La educación debe empezar por el principio. Si la ciudadanía legal comienza, en nuestro país, a los dieciocho años, la ciudadanía "educativa" debe empezar mucho antes. Para ello es necesario que las propuestas concretas de acción cívico-social en el aula partan de una amplia reflexión pedagógica que favorezca un clima de ciudadanía en los centros escolares. Una reflexión que permita a los educadores profesionalizarse en la función comprensiva, como mediadores e intérpretes, de los acontecimientos cívicos. La educación cívico-social no debe acentuar el papel de estudiantes o alumnos, sino el de aprendices de la ciudadanía democrática. Este libro pretende colaborar en esta dirección considerando, principalmente, las posibilidades de la educación cívico-social en la educación infantil. ¿Cómo puede el educador contribuir a la formación cívica? ¿Cómo se puede comprender y aplicar el principio de interdependencia humana en la educación infantil? El objetivo cívico-social de que los alumnos adopten críticamente los valores democráticos ¿se puede lograr en la educación infantil? ¿Cuáles son los itinerarios de formación de los educadores para que contribuyan a la formación crítica de sus alumnos? A estos y otros interrogantes trataremos de dar aquí respuesta.
Cuando aquella noche de 1964 Muhammad Ali, conocido por entonces como Cassius Clay, saltó al cuadrilátero para enfrentarse a Sonny Liston, fue contemplado por todo el mundo como un irritante adefesio que se movía y hablaba demasiado. Seis rounds después, Ali no sólo se había convertido en el nuevo campeón del mundo de los pesos pesados: era el «nuevo hombre negro» que en poco tiempo transformaría la política racial, la cultura popular y las nociones de heroísmo de Estados Unidos. Explorando la ascensión de Ali desde los gimnasios de Louisville, Kentucky, el autor crea un lienzo de incomparable riqueza y nos ofrece un minucioso retrato de las mafias que controlaban el negocio, de los columnistas que dominaban la información deportiva, de un audaz Norman Mailer y de un enigmático Malcom X. Nadie ha captado a Ali con tanta viveza, pasión y sagacidad como David Remnick, ganador de un premio Pulitzer y director de The New Yorker. Pero Rey del mundo es mucho más: es la crónica de una de las épocas de Estados Unidos -la década prodigiosa- más vitales y vertiginosas; y hace justicia a la rapidez, gracia, valor, humor y entusiasmo de uno de los más grandes atletas y de una de las personalidades más irresistibles de nuestro tiempo.
«Revela detalles que ni los más cercanos a Ali han sabido nunca. Una historia fascinante.»
The New York Times