Tragedias imposibles, como que te caigan siete rayos. Vergüenzas monumentales, como aparecer ante el mundo con un filtro de gatito que no puedes quitar. Metidas de pata épicas, como hacer que la empresa donde trabajas pierda más de 200 millones de dólares. Errores que se convierten en inventos, como la plastilina, el microondas o la penicilina. Desgracias, como la del productor que rechazó a Los Beatles. Lo que todas estas historias tienen en común es que son reales y confirman que, cuando algo sale mal… siempre puede empeorar.
Amanda Mauri entiende la pérdida y el duelo como dos de los pilares sobre los que se construye el género.
Mediante un lenguaje rico en matices y lleno de sensibilidad, en Museo de las ausentes, la autora se sirve de casos testimoniales y de la cultura popular para reflexionar sobre los temas que le preocupan: los usos políticos del duelo por el feminismo, la posibilidad de subvertir el miedo a través del arte, la irreverencia y la comunidad, los legados de los movimientos sociales que han construido su resistencia a partir de la pérdida, y la importancia de la dimensión afectiva y psíquica del poder.
Mauri teje una trenza que une ensayo, fabulación y testimonio para ampliar las fronteras del género literario y de la literatura sobre el género: un texto híbrido que gira en torno a un «centro secreto», un recuerdo traumático al que la autora regresa una y otra vez para cimentar sus ideas. Reflexiones sobre la memoria, el deseo, el dolor, la violencia y la escritura se superponen. El resultado es un trabajo lúcido y preciso, capaz de adentrarse en el horror y de narrarlo sin perder tensión literaria.
Museo de las ausentes es un viaje circular, transitado por fantasmas, por sombras y, también, por repentinos fogonazos de luz.
La lectura de algunos clásicos puede ser complicada, parecido a todos aquellos retos difíciles de acceder por el esfuerzo, la paciencia y la concentración que requieren. La gente acude a lo clásico porque nunca defrauda, porque nos identifica y nos hace felices. ¿Por qué no ocurre lo mismo con la literatura? ¿Por qué la palabra clásico referida a un libro ahuyenta más que acerca?
Gabriel Lara de la Casa tratará de acercarte a esa literatura en mayúsculas que son los grandes clásicos y lo hará a través de obras que todos conocemos: Kafka, Joan Didion, Valle-Inclán o Stefan Zweig son algunos de los nombres que encontraremos.
Es curioso que los libros cuanto más leídos son más vida poseen y en cambio nosotros, querido lector, cuanto más leemos de menos vida disponemos. Ellos tienen muchas y nosotros solo una. Escoge bien lo que lees. Apuesta por los clásicos pues son los únicos que te dejarán una huella indeleble.
Andrea Marcolongo pasó una noche de luna menguante en el Museo de la Acrópolis, un espacio en el que llama más la atención lo que falta que lo que se exhibe, y esa pequeña aventura le dio pie a escribir este ensayo en el que la reivindicación adquiere un carácter político, y abre un debate sobre el expolio y la apropiación cultural.
Como punto de partida, narra la increíble historia del secuestro de los mármoles del Partenón por el embajador británico lord Elgin, compuesta de toda una serie de incidentes rocambolescos que arrancó en diciembre de 1801 y se prolongó durante meses. En el trasfondo, un frágil y cambiante equilibrio de poder entre la Francia de Napoleón, el Imperio otomano e Inglaterra que contribuyó al desastre: debido a una sucesión de increíbles negligencias, los mármoles sufrieron daños y muchos de ellos se perdieron.
Marcolongo aborda con valentía y sensatez el debate sobre la restitución del patrimonio arqueológico, y se lanza con pasión a una elegante y profunda reflexión sobre el legado griego y sobre lo que a diario tomamos prestado del mundo clásico, más allá de las esculturas de piedra. Con gran sutileza, entrevera esta exposición de emocionantes conexiones con su propia experiencia y su historia familiar. La vida del controvertido lord Elgin es tan imprevisible y trágica como una novela de aventuras y se verá devastada por las consecuencias de aquella histórica sustracción, que para los atenienses resultó tan osada e impensable como intentar desplazar la luna de su órbita.
Alemania, década de 1930. Los sueños y aspiraciones de la comunidad judía se ven truncados por el inminente estallido de la guerra. Entre ellos, los del adolescente Richard Pick, quien se verá obligado primero a separarse de sus padres y su querido hermano Lutz, y finalmente a emigrar. Richard acabará en Nueva York, donde poco después será reclutado por el ejército y enviado de vuelta a Europa, esta vez para luchar contra los nazis. A lo largo de todos esos años de huida y supervivencia, Richard mantendrá una relación epistolar con su amor de juventud, Lore. Tras muchas vicisitudes y promesas, logrará encontrarse con ella en México, casarse, formar una familia y emprender un próspero negocio, disfrutando así de una vida que ninguno de los dos podría haber imaginado jamás. Por amor a la libertad narra la singular vida de Richard Pick, superviviente de la Segunda Guerra Mundial y veterano de Normandía, desde una juventud acomodada en Alemania hasta su vida como refugiado y hombre de negocios en México. Pero es tambiénuna emotiva historia de amor, de redención y de esperanza, que nos deja un mensaje claro de confianza en el ser humano, en el futuro y en la libertad.
«El 11 de marzo de 2004 fue un jueves aciago en Madrid. Acababa de amanecer cuando retumbaron varias explosiones en un tren de cercanías que entraba en el andén de la estación de Atocha. Eran las 7.37 de una mañana casi primaveral. En menos de cinco minutos diez bombas reventaron cuatro trenes procedentes de Alcalá de Henares, con un efecto devastador que se traduciría en 191 muertos y más de 2.000 heridos. "Tengola certeza de que ha sido ETA", fue el veredicto inapelable que el presidente Aznar me transmitió por teléfono a las 13.06».
Se cumplen veinte años del 11-M. Lo que sucedió aquel día, tanto la serie de ataques en los trenes de la red madrileña de Cercanías como la actuación del gobierno en vísperas de las elecciones generales, afectó a la sociedad española de manera brutal. En el eje de esa gestión estaba el intento por parte del Gobierno del Partido Popular de responsabilizar a ETA de los atentados, aun cuando desde muy pronto empezaron a aparecer indicios que apuntaban al terrorismo islamista como autor del ataque. El momento paradigmático de esa voluntad fue la llamada del presidente Aznar a los medios de comunicación para asegurarles que había sido ETA. El periodista de máximo prestigio Jesús Ceberio, entonces director de El País, habló con él por teléfono.
En esta crónica rigurosa y trepidante Ceberio, como testigo directo, narra cómo fueron desarrollándose las investigaciones, discrepando cada vez más de la versión oficial y generando un nivel de tensión social y política que marcó la pauta para los años posteriores y la actualidad. En definitiva, un relato estremecedor que gira en torno a la famosa mentira del presidente Aznar a los medios de comunicación.