En este lúcido ensayo, el erudito ensayista francés analiza la obra de Élisabeth Louise Vigée Le Brun, una de las pintoras más brillantes e ignoradas de las últimas décadas prerrevolucionarias en Francia. Retratista magistral «capaz de conjugar el parecido fiel con la idealización impalpable», Vigée Le Brun fue la aliada a la que escogió María Antonieta para ofrecer una imagen humana y digna de ese mundus muliebris que ella representaba y que, supuestamente, corrompía el prestigio y la autoridad de los monarcas a fuerza de afeminarlos. Un relato fascinante que recrea con magnífica precisión el virulento despertar de una misoginia política, moral y social que hizo de la reina María Antonieta y su retratista oficial sus chivos expiatorios.
En este libro que es el primero que lanzo hablo de varios mensajes, inspirado por Dios. Estos fueron escritos en diferentes momentos y situaciones vividas y aprendidas. Tanto en lo personal como en mi entorno. En el desahogo procesos de dolor que pase y que con nadie podía hablar solo escriba. Donde el discenimiento de Dios me daba respuestas y aprendizajes de cada situación vivida. También cosas que pasaban en mi alrededor donde el señor me enseñaba cosas nuevas y a verlas con los ojos de la fe y a la vez podía enseñar a los demás. Estos mensajes tienen como finalidad traer aliento a tu corazón trasmitiendo: esperanza, fe, sabiduría, conocimiento, fortaleza, consejo, prudencia, motivación y desarrollo a tu vida. Finalmente, el Libro reflexivo, Desahogo del Corazón Volumen |, busca también con lo aprendido encaminarte con más claridad hacia lograr el propósito de tu vida. AMARILYS TORRES BÁEZ
En La brevedad de la vida, Séneca (4 a. C. – 65 d. C.) toca un tema de sorprendente actualidad: la sensación de pérdida de tiempo.
Tenemos la falsa percepción de que la vida es corta porque está determinada por nuestra forma de vivir, llena de vicios y ocupaciones superfluas. La dedicación a la sabiduría es, para Séneca, la única manera de vivir con provecho.
Mediante su pluma concisa y sus frases afiladas, el filósofo clásico atraviesa los siglos con una sabiduría sin caducidad y nos invita a reevaluar el uso que hacemos del tiempo, este bien tan escaso, así como a cuestionar nuestro estilo de vida marcado por el ajetreo, la dispersión y la vanidad.
«No hay razón para que pienses que ha vivido mucho quien muestra canas y arrugas: no ha vivido mucho, sino que ha existido mucho.»