De Tácito no sabemos muchos datos biográficos importantes, más allá de algunos de los cargos políticos que ocupó en la administración imperial. Desconocemos fechas y lugares exactos de nacimiento y muerte e incluso se duda sobre su praenomen. Sin embargo, no hay prácticamente ninguna duda de que es uno de los historiadores fundamentales de la literatura latina, gracias sobre todo a dos obras que repasan la época imperial desde la muerte de Augusto: Anales e Historias. Este primer volumen de Anales es el relato, «año a año», del período que va del 14 al 37 d. C., es decir, desde la muerte de Augusto hasta la muerte de Tiberio. La crónica del reinado del emperador Tiberio adquiere en la pluma de Tácito una solemnidad trágica en la que brillan su estilo moderno y meditativo, además de sus célebres sentencias lapidarias.
Un ensayo provocador que cuestiona el papel del arte en la sociedad actual. Maillard desmonta imposturas estéticas y reflexiona sobre el sentido del arte, su función y su relación con la experiencia humana.
Las Leyes es, con mucho, el diálogo platónico más extenso que conocemos. Y no solo eso, sino que además es el que supone los más exhaustivos estudios: historia, teoría, política, educación, códigos penales, sistemas constitucionales, teología, física, medicina, etc. Es el intento más antiguo que ha llegado hasta nosotros de organizar el sistema jurídico de acuerdo con principios racionales. En este segundo volumen de la obra se recogen los libros VII-XII, en los que se establecen las normas que regularán la educación de la juventud, el culto religioso y la economía, se propone un código penal y un civil y comercial, se define la administración del Estado y se describe sus sistema monetario.
¿Por qué para el cerebro es distinto teclear que dibujar letras sobre el papel? ¿Impacta en los mismos circuitos neuronales un abrazo que un Whatsapp? ¿Qué le pasa a tu memoria cuando archivas digitalmente tus recuerdos?
Estamos tan saturados haciendo cosas constantemente que nos da miedo que todo se desmorone si pensamos en parar. Por eso, buscamos un entretenimiento vacío, que no nos obligue a pensar ni a preocuparnos. Lo que conlleva la culpabilidad posterior por tener la sensación de haber perdido el tiempo haciendo scroll infinito en el móvil, y a una sensación de cansancio constante, porque el descanso nunca es suficiente.
Marta Romo invita a la reflexión sobre una paradoja de nuestro tiempo: nunca hemos estado tan conectados tecnológicamente…y tan desconectados emocional y mentalmente.
El rápido desarrollo de la tecnología ―especialmente de internet y de las redes sociales― ha ayudado al hombre en diversos ámbitos de su vida. Pero, ¿qué sucede cuando necesitamos revisar constantemente nuestros smartphones y dependemos de los “me gusta” o cuando no podemos sobrevivir sin los buscadores de internet, convertidos ya en “prótesis” para nuestras mentes? En este libro, Claudette Portelli y Matteo Papantuono advierten que, en los últimos años, el uso abusivo de las tecnologías digitales se está convirtiendo en una adicción que, en ocasiones, llega a ser una auténtica patología. Esto nos lleva a volvernos impacientes, exhibicionistas, alienados, obsesivos y dependientes. A través del análisis de casos clínicos y de una exposición clara y detallada, los autores presentan las nuevas adicciones para comprenderlas, superarlas y recuperar el control sobre ellas y sobre nuestras vidas.
Jane nace en la rectoría de Steventon en una familia devota a los libros y al conocimiento. Rodeada de hermanos con los que comparte lecturas en voz alta y representaciones de teatro, Jane destaca por su ingenio y su pensamiento libre, y encuentra en la escritura un espacio de reflexión, pertimento y, finalmente, reconocimiento.
Con su inteligente mirada y su prosa fluida, Cristina Oñoro nos redescubre en estas páginas a esta autora emblemática desde una perspectiva feminista, que cuestiona la supuesta conformidad de sus obras y valora su intelecto y su manejo de la ironía y la crítica social. Entretejido con su texto el trazo inconfundible de Ana Jarén nos devuelve a una Jane como nunca la habíamos visto.