del libro vacuo y perfecto.
Michel Houellebecq se ha ganado una reputación diabólica como agente provocador, pero lo cierto es que produce un deslumbramiento literario como muy pocos han conseguido en los últimos tiempos. Afrontar la obra de este autor descomunal -de los mejores de la literatura francesa de todos los tiempos, y eso es mucho decir- desde su imagen pública o desde los prejuicios personales de cada uno es otro error que se comete con demasiada facilidad. Muchos se aproximan a la obra de Houellebecq sin comprenderla. Sin entender que el planteamiento general del escritor francés es la decadencia del ser humano, en concreto, el individuo de la segunda mitad del siglo XX y el de comienzos del XXI. Lo acusan, por tanto, y lo odian, por los temas que trata: sexo explícito, violencia, machismo, racismo, islamofobia… Pero todos ellos son elementos con los que construye una obra que se interconecta y desemboca en un solo punto: la distopía cercana, próxima, porque mucho de lo que anuncia como apocalíptico ya convive con nosotros. Odiar a Houellebecq y criticarlo es lo sencillo. Lo complejo es prestarle atención y estudiarlo.