Con el nombre de La guerra de las Galias se conocen los siete libros de Julio César (100 a.C.-44a.C.) dedicó a contar las campañas desarrolladas durante siete años (del 58 al 52) para someter la Galia Transalpina, realizar una expedición a Britania y reforzar las fronteras con los germanos. A cada año le corresponde un libro escrito con su habitual prosa sobria y cuiadada.
Valiéndose de esta obra, Julio César pretendía extender la aureola de su fama explicando de una forma aparentemente aséptica la importancia y dificultad de sus hazañas. Y en este sentido, el hecho de no regatear elogios a sus lugartenientes ni rebajarles los méritos era un medio más de incorporarlos a su causa manteniendo su espíritu de colaboración. Sin embargo, estas pinceladas justificativas tienen poco o nada que ver con la auténtica finalidad de la obra, que no era otra que ensalzar y magnificar unos logros bélicos que le permitieran ponerse a la altura de Pompeyo.
Descendiente de colonos fenicios asentados en Tripolitania, Septimio Severo es un emperador clave en la evolución de la historia de Roma. Enigmático y muchas veces conflictivo, fue el primer gobernante nacido en África que se puso al frente del Imperio romano, ademas de ser el fundador de la dinastía Severa, y su reinado (193-211 d. C.) supuso un punto de inflexión para sus súbditos. Con sus conocidas capacidades analíticas y divulgadores, Anthony Birley desentraña la trayectoria y la compleja figura de Septimio, cuánto había de romano en sus orígenes, cómo fue su turbulenta carrera militar y política como senador, y de qué modo accedió al poder y gobernó con éxito un vasto territorio que no tardaría en iniciar una decadencia.
Fernando de Lapi podría haber formado parte de la Generación del 27. Tan solo necesitaba un poco más de suerte, un poco más de osadía y, quizá un poco más de talento como poeta. Ahora, en el gris Madrid de la posguerra, se refugia en la seguridad de su cargo en el Banco de España y, sobre todo, en el amor de María Luisa, su esposa y confidente. Fernando tiene un apasionante pasado personal que contarle, con sus contactos con Unamuno, Jorge Guillén, Picasso, Gerardo Diego, García Lorca, Gómez de la Serna y un largo etcétera. Pero también, mientras desgrana sus memorias, se convierte en el excelente cronista de la historia de la España reciente, que va transcribiendo su mujer, mientras el matrimonio va entrando en una fase de intimidad.