¿Cuál es el secreto de la felicidad duradera? ¿Cómo desarrollar la resiliencia necesaria para enfrentar las tormentas de la vida? ¿Qué hacer cuando te sientes ansioso, deprimido, estresado o agotado? Para los antiguos filósofos como Sócrates, Marco Aurelio, Zenón y Epicteto, estas preguntas eran centrales en su escuela de pensamiento: el estoicismo.
En El estoicismo paso a paso, aprenderás cómo pensar como Sócrates y utilizar el método socrático de cuestionamiento para identificar lo que realmente importa en tu vida y desarrollar la resiliencia para perseguirlo. Combinando sabiduría filosófica con psicología moderna, este cuaderno práctico te ayudará a pensar de manera flexible, mantener la paz interior, adaptarte a situaciones difíciles y mejorar tu bienestar mental. Además, descubrirás cómo las virtudes estoicas ―sabiduría, justicia, valor y templanza― pueden servirte de brújula en un mundo cada vez más incierto.
El estoicismo no implica reprimir las emociones ante el dolor o el sufrimiento, sino aprender a reflexionar antes de reaccionar. Se trata de encontrar oportunidades en los desafíos diarios, lo que te hará más fuerte y resistente, y de ejercer el poder de decidir cuánto te afectan la tristeza, el dolor y la ira.
Estas son las claves para una felicidad duradera. Usa este cuaderno de ejercicios para aplicar esta antigua sabiduría cada día.
¿Fueron tu padre o tu madre personas difíciles, inmaduras o inasequibles a nivel emocional?
Si te criaste con una madre o un padre emocionalmente inmaduros, inasequibles o egoístas, quizás te hayan quedado sentimientos de ira, soledad, traición o abandono. Quizá recuerdes tu infancia como un tiempo en que no viste satisfechas tus necesidades emocionales, en que se desdeñaron tus sentimientos o en que asumiste un grado de responsabilidad adulta esforzándote por compensar el comportamiento parental. Estas son todas heridas que pueden curarse, y puedes dejarlas atrás y avanzar en tu vida.
En este libro auténticamente transformador, la psicóloga clínica Lindsay Gibson explica las destructivas consecuencias de tener unos padres emocionalmente inmaduros o inasequibles. Verás en estas páginas el sentimiento de abandono que crean, y descubrirás también maneras de curarte del dolor y la confusión que te causó la niñez. Al liberarte de la trampa que ha sido para ti la inmadurez emocional de tus padres, puedes recuperar tu verdadera naturaleza, controlar las reacciones que tienes con ellos y evitar la decepción. Y por último, aprenderás a crear relaciones nuevas, positivas, para que puedas disfrutar de una vida mejor.
Si hay algo que nos reúne como sociedad, es la bicicleta: todos la hemos montado alguna vez. Cada uno de nosotros tiene el recuerdo de aprender a montar y, al hacerlo, descubrir una nueva forma de relacionarse con el mundo, con los otros y con uno mismo. En su humildad, la bicicleta nos pone en armonía con el tiempo y el espacio que habitamos.
Fuertemente enraizada en nuestro imaginario cultural, goza de una doble dimensión mítica: colectiva e individual. Colectiva porque, desde mitades del siglo XX, constituye la forma de transporte de las clases obreras; e individual, pues ciclistas como Induráin o Coppi se alzan como verdaderos héroes ante la mirada del público. Ya Barthes, en sus Mitologías, analizó la manera en que los deportistas de élite se transforman en mito, aunque hoy esa idealización esté en parte mancillada por el dopaje.
No obstante, ahora la bicicleta regresa con fuerza a las ciudades, gracias a las nuevas políticas urbanísticas. Su imagen es objeto de un renovado entusiasmo popular, como atestiguan Barcelona y París. La bicicleta se alza, pues, como proyecto de futuro, como guía hacia un ideal utópico de ciudad en la que las exigencias de los ciclistas lograrán doblegar a los poderes políticos.