Vivimos en un mundo "archivodependiente": desde la partida de nacimiento hasta el correo electrónico que manejamos a diario, nuestra vida gira en torno a los documentos sin que hayamos podido escogerlo. En este libro, fruto de cuatro décadas de investigación, José Ramón Cruz Mundet nos retrotrae hasta el origen de los documentos (Sumer, esa ciudad inventada por burócratas) y explica sus distintos soportes, de las tablillas de barro a la nube; los usos diversos que han tenido; qué hacemos con ellos cuando ya no los necesitamos (por ejemplo, inventar los archivos); qué papel juegan las falsificaciones y la mentira convertida en documento y, por último, analiza las tensiones entre el Estado y la ciudadanía por el ejercicio de la libertad de información.
En relación con el concepto de «poder», sigue reinando el caos teórico. Frente a todo lo que el fenómeno tiene de obvio tenemos todo lo que el concepto tiene de oscuro. Para unos, poder significa opresión; para otros, es un elemento constructivo de la comunicación. El poder se asocia tanto con la libertad como con la coerción. También se asocia con el derecho y con la arbitrariedad. En vista de esta confusión teórica, según Han, es necesario hallar un concepto dinámico de poder capaz de unificar en sí mismo las nociones divergentes respecto a él; una forma fundamental de poder que, mediante la reubicación de elementos estructurales internos, genere diversas formas de manifestarse. De esta manera, quitaremos al poder esa fuerza que se basa en el hecho de que no se sabe exactamente en qué consiste.
El mundo ha sufrido diversas convulsiones: conflictos étnicos, religiosos y nacionalistas que a su vez han coincidido con crisis de eficacia y legitimidad que han atravesando las democracias occidentales.
En el presente libro, Chantal Mouffe arguye que la teoría de la democracia liberal es incapaz de comprender esos problemas, sobre todo dada su concepción inadecuada y esencialista de la política. El universalismo, el racionalismo y el individualismo de la teoría liberal acaban por provocarle un fuerte bloqueo ante la especificidad de lo político, principalmente frente al papel esencial que desempeñan los antagonismos y el poder en la vida social.
¿Qué es la «vida líquida»? La manera habitual de vivir en nuestras sociedades modernas contemporáneas. Se caracteriza por no mantener ningún rumbo determinado, puesto que se halla inscrita en una sociedad que, por su carácter líquido, no mantiene por mucho tiempo una misma forma.
Lo que define nuestras vidas es, por lo tanto, la precariedad y la incertidumbre constantes. Y el motivo de preocupación que más obstinadamente nos apremia es el temor a que nos sorprendan desprevenidos, a no ser capaces de ponernos al día de unos acontecimientos que se mueven a un ritmo vertiginoso, a pasar por alto las fechas de caducidad y vernos obligados a cargar con bienes u objetos inservibles, a no captar el momento en que se hace perentorio un cambio de enfoque y quedar relegados.
La Revolución francesa no solo hizo tambalear la política europea de su tiempo; en la ciudad alemana de Jena, una generación de jóvenes poetas, filósofos y escritores decidió, hacia 1800, repensar de nuevo el mundo. Los hermanos Schlegel junto con sus esposas, filósofos como Schelling, Fichte o Hegel, y poetas como Novalis o Tieck se congregaron en la pequeña ciudad universitaria para edificar una "república de espíritus libres". Además de cuestionar las tradiciones y la sociedad, contribuyeron a transformar nuestra comprensión de la naturaleza, la libertad y la entera realidad humana. Peter Neumann relata la portentosa existencia de esta comunidad de hombres y mujeres libres que sentaron las bases para la irrupción de la modernidad.