Este libro es una gran historia de una mujer que fue mercada por la violencia, abuso de todo tipo, violación, rechazos e inseguridades; fue cercada por oscuridades desde su infancia, y en muchos casos sus propias decisiones la provocaron. Ella se vio atrapada en muchas circunstancias espirituales, emocionales y naturales, muchas de ellas sin esperanza de salida. Pero dentro de su corazón siempre hubo una pequeña voz que la animaba a seguir hacia adelante, no importando lo doloroso, incierto y oscuro de las situaciones en las que se encontrara. La vulnerabilidad de esta mujer te confrontarás y te ayudará en áreas donde Dios también la ayudó a ella. Hoy ella no es más una víctima, es una mujer victoriosa en su fe, proclamando que sí podemos ser libres, disfrutar de la vida y comenzar de nuevo a cualquier edad. Ella es un testimonio de que, a pesar de su pasado, de una vida difícil, de dura trayectoria, podemos comenzar de nuevo.
'El mundo que se refleja inconscientemente en los textos que he escrito a lo largo de mi vida es, de alguna manera, un espejo de mi propio tiempo', afirma Gregorio Marañón. En este volumen el autor ha querido recoger piezas fechadas entre 1982 y 2025. En ellas aborda la política nacional desde un marcado espíritu de la Transición, un espíritu que añora porque contribuiría a combatir 'la desmemoria que no cesa'. También perfila un país a través de diversos retratos, a veces desde un prisma más familiar; otras, más empresarial. Y por supuesto está Toledo, esa ciudad tan querida, de un gran peso sentimental y simbólico para él. Todo ello se complementa con algunos textos dedicados a la experiencia del viaje, físico y metafórico. De manera que los textos exponen una trayectoria vital comprometida con unos principios.
Este libro reúne las investigaciones más avanzadas de Edmund Husserl sobre la moral y la ética, elaboradas en sus últimos años.
En este libro, el fundador de la fenomenología desplaza su atención desde los valores como objetos ideales hacia la voluntad concreta que se dirige a fines. Este giro ético, impulsado por el trauma de la Gran Guerra, abre paso a una comprensión de la persona como centro activo de sentido, en la que el amor —antes que el deber— se convierte en la base misma de la vida moral.
A partir de este desplazamiento, Husserl aborda nociones como el sacrificio, la entrega amorosa y la dignidad, no como abstracciones normativas, sino como experiencias vividas que revelan la estructura profunda del sujeto ético. Lejos de una ética formal, estas lecciones tardías dan cuerpo a una fenomenología existencial, íntimamente ligada a la vida concreta y a la posibilidad de una renovación interior del mundo a través de la voluntad.