La Ley Gascón consta de un único artículo y una apostilla, a saber: «Toda sátira es profecía. Toda parodia es eufemismo». Es posible que esto sea cierto en todas las épocas, pero una de las características de la conversación pública actual es el ciclo informativo de veinticuatro horas y siete días a la semana, que va muy deprisa y que a la vez no se dirige a ninguna parte. No solo se confunden lo urgente y lo importante, también se mezclan lo real y el simulacro.
En los últimos cinco años España ha vivido un golpe de Estado posmoderno, cuyos protagonistas todavía no saben si iba en serio o no; una moción de censura contra un presidente del Gobierno que decidió emborracharse mientras lo echaban, y de la que salió un nuevo presidente apoyado por los que habían protagonizado un pronunciamiento civil unos meses antes; el primer Gobierno de coalición, con el sostén de un partido que se oponía a la casta y que consiguió colocar a un matrimonio en el Consejo de Ministros; el ascenso y hundimiento de un partido de centro liberal y el surgimiento de una fuerza de ultraderecha. Mientras, científicos sociales explicaron lo que es el sesgo y luego lo ejemplificaron con su comportamiento.
Enfrentado a tamaño panorama, Daniel Gascón habla de temas que le importan a través de formas que le gustan, con el humor como lente fundamental y la viñeta como ilustración certera. Fake news es una especie de crónica de hechos alternativos, así como un extraño intento de diagnóstico. Porque, como la realidad se empeña en recordarnos cada día, toda sátira es profecía y toda parodia es eufemismo.
Sitopía es la continuación de Ciudades hambrientas. Durante milenios, la comida ha dado forma a nuestros cuerpos y hogares, nuestra política y nuestro comercio, nuestros paisajes y nuestro clima. Se podría decir que la comida es la herramienta más poderosa para transformar nuestras vidas y el mundo. Mientras que Ciudades hambrientas explora cómo el viaje de la comida a través de la ciudad ha dado forma a las civilizaciones a lo largo del tiempo, Sitopía comienza con un plato de comida y viaja hasta el universo. La comida anima nuestros cuerpos, hogares y sociedades, la ciudad y el campo, la naturaleza y el tiempo: siete escalas que forman los capítulos del libro. Steel explora los efectos que interactúan de múltiples maneras interconectadas. Desde las normas culturales en las que nacemos hasta los gustos y preferencias personales que afectan a nuestra salud y placer individuales, pero también a la vitalidad de las economías locales, la geopolítica global y la ecología. La forma en que buscamos, hacemos y consumimos los alimentos ha definido la historia de la humanidad. Pero, al olvidar nuestra herencia culinaria y depender de alimentos baratos y producidos de forma intensiva, hemos derivado hacia un modo de vida que amenaza a nuestro planeta y a nosotros mismos. ¿Y si hubiera una forma sostenible de comer y vivir?
¿Quiénes son los fascistas? ¿Sigue vivo el fascismo?
En los últimos años ha tenido lugar un resurgir y una popularización del término «fascista» para conceptualizar fenómenos políticos más bien recientes, como el crecimiento de los partidos de ultraderecha y la consagración de las «democracias iliberales».
Sin embargo, lo que un día fue un adjetivo calificativo que designaba una realidad muy concreta de la Europa de entreguerras, hoy en día se emplea como epíteto descalificativo de forma muy laxa y para denigrar al adversario político.
En este libro, dos historiadores expertos en las guerras y dictaduras del siglo pasado desgranan las nuevas narrativas que estructuran el debate político contemporáneo y estudian si la revitalización de los fenómenos políticos nacionalistas y xenófobos se corresponde realmente con el contexto originario en el que tenía sentido usar el término fascista.
Ellos, los fascistas proporciona al lector no especializado herramientas analíticas y conceptuales desde la historiografía y la ciencia política para entender qué fue realmente el fascismo y si es posible que vuelva a tener lugar en nuestra época.
Una obra imprescindible para diseccionar y comprender el concepto de moda en España y Europa durante la última década, y para estar vacunados frente al empleo torticero de la terminología política.
Los 4 mandamientos para una vida exitosa y abundante es un manual de superación, desarrollo y excelencia más conciso, práctico y efectivo que usted leerá alguna vez.
Estos Treinta y seis pasos perdidos son una suspendida realidad en la vida de Antonin Artaud, es muy conocido su viaje sobre la Tarahumara así como del Teatro de la crueldad o sobre el Teatro Alfred Jarry. Pero, ¿qué sabemos sobre esa transición entre el viejo continente y la espiritualidad mexicana? ¿Qué sabemos sobre sus andanzas en la inmensidad de la noche por los mil y un vericuetos de las zonas más sórdidas y espeluznantes del lumpenaje mexicano, que para el poeta francés significaron un sendero alterno a la salvación del espíritu? ¿Cómo era México cuando llega Artaud en 1936? ¿Cómo eran sus espacios callejeros de la clandestinidad? ¿Quiénes eran los poetas y artistas que tuvieron cierta noción del poeta francés y que algunos le brindaron ayuda, consciente o inconscientemente?
La fundadora del Club de Malasmadres habla en primera persona de la lucha diaria de cientos de miles de mujeres por la conciliación.
Este es un relato de renuncia: la historia de una Malamadre que tuvo que dejar de lado su carrera profesional al tener a su primera hija. Lo más normal del mundo, ¿verdad? Pues no, ni es normal ni es justo y en estas páginas descubrirás por qué.
Laura Baena Fernández, fundadora del Club de Malasmadres, parte de su propia experiencia para ahondar en una realidad invisibilizada aunque afecte a cientos de miles de mujeres en nuestro país: cómo ser madre acaba penalizándolas tanto a nivel laboral como personal. Valiéndose de la colaboración de su compañera de lucha, la socióloga Maite Egoscozabal, y de la voz de muchas mujeres reconocidas o anónimas, la autora nos abre los ojos ante nuestras creencias sesgadas sobre maternidad, invitándonos a reflexionar y a reaccionar. Todo ello para impulsar una revolución cultural que rompa con el silencio de las madres sobre sus vivencias y genere un cambio social real.
Porque solo destapando las renuncias de las mujeres, que parecen elegidas pero no lo son, se podrá poner fin a la desigualdad y conseguir que las legítimas reivindicaciones por las que aboga este libro se conviertan en la realidad de las generaciones futuras.