«Crematorio frío es una obra literaria esencial y un testimonio histórico de insuperable importancia. Debería ser de lectura obligatoria».
Jonathan Safran Foer
Una joya extraviada de la literatura húngara sobre el Holocausto que ha permanecido inédita durante décadas. Un testimonio inigualable de Auschwitz.
József Debreczeni, un prolífico periodista y poeta en lengua húngara, llegó a Auschwitz en 1944 con treinta y nueve años; si hubiera sido seleccionado para ir «a la izquierda», su esperanza de vida habría sido de cuarenta y cinco minutos. «Afortunado», fue enviado «a la derecha», lo que supuso doce aterradores meses de esclavitud en una serie de campos de concentración, culminando en el Crematorio Frío —el supuesto campo-hospital de Dörnhau, donde los prisioneros demasiado débiles esperaban su ejecución.
Para Enrique Krauze, la crítica al poder es un compromiso de larga data que se conecta con la aspiración de que logremos pasar de una presidencia imperial a una institucional. Al final, estas páginas vislumbran la posibilidad de reconstruir la concordia perdida en México, cuyo camino está en la convergencia entre los partidos de oposición y una valiente y activa sociedad civil.
Una perspectiva panorámica del conflicto que nos ofrece una manera totalmente nueva de entender la segunda guerra mundial.
La historia se basa en fechas, en una cronología, y la segunda guerra mundial no es una excepción a la regla. Para relatarlo de una forma original, lúdica y estética, ¿qué mejor que la infografía? Esta es la apuesta de esta cronografía de más de 600 fechas que se despliegan a lo largo de más de 3 metros. El período 1935-1948 se escenifica así para ofrecer al lector información en bruto -una fecha, un hecho- pero también para dar, a través del poder de la infografía, un significado adicional a la multitud de eventos que componen este cataclismo global.
«Con el estado de ánimo de quien reconoce que la vida ha sido amable con uno y sabiendo que sería un desagradecido si no reconociera que, hasta ahora, los momentos placenteros han superado con creces a aquellos otros dominados por la amargura y la desesperación, me encuentro, con noventa años a las espaldas y en un siglo distinto a aquel en que nací, en condiciones de reflexionar sobre la persistencia de ciertas imágenes en la retina. Esas imágenes me han acompañado para recordarme que sí hay una respuesta a las grandes preguntas:¿De dónde vienes y adónde vas? Vengo de allí, de la guerra. Voy allá, hacia la muerte, y, entre medias, la vida de cada día».
Hija de uno de los mayores mitos de Estados Unidos y criada en el territorio salvaje de Graceland, Lisa Marie Presley cuenta por primera vez su historia en estas memorias sinceras, conmovedoras y totalmente únicas, fielmente completadas por su hija, Riley Keough.
En 2022, Lisa Marie Presley le pidió a su hija que la ayudase a terminar las memorias que tanto tiempo llevaba preparando.
Un mes después, Lisa Marie fallecía, dejando al mundo sin la posibilidad de escuchar su historia en sus propias palabras. Nunca llegarían a descubrir a la mujer apasionada, alegre, cariñosa y complicada que Riley tanto quería y añoraba.
Riley recogió las cintas que su madre había grabado para el libro, se tumbó en su cama, y escuchó a Lisa Marie contar historia tras historia sobre cómo solían estrellar coches de golf en los jardines de Graceland, sobre el amor incondicional que le profesaba su padre, sobre el tiempo que pasaban en la planta de arriba, solos los dos. Y sobre cómo tuvieron que sacarla a la fuerza del cuarto de baño mientras corría chillando hacia su cuerpo, inerte en el suelo. Sobre su vida con su madre en Los Ángeles, donde pasaba de un colegio a otro, acumulando expulsiones, siempre metida en líos. Sobre la especial relación con Danny Keough, que se prolongó durante toda su vida, sobre su matrimonio con Michael Jackson y todo lo que tenían en común. Sobre la maternidad. Sobre los abismos de la adicción. Sobre la tristeza que la acechaba constantemente. Riley supo que tenía que cumplir el deseo de su madre y compartir esos recuerdos, incandescentes y dolorosos, con el mundo.