El arte contemporáneo goza de actualidad. Apenas hay ciudad que no tenga un centro dedicado a él. Existen multitud de cátedras y proyectos de investigación destinados a estudiarlo. Pero ¿qué significa exactamente el concepto de arte contemporáneo y a qué contemporaneidad hace referencia? Con este libro, Juliane Rebentisch se propone introducir, desde una teoría del arte entendida como proyecto crítico, un debate aún en curso sobre cuestiones que son fundamentales tanto a nivel teórico-artístico como estético. Sirviéndose de herramientas teóricas que provienen de la filosofía, de las disciplinas particulares de la ciencia del arte, de la crítica, de los curadores y de los artistas, su objetivo es contribuir al desarrollo de un concepto normativo del arte contemporáneo.
UN INCISIVO ESTUDIO GEOPOLÍTICO SOBRE CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ Y HACIA DÓNDE VAMOS.
Guerras, cambio climático, rivalidad entre potencias, avances tecnológicos, el fin las monarquías y el de los imperios: ¿qué futuro nos espera?
Robert D. Kaplan presenta en su nuevo libro un argumento novedoso que conecta el panorama geopolítico actual con los fenómenos sociales contemporáneos, incluida la urbanización y los medios de noticias digitales, basándose en obras modernas fundamentales de filosofía, política y literatura, incluido el poema del que toma prestado el título.
Mientras que la obra de T. S. Eliot, publicada después de la Primera Guerra Mundial, trataba la ruptura y el colapso de la civilización, y las obras de Sartre y Camus, escritas tras la Segunda Guerra Mundial, abordaban la falta de sentido y la primacía de la neurosis, Kaplan sostiene que el mundo después de la Guerra Fría ha girado en torno a la obsesión por uno mismo.
En esta crónica ensayística, Kaplan hace predicciones audaces y contraintuitivas sobre hacia dónde se dirige el mundo. Al igual que muchos de sus títulos anteriores, este texto está predestinado a ser un documento histórico, citado y comentado con reverencia durante las próximas décadas.
La historia del espionaje moderno arranca con la Primera Guerra Mundial y la que quizá haya sido la espía más llamativa de la historia: Mata Hari. Desde esa temprana fecha hasta nuestros días el uso de espías y el desarrollo de los servicios de inteligencia no ha parado de crecer, convirtiéndose en una de las grandes fuerzas que dominan el mundo.Top Secret. Un siglo de espías: de Mata Hari a Snowden nos muestra la evolución de las técnicas de espionaje, marcadas por la creciente sofisticación de una tecnología impensable hace poco más de un siglo. Y es que el mundo de la inteligencia ha desarrollado unos recursos y una cultura propia que podrían llegar a suplantar al poder soberano elegido por la voluntadpopular.Desde esa temprana fecha, hasta la actualidad, Fernando Martínez Laínez repasa la historia de algunos de los más destacados y sorprendentes espías que ha dado la profesión, ofreciéndonos una panorámica de la etapa más decisiva de la historia del espionaje.Como nos recuerda el siempre citado Napoleón: "ni la bravura de la infantería, ni de la caballería o la artillería han decidido un número tan elevado de batallas como esta arma maldita e invisible de los espías".
«En esta obra quiero establecer el enlace del transhumanismo con la tradición humanística de nuestra civilización, que resuena una y otra vez en él (...) El humanismo ya no puede ser el que era, agazapado en el placentero regazo de la superioridad de las humanidades y presumiendo de su pasado glorioso. Un imparable futuro se cierne sobre nosotros. ¿Pero no hay nada que hacer para detenerlo? O renovamos las bases y los temas del humanismo, ofreciendo nuevos criterios de pensamiento y de acción de los desafíos tecnológicos, o nos arriesgamos a que se impongan, sobre nuestra humanidad y la sociedad en general, los discursos de transformación o de substitución, en la estela de una salvación puramente inmanentista, que pronuncian nuevos ideólogos, que se adjudican a sí mismos el objetivo de tomar el relevo tanto de las ineficaces ciencias humanas, como de las religiones tradicionales». Ricardo Mejía Fernández «Mejía no formula una propuesta precaucionista o bioconservadora, sino en la línea crítica del humanismo antropocéntrico parcial que trajo la Modernidad. Tampoco pretende recuperar el humanismo teocéntrico medieval. En diálogo con J. Maritain, pero marcando distancias con el pensador francés, propone un humanismo antropocéntrico integral, abierto a todas las dimensiones naturales de la persona». Mario Iceta Gavicagogeascoa. Arzobispo de Burgos
Estudio amplio que ppresenta y examina las corrientes metodológicas, estructuralistas y postestructuralistas, más relevantes de las ciencias sociales contemporáneas. Desentraña las bases epistemológicas además de exponer las líneas teóricas de autores clásicos, actualiza el debate académico y brinda las herramientas básicas para las investigaciones humanísticas en ciernes.
Más fuerte, con más poder, aupado por tecnoligarcas como Elon Musk, «indultado» por las urnas tras ser declarado culpable de múltiples delitos y airoso pese a todos sus escándalos, exabruptos, megacausas judiciales e infoxicación de la que hace gala, Donald Trump ha vuelto a la Casa Blanca. Lejos queda aquel final de 2020 y principios de 2021 cuando, tras las elecciones, acusaciones de fraude y un asalto al Capitolio, una parte de los ciudadanos del mundo dejaron de contener la respiración. Sin embargo, el multimillonario ya se había transformado en líder, paradójicamente, de importantes sectores de los perdedores de la globalización y en referente mundial de la ultraderecha, generando un movimiento ‒el trumpismo‒ que va más allá de su figura. Los hechos y declaraciones más recientes tras su toma de posesión nos permiten explorar las incógnitas que plantea la segunda presidencia del magnate republicano y el futuro de las relaciones con el resto de países y organismos internacionales en un contexto de militarización y belicismo.
A través del recorrido por la trayectoria personal y política del 45.º y 47.º presidente estadounidense, así como por las dinámicas internas y externas del «país de las oportunidades», de sus lobbies y establishment, el presente libro nos invita a despejar incertidumbres. En sus páginas nos asomaremos al devenir de la potencia mundial en declive , desgranando, tal como resume Olga Rodríguez en el prólogo, «las claves de lo que representa el presidente estadounidense Donald Trump, así como las causas y el contexto que han conducido a su nuevo mandato».
Un ensayo certero y con un enfoque novedoso sobre el uso y el abuso de la palabra «fascismo» en la actualidad.
Este breve ensayo no pretende dilucidar si es riguroso o no usar la palabra fascismo en los años veinte del siglo XXI. Tampoco analiza si se abusa de ella como estrategia electoral. Se pregunta en cambio por la emoción política que mueve a quien la utiliza para señalar a un adversario, y disecciona, con un argumento sorprendente y luminoso, el carácter siniestro que esconden las lecturas contemporáneas del pasado que recurren a la historia como profecía y advertencia.
Como biólogo darwinista, Gould libró una guerra sin cuartel contra quienes simplifican excesivamente la teoría de la evolución. A menudo insistió en que comprender cómo funciona un organismo hoy no necesariamente explica por qué evolucionó de un determinado modo. Y cuando el organismo en cuestión era el ser humano, Gould admitió de buen grado que más valía recurrir a Lamarck que a Darwin, pues los humanos transmitimos los rasgos culturales directamente a nuestra descendencia. En esta antología de críticas publicadas originalmente en The New York Review of Books, el célebre autor de Desde Darwin se ocupa de asuntos como la sociobiología y las teorías raciales de Arthur Jensen, y de autores como Jeremy Rifkin, conocido detractor del darwinismo y de la ingeniería genética, o Barbara McClintock, precursora de la genética molecular, a quien la ciencia oficial desdeñó en buena medida por el simple hecho de ser mujer.
Si solo pudieras leer un libro al año, ¿cuál sería?
Un recorrido por cada etapa de la vida a través de la mejor literatura universal.
La historia de los libros es inseparable de la historia personal, pues leer nos permite entendernos, escapar, recordar y aprender. En Un libro para cada año de tu vida, Fernando Bonete (@en_bookle) construye un mapa literario que asocia cada etapa de la vida con obras clave, desde Isaac Asimov hasta Emilia Pardo Bazán, recordándonos que los libros, en su dimensión individual y colectiva, son esenciales para vivir y comprender la experiencia humana. A través de géneros como la ciencia ficción, el romance, la aventura o el thriller, esta colección no solo guía nuestras experiencias vitales, sino que también celebra el poder transformador de la literatura.
A mediados de 2022, Tamara Tenenbaum recibió el encargo de traducir Un cuarto propio, de Virginia Woolf. Tomando como punto de partida las cuestiones que le suscitó dicho encargo, Tenenbaum nos propone una relectura del libro de Woolf para reflexionar sobre la situación actual de las mujeres (aunque no solo de ellas) abordando los temas que le interesan: la precariedad laboral, el amor desaparecido en la era de Tinder, la comida, el dinero, el resentimiento como respuesta política o la nostalgia y el poder de la tradición.
Con una prosa lúcida y fluida, a lo largo de este texto, rico en referencias literarias y filosóficas, pero también de la cultura pop, Tenenbaum dialoga con el clásico de Virginia Woolf y nos propone un ensayo que busca ir más allá de un manifiesto y que quiere ser «una propuesta de contramundo plebeya y feminista basada en la importancia de la belleza y el trabajo como […] productores de igualdad y libertad».
A Tenenbaum, a quien le interesa escribir sobre su tiempo, Un cuarto propio le funciona como inspiración y oráculo, y le ofrece la oportunidad de pensar en otras formas posibles de vivir en el siglo XXI que se opongan al discurso neoconservador circundante y que sean modernas y posmodernas a la vez, pero, sobre todo, que nos ayuden a transitar la incertidumbre sin caer en un optimismo ingenuo ni en un pesimismo reaccionario.
En palabras de la propia autora: «Estoy yendo a Un cuarto propio a hacer lo que Virginia decía que hacemos con los clásicos griegos: a buscar, más que lo que Virginia tenía, lo que a nosotras nos falta».