¿Sabías que en la Franja de Caprivi, por solo 150 metros, no confluye la única cuádruple frontera del mundo? ¿Has recorrido alguna vez la vía verde de Vennbahn, una estrecha franja belga que atraviesa territorio alemán? ¿Has oído hablar de la isla Faisanes, cuyo territorio pertenece seis meses al año a España y los otros seis a Francia?
Desde el imponente pico del monte Everest, que separa Nepal de China a 8.848 metros sobre el nivel del mar, hasta las demarcaciones que atraviesan ríos, montañas y desiertos, las fronteras son mucho más que simples líneas en el mapa. Este libro es un viaje lleno de fascinantes historias y anécdotas que desafía tu perspectiva del mundo moderno y te invita a explorar las historias increíbles que hay detrás de estas divisiones que moldean nuestro mundo.
A través de mapas detallados, infografías e imágenes que capturan la esencia de cada frontera, este segundo libro ideado por el equipo de Un Mundo Inmenso nos sumerge en las historias desconocidas y los secretos ocultos detrás de cada línea trazada en la Tierra.
Este libro es una gallarda reivindicación de España y de sus métodos de colonización en el Nuevo Mundo. Avalora y encarece esta reivindicación el ser obra espontánea, desinteresada, y por ende imparcial, de un ilustrado escritor norteamericano, y fruto de sus estudios, investigaciones y concienzudos juicios. Basta leer el prefacio de su libro para poder apreciar el móvil que le impulsó a escribirlo y la sinceridad y entusiasmo que puso en su labor: «Porque creo que todo joven sajónamericano ama la justicia y admira el heroísmo tanto como yo, me he decidido a escribir este libro. La razón de que no hayamos hecho justicia a los exploradores españoles es sencillamente porque hemos sido mal informados.
Exploradores, soñadores y ladrones es una aventura a través de la memoria y los archivos. Este libro es un nuevo ejercicio de invención a partir del encuentro de la compleja historia de Europa y América.
Después del éxito de Volver a contar, el equipo curatorial del Museo Británico y del Hay Festival se unieron de nuevo para animar a diferentes autores a inspirarse en los objetos del museo.
En esta ocasión, la propuesta es un poco diferente. Los creadores fueron invitados a revisar una serie de documentos etnográficos: una profusión de diarios, cartas, bocetos, reflexiones y transacciones, todos referentes al proceso de adquisición de obras. Partiendo de estos materiales, la premisa fue imaginar narrativas propias que tuviesen como protagonistas a aquellos que lograron que esas piezas llegaran al espacio museístico. El proceso produjo un resultado asombroso. Como siempre, la imaginación de los escritores llegó hasta lugares insospechados.