Jared Diamond se pregunta cómo unas sociedades que han desaparecido sin apenas dejar huella de su evolución han alcanzado una próspera civilización material y cultural. El punto de partida es una rigurosa investigación de los casos de culturas que no han perdurado: historias trágicas como la de los mayas, los habitantes de la isla de Pascua, los indios anasazi en Norteamérica; historias menos terribles como las de Islandia o de Japón; historias de vencedores y vencidos como el caso de la República Dominicana y de Haití y, finalmente, historias aún abiertas como las de China o de Australia, que están buscando soluciones innovadoras a sus desafíos ecológicos y sociales.
Tendemos a pensar que las normas y las leyes existen para protegernos. Sin ellas, ¿cómo podríamos diferenciar el bien del mal, convivir en armonía y ser buenos vecinos?
C. L. Skach también creyó en la omnipotencia de la ley, y pasó su carrera recorriendo algunos de los lugares más fracturados y castigados por la guerra, leyendo y escribiendo constituciones para intentar reconstruir sociedades. Pero un día, sentada sola en una caravana reforzada en Bagdad tras un ataque con misiles, tuvo que admitir lo que llevaba años resistiéndose a aceptar: una buena sociedad no se impone desde arriba, se construye confiando menos en las normas formales y más en las personas.
En Cómo ser un ciudadano, Skach nos presenta seis ideas inspiradas en experiencias de todo tipo —desde guerras civiles hasta movimientos por los derechos civiles, pasando por la responsabilidad individual ante la injusticia y la ayuda mutua durante la pandemia— para ayudarnos a construir nuestras pequeñas sociedades. A veces, estas ideas pueden parecer simples —compartir las verduras del huerto, sentarse a conversar en un banco del parque—pero, en conjunto, tienen el potencial de transformar la sociedad desde abajo.
A medio camino entre lo personal, lo filosófico y lo práctico, Cómo ser ciudadano es un esperanzador manual para construir un mundo mejor entre todos.
A pesar de su origen diverso, los cuatro ensayos que forman este volumen constituyen una unidad de contenido. En el primero Habermas elabora las tesis para una división del trabajo entre las investigaciones empíricas y las filosóficas, alentado por el ejemplo de la epistemología genética de Jean Piaget. En el segundo ensayo la teoría de la moral de Lawrence Kohlberg sirve a Habermas como modelo para aclarar la interpretación de las explicaciones causales y las reconstrucciones en función de hipótesis. El tercer trabajo, escrito con motivo de un homenaje a Karl-Otto Apel, pretende ayudar a esclarecer la propuesta de la ética discursiva. El último, en fin, es una contribución a la división del trabajo planteada desde la asunción de que el desarrollo de una ética discursiva no es una tarea autosuficiente.
Este libro profundiza en un inquietante fenómeno: los influencers que corrompen la espiritualidad y el bienestar de la new age con políticas paranoicas, difundiendo bulos sobre las vacunas, historias sobre el tráfico de niños y descabelladas teorías conspirativas.Durante la pandemia de COVID-19, surgió una tendencia alarmante en redes sociales: instructores de yoga e influencers de medicina alternativa publicaban historias sobre una conspiración secreta mundial empeñada en controlar a la población con una vacuna genocida. Cuentas que antes ofrecían recetas de batidos verdes y poemas se convirtieron en fuentes inagotables de enlaces a Fox News, memes de 4chan y profecías sobre la transformación global.Desde 2020, los autores de este libro han utilizado su pódcast Conspirituality para exponer la intersección entre los profesionales de la medicina alternativa y los troles conspirativos de extrema derecha, revelando las locuras, los fraudes, las estafas y las sectas que dominan las esferas de la new age y el bienestar, que traicionan la confianza de tantas personas que buscan un alivio genuino en esta época de incertidumbre.