La historia de cómo las prácticas habituales de violencia de los imperios europeos redefinieron los contornos del mundo.
"A la rapiña, el asesinato y el robo los llaman con nombre falso gobernar, y donde crean un desierto, lo llaman paz", Tácito puso estas palabras en boca de quien defendía sus tierras ante las legiones romanas. A partir del siglo XV, los imperios europeos llevaron estas antiguas prácticas a una escala nunca vista, cimentando sus conquistas en saqueos, esclavitud y pillaje generalizados. Autoafirmándose en un derecho al uso de la fuerza unilateral, estos imperios consiguieron acumular a través de los años un poder global. En un relato que abarca desde Asia hasta América, Lauren Benton muestra cómo la violencia ejercida por los imperios definió la naturaleza misma de la guerra y la paz. Los constantes enfrentamientos y las intervenciones armadas instauraron un estado de guerra de facto perpetua en todo el mundo. Estas disputas intermitentes desencadenaron atrocidades, desde masacres repentinas hasta largas campañas de despojo y exterminio.
Una mirada de género al cuerpo femenino en la prehistoria.
El cuerpo de las mujeres ha sido objeto de controversia a lo largo de la historia. Nos define y nos estereotipa mucho más que a los hombres. Las normas, los gustos, las modas y las imposiciones sociales de cada momento determinan cómo debemos ser, pesar, qué debemos aparentar… y, en muchas ocasiones, terminamos cediendo a lo que se espera de nosotras, y esto acaba siendo un poderoso instrumento político que se utiliza, muy a menudo, a nuestra contra. La realidad es que la materialidad del cuerpo humano, tanto en lo biológico (tejidos, huesos) como en lo social (alimentación, adorno, vestimenta, ejercitación) refleja perfectamente las experiencias que vivimos y cómo nos relacionamos con el mundo. En este libro, Marga Sánchez Romero demostrará que en las sociedades del pasado el cuerpo también se utilizó de forma política, para expresar sentimientos de pertenencia, identidades individualizadas, etc. y que las lecturas que se han hecho desde la arqueología han usado el cuerpo de las mujeres en la prehistoria para hacer política también en la contemporaneidad.